miércoles, 20 de febrero de 2013

Lo que me cuentan los viajes

En los viajes, como en la vida, una simple mirada, una fugaz emoción, una nueva sensación son suficientes para que mi mente las atrape, el alma las interprete y todo mi ser las interiorice. Como además me da por jugar con la mente, jamás he tenido demasiado tiempo para aburrirme. Ya sé que lo mío no es muy normal; que estoy un poco (tirando a bastante) tarado, que no hay cura (ni la quiero) y que esta confesión que hago puede ser utilizada en mi contra en un futuro (tal y como están las cosas y los rastros que dejas en Internet, seguro que algún imbécil te acusa de soñador, loco de atar o majara perdido). No me importa. 

En este post ya conté alguno de esos juegos de mente en los que me entrego en los viajes y que me hacen disfrutar como un niño que jadea ilusiones cuando disfruta con el juego. Pues bien, a mi los viajes me cuentan, me enseñan o me recuerdan cosas. No es que oiga vocecitas ni nada por el estilo. Consiste más bien en que, como suelo estar más relajado, sin otros ruidos como las preocupaciones, los compromisos, las obligaciones, puedo percibir con más nitidez todo cuanto me rodea y “escuchar” lo que el viaje me está contando. Como hay cosas que son difíciles de explicar, lo mejor que puedo hacer es ilustrarlo con algunos ejemplos. En este caso fotos que hice.

Sí, como una cabra, pero ¿y lo que disfruto?

Feliz miércoles


En la inmensidad del planeta somos muy poquita cosa, un grano de arena en el desierto (Wadi Rum - Jordania)


Todos los hombres viven una espiritualidad que le ayuda a buscar su sentido  (Varanasi - India)


No hay imperio ni civilización que no acabe sucumbiendo (Abu Simbel Egipto)


Todos llevamos siempre una carga  (Munnar - India)


Esta claro ¿no? (Vientiane- Laos)


Cuando la naturaleza se enfada no respeta ni lo más sagrado (Antigua - Guatemala)


La felicidad no es lo que tienes, es lo que eres (Ijen - Indonesia)


Quien tiene un amigo, tiene un tesoro (Varkala - India) 


El fanatismo lleva siempre a la crueldad extrema (Phnom Penh - Camboya)


La vida siempre nos regala un halo de esperanza (Kabrousse - Senegal)

11 comentarios:

Katy Sánchez dijo...

Tanto el presente como el pasado nos deja imágenes para profundizar en el sentido de la vida, las fatigas, las alegrías de todos los pueblos cada dia que amanece. Cuando viajas comprubas y comprendes que el Sol sale cada día en todos los rincones del Planeta.
Nos dejas bellas imágenes.
Me sumo a estar como una cabra.
Bss

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Me apunto a ese club de "tarados"
Un abrazo.

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando: he estado algunos días fuera; alguna cosa debo haberme perdido. Tu post de hoy entraña una gran sabiduría, y es que lo que entra por los ojos no te lo tiene que explicar nadie. Hermosas fotografís. Mi madre solía decir: " Pa cabras nacido". Un abrazo

Myriam dijo...

Re lindas tus fotos, Fernando.

Tampoco me aburro y si encima te diviertes como una cabra, reirás como un mono también, siempre que no escupas como un guanaco. La cosa es divertirse.

Besotes

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Katy Sánchez - Así es, el sol sale todos los días. Gracias por sumarte al "Club de la CAbra" besos

@Javier Rodríguez - Pues ya vamos siendo mas. Un abrazo.

@Rafa - Muchas gracias Rafa, por lo que decía tu madre deberís ser miembro honorífico o garn maestre, je je. Un abrazo

@Myriam - No hay que llegar a los extremos de escupir. Uno tiene su urbanidad. Besotes.

M. Teresa dijo...

A mí me pasa un poco como a ti cuando viajo. Quizás no tengo esa capacidad de profundizar ni de sacarle tanta miga a cualquier situación o imagen, pero el hecho de estar más relajada, salir de la rutina, aprender cosas nuevas continuamente y un largo etc, hace que se pongan en funcionamiento algunas neuronas que en el día a día debo tener medio dormidas, digo yo, porqué a veces me sorprendo a mí misma con alguna reflexión o con la manera de resolver cualquier situación complicada ... viajar me ha enseñado a relativizarlo todo.

Un abrazo

Jose Luis Montero dijo...

Buff! Que bueno...
De cada viaje queda, sobre todo, una imagen sobre la que vuelves una y otra vez....pero lo importante es recordar la emoción que te sugiere.
Cuidate

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Maria Teresa: Creo que a todos los que viajamos se nos despiertan las neuronas, quizás porque estemos relajados o porque amamos profundamente la vida. Todo ello nos ayuda a relativizar. Un abrazo.

@Jose Luis: Es que recordar emociones es lo que nos ayuda a vivir. Un abrazo

Elsa Rodriguez dijo...

De loco nada. Si es así, yo prefiero vivir en ese manicomio;)

Hermosas fotos que evocan, sin duda, vivencias muy especiales para ti. Gracias por compartirlas con nosotros.

Un abrazo.

Gildo Kaldorana dijo...

Yo también me apunto al club de los viajeros ¿tarados?....bueno la verdad es que yo ya lo estaba antes de irme por ahí.
Las sensaciones de los momentos, son tan diferentes a los que vivimos cotidianamente....y las sonrisas, esas risas de la gente que no tiene casi nada, de los niños pobres....es impagable.
Buen post y fotos.
Saludos

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Elsa Rodríguez- Así es Elsa, cada foto, como cada mirada tiene su historia. Ten una buena semana

@Gildo ja Gildo, si es que dios los cria y ellos se juntan. Como dices, los momento son diferentes y eso cambia todo. Ten una buuena semana

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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