miércoles, 2 de mayo de 2012

Una de cartas nigerianas

Leo en El Mundo que acaban de detener  a 23 fulanos que habían estafado dos millones de euros con el timo de las cartas nigerianas. De repente, me he acordado de un artículo que escribió nuestro amigo José Luis Montero, viajero accidental y perro viejo en esto de la vida, que no tiene desperdicio y que os recomiendo leer si os queréis echar unas risas. Gilipuertas virtuales se llamaba el post.

Que el mundo está lleno de golfos no es ninguna novedad, que la red está llena de timadores y hampones tampoco. Lo que no deja de sorprenderme es como la avaricia y la estulticia humana no tiene límites. El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra como nos muestra la historia una y otra vez. Cuando la ambición y el dinero están por medio, las posibilidades de estrellarse aumentan y se multiplican. No hemos aprendido que la diosa fortuna sólo aparece en forma de lotería o juegos de azar y, que aún así, las posibilidades de que uno sea el afortunado son escasas.

De sobra son conocidos los timos de la estampita, el tocomocho, el trile y otros más sofisticados que han desplumado a incautos y avariciosos. No a ingenuos, que el timado suele ser una persona que, a su vez, pretende “timar” al timador: no actúa de buena fe; su único propósito es aprovecharse de una situación que le permita multiplicar sus ingresos de manera fácil y sin esfuerzo. Cuando estos timos fructifican no siento ninguna lástima por la víctima ya que, al fin y al cabo, ellos se los buscan, entran al trapo y, como digo, su objetivo es aprovecharse de la supuesta candidez de quien le propone el negocio.

Por descontado, me estoy refiriendo a estos timos en los que las dos partes pretenden engañarse y no a aquellos en los que los timadores se aprovechan de la buena fe y la ignorancia de la gente, como pueden ser los casos de los falsos cobradores o inspectores de la luz o el gas, suplantadores de personalidad y roba cuentas que consiguen datos sensibles de las personas que se ceban con los más débiles o con los que no comprenden muy bien como funcionan las cosas, como puede ser el caso de muchos ancianos que suelen quedarse sin nada por culpa de estos timadores que no tienen escrúpulos y les da lo mismo dejar un cadáver que una ruina.

Pero volviendo a los otros, a los que se tragan lo de las cartas nigerianas, les hacen el toco mocho o acaban con sobres llenos de estampitas, como digo, no siento ninguna lástima, por “espabilados”, por ambiciosos y por tontos.

Lo malo es que muchas “cartas nigerianas” vienen y han venido con el membrete oficial de un banco que no ofrecía herencias, ni chollos por ser vos quien sois,  pero si altísimas rentabilidades que garantizaban posibilidades y no seguridades. Pero como el dinero no deja ver la letra pequeña, muchos creyeron que su capital se multiplicaría como lo de los panes y los peces. Y el mundo, visto lo visto, no está para milagros.

Las consecuencias, las estamos pagando todos.

Feliz día

11 comentarios:

Gildo Kaldorana dijo...

La verdad es que esto de las cartas nigerianas darían para escribir un par de enciclopedias.
De todas formas, ahora uno no tiene el dinero seguro ni en el banco de su pueblo.
Buen post
Saludos

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Pues sí. Que nadie da duros a cuatro pesetas lo dice todo el mundo, pero todos nos creemos, en algún momento, que eso es para los demás y aparece la codicia.
Un abrazo.

Germán Gijón dijo...

Hace años, por la venta de un inmueble, quisieron trincarme. Su excusa era que querían "invertir" pero no ya en el inmueble sino en alguien que les coordinase sus "inversiones". Comenzaron a hablar de cifras astronómicas. Sospeché, pero un amigo quiso entrar al trapo. Casi le despluman (no llegaron a tiempo). No era que el amigo quisiera timarles (la idea era proveerles de un servicio justo) pero casi-casi acaba escaldado. Incluso intervino la policía porque llegaron a ocupar uno de sus despachos. Yo observaba "desde la distancia" y le prevenía de que pudiera ser una estafa. Afortunadamente, él también acabó cayendo en la cuenta que lo pudiera ser y la cosa no pasó a mayores.
Increíble que hoy en día siga ocurriendo. Como esos emails que recibo por los que dicen que mi cuenta de correo ha ganado 1.000.000 de libras (borrados al momento, naturalmente).

JLMON dijo...

Hola Fernando
¡Mira tú por donde!
No se qué voy a hacer sin esa correspondencia epistolar con el "amigo de Lagos"...
(gracias por la mención)
Pero lo mejor es tu última reflexión de las otras cartas nigerianas, esa sí que es la grave.
Cuidate, un abrazo

MTTJ dijo...

¡Cuánta razón tienes!Parece imposible que alguien pueda picar en ese tipo de estafas pero me asombro cada vez que leo noticias de ese tipo. Además de la avaricia del ser humano, aquí entra también en juego la arrogancia por creerse alguien "especial", mejor que los demás. Me han ofrecido a mí algo que los demás no tienen, he sido el escogido.

Un abrazo

Katy dijo...

Me ha venido a la cabeza la poeli del genial actor Toni Leblanc en los "Tramposos" con el timo de la estampita.
Yo tampoco siento pena por los engañados, porque se parecen a los timadores. Engañan los dos de alguna forma.
Como dices la avaricia rompe el saco.
Bss

Myriam dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Myriam dijo...

jajajajaja entonces, no dejes de leer esta entrada mía de la que hablo de lo mismo:

http://deamoresyrelaciones.blogspot.com/2010/03/musica-maestro-bailar-y-gracias-por.html

Y ya me voy a leer la de José Luis.

Besos

Myriam dijo...

Aclárote que ya ha leiste en su momento, incluso comentaste, pero igual te la recuerdo.

Besos

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Gildo Kaldorana – Y hacer una serie de televisión, pero tienes mucha razón en lo que dices. Saludos.

@Javier Rodríguez . La codicia ciega y atonta. Luego pasa lo que pasa. Un abrazo.

@Germán Gijón _ Pues menos mal Germán. No todo el mundo se da cuenta de ello porque como le decía a Javier la codicia ciega y atonta. Un día habrá que hacer recopilación de estos correos para echarnos unas risas. Un abrazo

@JLMON – El amigo de Lagos debió necesitar dos traductores ja ja. Una pena que no te respondiese. Por otro lado las otras cartas nigerianas si que han hecho daño si. Un abrazo

@MTTJ – Parece imposible y sin embargo ocurre más a menudo de lo que pensamos. Es importante lo que apuntas de la arrogancia porque es cierto que el arrogante es carne de cañón por eso mismo, por arrogante. Un abrazo.

@Katy . Los tramposos es una película que muestra exactamente lo que ocurre cuando la avaricia ciega. Tal para cual timador y timado. Besos

@Myriam: ja ja , gracias por recordarla. Variaciones sobre el mismo tema. Besos.

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando: llego tarde (he estado en el pueblo intentando sembrar patatas en un lago). Estoy de acuerdo contigo: los que quieren timar al timador en el castigo llevan la penitencia; y lo de las cartas nigerianas de los bancos toda una inspiración por tu parte. Un abrazo

Soul Business

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