martes, 10 de septiembre de 2013

Fauna viajera III: El correcaminos


Tras el No Thank You y el Media Markt le toca el turno a “El correcaminos”.

En la década de los sesenta del pasado siglo, estimulado por la aparición de grandes aviones a reacción, el nacimiento de los vuelos chárter y el crecimiento de las clases medias de los paises “industrializados”, irrumpió el turismo a gran escala o el turismo de masas. Hasta entonces, sólo unos privilegiados (los que tenían tiempo y dinero) podían permitirse viajar sin urgencias. Podían dar la vuelta al mundo en un crucero de un año, descansar en la Riviera Francesa durante seis meses o visitar, pongamos por caso Egipto, en dos meses. 

Como no todo el mundo disponía del tiempo y viruta necesarias para viajar “Slow”, se inventaron los circuitos y tours que, por un precio razonable, permitían visitar un montón de lugares y paises en apenas unos días o un par de  semanas. Así aparecieron programas de viaje del tipo “Italia en diez días”, “Sinfonía europea” para visitar casi toda Europa en quince o  “Joyas del Báltico” en cuatro. Verdaderas aberraciones que, sin embargo, gozaron y gozan de gran popularidad.

Cuando empecé a trabajar en viajes, recuerdo que en la agencia en la que trabajaba había un departamento que se encargaba de organizar esos grandes tours europeos para el mercado hispanoamericano (bastante rentables por cierto). Eran viajes de treinta días en los que se visitaban de una tacada Inglaterra, Francia, Los Paises Bajos, Alemania, Italia y España. Gran parte de ese recorrido se hacía en autobús, lo cual dejaba muy poquito tiempo para visitar las ciudades comprendidas en el itinerario. Recuerdo también que cuando estudiaba turismo, la profesora me dio un cinco “raspao” por haber tenido la osadía de realizar un itinerario de quince días por las provincias de Segovia, Ávila y Salamanca cuando lo tenía que haber resuelto en cinco: lo que resultaba absurdo pues el ejercicio consistía en mostrar lo mejor de los recursos turísticos de la zona y, además, a pasajeros muy entrados en años que en esa época se llamaban “tercera edad” y hoy se llaman “nuestros mayores”: sólo los desplazamientos, las subidas y bajadas del autobús, se “comían” bastante tiempo, lo cual dejaba poco tiempo para el disfrute del viaje según mi criterio, pero la lógica de la educación decía otra cosa.

Hoy en día, independientemente del tiempo del que se disponga, es más fácil planificarse y elegir, aunque seguimos eligiendo cantidad a calidad. Un poco en la línea de Si hoy es martes esto debe ser Bélgica. A veces nos puede el deseo, el ansía viajera y queremos concentrar en poco tiempo muchas cosas olvidando que los viajes son momentos, algo que el correcaminos pata negra ignora por completo.

El correcaminos se caracteriza por querer abarcar mucho o “todo” en poco tiempo. Es un gran contabilizador de sitios; visita el mayor número de lugares posibles en tiempo record. Luego te cuenta que “conoce” un lugar y te da consejos aunque apenas haya pasado allí unos minutos. Es el típico que se emociona cuando lee un artículo del tipo ¿Qué hacer en Roma en 24 horas? , porque eso mismo ya lo ha hecho él en 12 y aún le ha sobrado tiempo para pegarse un bañito en la playa de Ostia, aunque eso sí, no se ha sentado en una terraza a tomarse un café ni se ha salido medio milímetro del itinerario que en el caso de Roma para doce horas suele comprender en El Coliseo, el Foro Romano, el Circo Máximo, los arcos de Constantino y Tito, (es decir todo lo de los romanos) más todas las basílicas, iglesias, la fontana de Trevi, las plazas, Villa Borghese el barrio del Trastevere, y el Vaticano con sus museos.

Los correcaminos son unos fanáticos de los horarios. El viaje para ellos es una carrera contra reloj. Cualquier retraso sobre el horario previsto les crea congoja y produce en ellos cierto nerviosismo que acaba por convertirse en histerismo si la razón de ese retraso no se debe a un error suyo de cálculo. Bajar la “marca” o tener que renunciar a una visita les descoloca profundamente. Es muy fácil identificarlos, al igual que a los Clicks & Go (primos hermanos, de los que hablaremos otro día). 

Los correcaminos, al caminar, siempre tienen metida una marcha más. Van a toda leche. Mueven la cabeza en todas direcciones, pero no fijan la mirada más allá de tres o cuatro segundos. Si te descuidas puedes ser atropellado por uno de ellos que si es educado te dirá eso de I´m very sorry y si no lo es te mirará con desdén por obstaculizar su camino. Dan la sensación de estar jugando a un video juego en el que el objetivo es pasar pantallas y pantallas (monumentos, paisajes, arquitectura, templos…) para luego contar que han pasado el nivel de las 300 ciudades…Y eso es lo que hacen, pasar por el mundo, pero no viajar, contar pero no sentir, correr pero no disfrutar del camino.

Y así le va, confunden los sitios, los momentos y siempre acaban por preguntarse o afirmar aquello de Si hoy es martes, esto debe ser Bélgica, pero  o te lo reconocerán.

Cosas de los tiempos modernos

Continuará



12 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Me has traído buenos recuerdos. Ypo empece en Puente Cultura (Club de turismo social" Era el quiero y ni puedo pero con 20 años la vida se ve di¡de diferente manera. Yo ya había viajado bastante de otra manera.
Lo de correcaminos es otra forma de aprovechar el tiempo, de ver y conocer, la verdad que agotador. No es para mi. Me enanta como lo describes, son post geniales que dan lugar a una película.
Bss

Elsa Rodriguez dijo...

Me ha encantado lo de tu itinerario por Segovia y Salamanca en 15 días:) seguro que era el más interesante pero estamos gobernados por las prisas. Yo estoy totalmente de acuerdo contigo aunque también te digo que pocos podemos tener un mes de vacaciones seguidas y quizá por eso se hacen viajes más cortos. Aún así, habrá quien tenga el mes o más y prefiera visitar varios países en una semana!. Es como los cruceros, tengo varios amigos que han ido y hablan maravillas y a mí me dan pavor. Siempre me excuso y digo que lo dejo para "cuando sea viejecita...quizás" porque cuando estás en una de esas ciudades que son escala habitual de cruceros y ves llegar esas hordas de cruceristas todos juntos cual rebaño y ver "todo" ( y hacer compras que no se me olvide) en 4 ó 5 horas no puedes más que decir "esto no es para mí". Mi opinión, quizás infundada, sobre el éxito de este tipo de viajes, es que los consumen aquellos que tienen miedo a viajar, que quieren pero les da miedo y necesitan ir "protegidos" en su barco, en su bus, con el guía y horarios prefijados...todo "seguro", sin sobresaltos. Pero vamos, tú que has trabajado en viajes lo sabrás mejor que yo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Las cámaras digitales con un gran adelanto para este tipo de fauna. :)
Un abrazo.

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Katy Sánchez - Muy agotador Katy. Como apuntas con 20 años se ve la vida de otra manera porque todo nos parece urgente. Besos.

@Elsa Rodríguez - desde luego que estaba bien, mezclaba naturaleza, historia, arte, gastronomía etc...pero...Siempre estamos limitados de tiempo y por eso intentamos hacer más cosa, pero de ahí a pasarse...Lo malo de los cruceros es que están poco tiempo en tierra. Por otro lado yo creo que el éxito de estos viajes es que sobre el papel tienen de todo y como apuntas hecho...pero de ese perfil ya hablaremos otro día. Un abrazo y buena semana

@Javier - No se me adelante Javier qu pronto llegarán los Clicks And Go. Un abrazo

cristal00k dijo...

No soporto a los Correcaminos ni tampoco a los Click&Go. De hecho, en la decisión de hacer el Camino 'sola', tuvo mucho que ver, este tema.

Soy de las que me gusta saborear con calma, sin prisas... el paisaje sea urbano, humano o de cualquier otra clase.

La semana próxima parto a Praga, con dos amigas, que van súper advertidas de que probablemente, servidora, volará sola por la ciudad, más de un día y más de dos. Precisamente, en busca de esos 'momentos' sin los que un viaje, es sólo un itinerario turístico, sin más... Como ver un documental.

Desgraciadamente, he padecido el 'si hoy es martes esto es Bélgica' que tan bien describes, también en más de una ocasión y más de dos :(
Pero los años, creo que afortunadamente, me han dotado de un descaro para zafarme de forma muy clarita, de correcaminos y demás fauna de esa clase.

Fantástica, esta serie Fernando.

Jose Luis Montero dijo...

JE- JE
Curiosamente son además los que disfrutan exhibiendo su cv viajero en reuniones y tertulias, ¡ah! pero comlo rasques un poco sobre esto o aquello, se jo...
Con todo, recuerdo el único viaje organizado en bus que hice hace muchos años, disfrute como un enano, pero sobre todo en el bus observando a la peña.
Cuidate

Jose Luis Montero dijo...

127 ERITSZNT

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Cristalook Me gusta eso de zafarse, es muy gráfico. Buen viaje a Praga: Me alegra que te guste la serie.

@José Luis Montero - Pues todavía quedan bastantes de esos "expertos" por salir aquí. No me extraña que disfrutases como un enano observando a la gente. Somos tan divertidos. Un abrazo

www.thewotme.com (The world thru my eyes) dijo...

La verdad que sí que han cambiado las cosas ... hoy en día viaja cualquiera ... yo he ido a Dublín en el día a tomar pintas, ... también he ido en el día a visitar bruselas desde Madrid, ... y a Ibiza de fiesta una día, por cierto que el martes vuelvo, salimos por la mañana, nos llevan a un beach club a comer y beber y por la noche de vuelta ... pero eso también son ventajas ...

Lo de "15 días por las provincias de Segovia, Ávila y Salamanca", no lo veo en absoluto absurdo ... de hecho hace tiempo empecé a escribir sobre Madrid-Valencia en 7 días ... y es que ... entre medias de las provincias y lugares de España hay aunténticas joyas ...

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Thewotme - Hola Alfonso, lo que tu comentas desde mi punto de vista no corresponde al prototipo de un correcaminos porque hay un objetivo (beber pintas deja poco tiempo para visitar una ciudad o ir a una fiesta más que viaje lo considero actividad)
Como apuntas, ese Madrid Valencia daría para siete días o más. Un saludo y buen fin de

M. Teresa dijo...

Hay tantas formas de viajar como viajeros y me cuesta mucho juzgar a los demás porqué supongo que es lo que a ellos les gusta. Si miro para atrás me doy cuenta de que ha cambiado mucho mi forma de viajar y valoro cosas que antes me pasaban desapercibidas. No he sido nunca de querer abarcar mucho en pocos días y prefiero tomármelo con calma, caminar y observar.
De todas formas si se me presenta la ocasión para hacer un viaje exprés ¿por qué no?
Una cosa no quita la otra.

Un abrazo

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Maria Teresa
Cuando empecé la serie aclaré que no se trataba de juzgar sino de mostrar estereotipos. Al igual que tu pienso que cada uno tiene sus motivaciones y todas son muy respetables. Hablé de ello en el post la verdad de los viajes.

Lo que si creo es que a medida que vamos viajando cambiamos hábitos como apuntas y el viaje siempre merece la pena aunque sea expres. Un abrazo

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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