domingo, 10 de noviembre de 2013

Leer los viajes


En otras ocasiones he comentado que el final de un viaje es el inicio de otro.  Hoy nuestro amigo Pedro Medina (@Pedropedja) nos dejaba un emotivo post “Lo que he visto y lo que he aprehendido” que habla de ello y de lo que yo llamo “Leer los viajes”.  Es decir, de comprender algunas de las claves de lo que fuimos, lo que somos y lo que podemos ser.

Cuando se viaja - al menos cuando se hace desde una perspectiva que va más allá de la simple admiración de paisajes y monumentos, de la necesidad de ver y estar; del imprescindible contacto con gente diferente a nosotros; es decir, cuando se viaja con la mente y el corazón; con el ánimo de conocer y comprender, y la inquietud de buscar algunas respuestas o encontrarlas – todo lo que creíamos sólido se desvanece o muta dejándonos a menudo huérfanos de certezas pero, al mismo tiempo, permitiendo que ese espejo donde nos miramos, que es nuestra vida, refleje cada vez menos un sucedáneo de lo que nos enseñaron y muestre el brillo de lo que somos.

En el post 25 reflexiones de viajes cortas decía que Los viajes son como libros en vivo en el que cada página es una experiencia y cada experiencia un aprendizaje. Lo único que hay que hacer es leerlos y poner en ellos toda la atención. De un viaje se suelen sacar más conclusiones que de la simple lectura de una noticia o la visión de un documental, entre otras razones porque la persona que viaja y lee su propio viaje no sólo se enfrenta a un entorno desconocido sino también a si mismo. Un viajero que lee su viaje reflexiona sobre lo que ve, escucha, toca, saborea y huele; un viajero hurga en lo que la lectura del viaje ofrece, en sus personajes, en sus paisajes, en las situaciones pero de manera especial en sus emociones y en sus convicciones.

Cada viaje, como cada libro, es diferente, con la salvedad de que un libro tiene un argumento pre establecido y, en el caso del viaje, el argumento lo configuramos nosotros mismos a medida que lo vamos leyendo. En un libro todos los personajes están muy definidos. En un viaje nunca.

Leer un viaje es leernos a nosotros mismos. Por eso, todos los amantes de los viajes lo hacen desde una perspectiva interna y externa; por una necesidad vital de conocer y comprender mejor el mundo en el qué vivimos pero sobre todo de comprender la naturaleza humana y especialmente la suya propia. Por eso, un amante de los viajes, siempre será un alma errante en busca de la verdad de la vida que no es otra que la armonía entre lo que somos y lo que podemos llegar a ser.

Feliz semana

Pd - Gracias por la inspiración Pedja, que hoy no sabía de qué escribir.

6 comentarios:

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando. Cada día aprendo coas nuevas contigo; vamos lo que vienes a decir en este interesante post. La experiencia de leer, de viajar...de vivir, en fin. Para no estar inspirado te ha salido del alma. Un abrazo.

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Rafa Bartolomé - Al final todo se resume en vivir y sentir, en crecer. Un abrazo

M. Teresa dijo...


He aprovechado esta entrada para releer tus 25 reflexiones de viajes cortas.
Me gusta la frase "En los viajes no es todo maravilloso ni tiene porque serlo". Siempre tendemos a contar o a recordar lo mejor de los viajes, aquello que nos hace sentir bien. Sin embargo, como la vida misma, en los viajes no todo tiene que ser perfecto ni maravilloso porqué al fin y al cabo, viajar es vivir.

Un abrazo

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Maria Teresa - Me alegra que te guste ese frase porque es una reflexión que poca gente. Como dices viajar es vivir (para lo bueno y para lo malo)
Un abrazo

Myriam dijo...

Entonces, ¡yo leo mucho!, y bromas aparte, me gustó esta idea de viajar así, ya sabes que la comparto.

Un beso

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Myriam . Pues sigue leyendo, ja ja, Un beso

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...