sábado, 31 de agosto de 2013

Fauna viajera I: Los “No Thank You”



Inauguramos nueva sección en Soul Business. El otro día, gracias a Pepe García Aguarod @PepeAguarod, leí un divertido artículo Postureo Viajero, en el que se comentaba lo raritos que somos a la hora de viajar. No sé por qué extraña razón, pero este año, especialmente, (debe ser la edad o el coaching), he dedicado tiempo a la observación de los turistas y tomado muchas notas para el diario de viaje.  

En los viajes solemos encontrarnos con otros turistas, viajeros, trotamundos o como los queráis llamar. Con algunos interactuamos o nos relacionamos porque queremos y, con otros…porque no queda más remedio. Dependiendo del destino, la cantidad puede variar mucho pero siempre acabas cruzándote con ellos o ellos contigo. Es curioso como mucho “viajero pata negra” utiliza la frase “estaba lleno de turistas” “es muy turístico” sin pararse a pensar que si está lleno o es muy turístico se debe, precisamente, a que al personal le interesa estar en un lugar así porque es bonito, inspirador, colosal, precioso, mola o simplemente está de moda, es cool, o va guiado por La Lonely Planet o Trip Advisor… El que se queja de ello rara vez omite estos lugares o se pregunta ¿Qué demonios hago yo aquí? Siempre hay una razón para visitar algún lugar. La exclusiva de la belleza, de la naturaleza, de los paisajes, de la gente, de la cultura etcétera es patrimonio de todos y el haber tenido la oportunidad de visitar muchos paises, poder viajar a menudo o tener 50.000 seguidores en los foros y redes sociales  no autoriza a nadie a sentirse molesto por no poder disfrutarlo en soledad o pensar que el resto de la humanidad no tiene derecho a sentir la emoción que provoca la vista de un monumento, una puesta de sol, o simplemente experimentar cosas nuevas.

Ya no es época de exploradores o de aventureros: casi todo está ya trillado y lo que no lo está, o no te dejan pasar, o no se tiene la suficiente valentía para adentrase en terrenos ignotos, o la prudencia invita dejarlos para otro ocasión.

Esa forma de viajar en la que el viajero podía estar meses sin ver al Tato, salvo contadas excepciones, se perdió en gran medida hace ya más de medio siglo y los turistas, viajeros o trotamundos solemos acabar haciendo rutas bastante pisadas y parecidas, incorporando como mucho, pequeñas variantes. De hecho, es muy fácil encontrarte a la misma gente días después en otra localidad, en otro monumento o en otro restaurante siguiendo fielmente los consejos de las guías de viajes, de blogueros o foreros.

El viaje se ha socializado de tal manera que incluso los viajeros solitarios o los que transitan por caminos menos conocidos acaban compartiendo tiempo y espacio con otros, configurando entre todos lo que yo denomino Fauna Viajera que no es más que una forma de clasificar o identificar a los viajeros en función de sus actitudes y comportamientos. En cada viajero predomina una característica especial o muy definida que se complementa con otras que no son excluyentes y me sirven para identificar y ponerles nombre.

Durante un viaje nos encontramos con gente de nuestra misma nacionalidad, paisanos, guiris de otros paises; parejas, solitarios, manadas; jóvenes, maduros, viejos etcétera. Dependiendo del destino, como apuntaba más arriba, la cantidad de ellos puede variar mucho pero siempre te encuentras con alguien.

Pero a lo que iba. Pues bien, una de las cosas que me parecen más fascinantes de los viajes es la observación de esa fauna que formamos los turistas, viajeros o trotamundos. Nuestra forma de comportarnos, de relacionarnos, de mostrarnos etcétera.  Yo me lo paso pipa. De vez en cuando me sonrojo o me río de mí mismo al comprobar que, si bien no pertenezco a una fauna concreta o ¿si?, tengo comportamientos ilógicos o soy un camaleón cuando cambio la forma en la que me relaciono con la gente: sean turistas, viajeros, trotamundos o locales: Desconcertante.

Y de eso va esta nueva sección, de la Fauna viajera, de reírse un poco de  nuestros comportamientos, de nuestras actitudes, de nuestras seguridades; del qué, del cómo, del donde, del por qué y del para qué.

Con ello no pretendo juzgar a nadie ni decir cómo hay que comportarse o relacionare en los viajes. Los consejos para los “expertos”. Las descripciones de las “especies” que conforman la fauna viajera son fruto de la observación personal de actitudes y comportamientos de la gente que me he encontrado y por qué no decirlo del autoanálisis y autocrítica personal: El que esté libre de pecado que tire la primera piedra.

Tenemos “el Media Markt” o “Yo no soy tonto”, “el Flipao”, “el Enterao” “el Click and Go”, “el integrado”, “el Wikipedia”, “el Clint Eastwood” “el gangas”, “el quejoso”, “el cotilla”, “el interesado” “el miedoso” “el fashion”, “el obediente”, el tonto del culo” , “el abducido” “el Grand Prix” y muchos, muchos más.  Insisto en que cualquier viajero que se considere “normal” o “experimentado” no escapa a tener ramalazos de los anteriores. Y es que…tenemos que aprender a reírnos de nosotros mismos.

Hoy vamos a empezar con Los “No Thank You”

Los No Thank You

En muchos paises te suelen dar bastante la brasa para venderte cualquier cosa, especialmente en las zonas más concurridas por los turistas. Normal. Los vendedores, por lógica, tienen que estar allí donde hay potenciales clientes: no conozco muchos casos de gente que haya vendido estufas en el desierto. En ocasiones es bastante incómodo estar disfrutado de algo y ser asediado o acosado por un enjambre de personas que te quieren colocar desde una horrible máscara, unos collares, unos sellos, una mantelería a diferentes sustancias alucinógenas o compañía para ya sabes… Para no acabar en una tienda en cualquier bazar o en la trastienda de un almacén, ni comprando lo que no querías y no necesitabas, toreado o vacilado por el personal local, o metido en un lío, de vez en cuando hay que cortar por lo sano y con suavidad pero con firmeza pronunciar las palabras “mágicas” o disuasorias: No, thank you, (o el idioma correspondiente), que todo hay que decirlo no funcionan siempre porque en función de la intensidad, tono, velocidad de paso, gesto que acompaña la pronunciación y constancia del interlocutor es más o menos efectiva.

Estos acosos son inherentes a muchos viajes y forman parte de ellos.

Pues bien, los No Thank You se caracterizan por responder como autómatas con esa contestación a cualquier ofrecimiento o pregunta que les haga un local. Los consejos y advertencias de guías como Lonely Planet (que por otra parte suele acojonar más que informar hablando de atracos, asaltos y dando ofreciendo recomendaciones de seguridad de parvulario) son seguidos por esta especie a pies juntillas. No Thank You, No Thank You repiten sin cesar, a cada palabra de su interlocutor. Da lo mismo que el fulano que se dirige a ellos les quiera vender un souvenir, saludarles, preguntar la hora, advertirles de un peligro o mostrarles su hospitalidad… Da lo mismo. Ellos ya se han puesto en modo no veo ni escuchó, de tal manera que sí por ejemplo el “indígena” les dice que a la vuelta de la esquina les van a atracar o que hace mucho calor ellos van a contestar con el No Thank You. Con un par.

Otra de las características que ayudan a identificarlos es su forma de caminar y mirar cuando se produce ese intercambio de palabras. Aceleran el paso, sin girarse, metiendo la quinta velocidad creyendo que así se librarán de la persecución o despistarán a su “nuevo amigo” en la primera esquina que doblen. Y todo esto lo suelen hacer mirando al suelo, sin pararse a reflexionar sobre el hecho de que el que tu no veas a alguien, no significa que ese alguien no te vea a ti.

Se sienten cómodos cuando son acompañados por un local, ya se trate de un chofer, un conductor de tuk tuk o un guía porque piensan que de esa manera no serán molestados ni engañados cuando precisamente esa “gente auténtica y buena” que les presentan están conchabadas con sus “protectores” para aligerarles los bolsillos.

Los No Thank You suelen refugiarse en lugares donde puedan evitar esos contactos tales como cafeterías y restaurantes para turistas. Rara vez se adentran en lugares que no cite su guía (esto mismo les ocurre a “los obedientes” y a los “asustadizos”).  

El No Thank You genuino, a diferencia de otros viajeros, lo es Full Time. Se relaciona poco, o sólo con otros No Thank you. Eso sí, conoce mundo pero no personas.

Continuará


11 comentarios:

Myriam dijo...

jajajajajjajajaja el ultimo párrafo antes de los NO Thank you con esa taxonomía es genial jajajjajajaja.

La tendré en cuenta y observaré si en los aeropuertos, lugar de cruce faunístico por exelencia.

Besos and ¡welcome back!

Myriam dijo...

Excelencia, digo

Verónica Corrales dijo...

Este post es genial!!! espero los siguientes y si, aqui todos vamos de viajeros y al final todos somos turistas...que digo yo que lo importante es viajar y disfrutar con el viaje!!!

Saludos

Gildo Kaldorana dijo...

Excelente post Fernando, como siempre.
Si, esto de que "estaba lleno de turistas" es corriente. Los viajeros piensan que deberían vaciarlo todo para que ellos estuvieran solos. Supongo que no se dan cuenta que lo mismo pensarán los otros.
Como bien dices los lugares en los que hay muchos turistas, quiere decir, que algún tipo de interes tienen. Yo me lo paso bien, rodeado de turistas o sin ellos.
Hay que viajar sueltos, con humildad, con simpatia y cordialidad.
Saludos

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Myriam - Pues verás que divertido es el ejercicios de observación, ja ja. Besos.

@Verónica Corrales - Es como dices, vamos de viajeros pero en el fondo somos turistas. Y como apuntas, lo importante es disfrutar. Saludos

@Gildo - Hay que viajar suetos, con humildad, con simpatía y cordialidad. Eso es Gildo. Un abrazo

Katy Sánchez dijo...

Jajaja que bueno a esta fauna no pertenezco. Solo lo digo alguna vez cuando el mismo tío palizas me ha seguido durante un Km. venga a insistir. Pero lo hago aquí también en el terruño en dónde no soy turista.
Me encanta esta nueva modalidad. Yo también me fijo bastante. Quizás no seamos entes puros y tengamos
características varias dependiendo del lugar, del momento, de la edad.
Bss y buen comienzo de mes y de semana

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Volvemos al mundo real, bueno... digamos... al más cotidiano.
¡¡¡A jugarrrrr!!!
:)

M. Teresa dijo...

Pues yo creo que en situaciones determinadas me identifico un poco con cada uno de estos especímenes. En muchas ocasiones lo de intentar ser amable, empatizar con la población, etc, etc no me ha salido lo bien que esperaba y es entonces cuando acabo practicando el NO Thank you.

Buenísimo también el artículo sobre el "Postureo viajero". Ahí también hay algunos puntos que los clava y que tire la primera piedra quien no se identifica con alguno de ellos. Yo soy de la que cuelgo en el blog vistas desde la habitación del hotel cuando me parecen bonitas y lo pienso seguir haciendo.

Me he divertido mucho leyendo esta entrada. Las que seguirán pintan muy bien.

Un abrazo

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Katy - Desde luego que no somos entes puros y muchas veces nos comportamos así aunque lo neguemos. Besos y feliz semana

@Javier Rodríguez - Pues a jugarrrr¡¡¡. Un abrazo

@María Teresa - Todos como le decía a Katy somos ocasionalmente así. Por otro lado, yo también hago fotos de las habitaciones y otras cosas. La diferencia entre el artículo de postureo viajero y este, es que en el anterior te lo cuentan como lo que no debería hacer un turista y en este lo que es pero no lo que debería ser.

Un abrazo y feliz semana

cristal00k dijo...

jajaja Genial! Fernando.

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@CristaLook Gracias, me alegra que te guste. Un abrazo

Soul Business

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