martes, 8 de mayo de 2012

Tu eres lo más importante…

Jerash - Jordania
Tu eres lo más importante… me aseguran las compañías de seguros, los bancos, las cadenas hoteleras, las empresas de telefonía, las compañías aéreas, las multinacionales de la restauración o las instituciones públicas. Sin ir más lejos ni más cerca.

Nunca había pensado que era lo más importante para todos ellos y no será porque no se aburren de repetirlo en cada una de las comunicaciones que me dejan en el buzón, cada vez que accedo a mi cuenta de usuario o al descolgar el teléfono escuchó una voz que me llama señor López y luego me explica que tiene un chollo para mi porque soy importante. Lo más, de lo más y por ello me puedo beneficiar de las “exclusivas ofertas” que han pensado para mí; y tropecientos mil más, añado.

Nunca había pensado que miles y miles de personas se ponen a mi disposición, o a mi entera disposición, según me comentan los directores generales, los de servicio al cliente, los gerente de turno, o los “Key account manager and in the begining”, que suelen acompañar con su firma, (o la de su cuñada) estampada y en azul, las misivas que suelo encontrar en el buzón.

Un huevo de gente currando para mí, porque soy lo más importante. Da lo mismo que la carta sea para que no sea tonto y aproveche la última promoción lanzada,( que si la pillo pronto me puedo llevar un magnífico reloj despertador o un práctico y elegante kit de enólogo), que sea para decirme que cambian las condiciones del contrato firmado, me suban la cuota tan poco que no enteraré ,como para decirme que antes se llamaban “San Cristóbal seguros”  y ahora se llaman Segurnova (Safety to the People), y que todo serán ventajas, aunque básicamente disfrutaré de los mismos servicios: da lo mismo soy lo más importante.

Y sin embargo y a pesar de todo ese despliegue de buenas intenciones, aquí su seguro servidor y toda esa parafernalia  de Muy señor mío, Estimado o Apreciado cliente,  sólo soy importante para ellos en la medida que consuma, trague y pague; una gráfica que analiza si soy rentable; el resultado de cruzar bases y bases de datos; o de una trazabilidad… sólo soy importante antes de pasar por caja. Después soy un número o un usuario o un número de cliente.

Soy tan importante, tan listo y estoy tan preparado, que no me ocultan nada de información; eso sí, mucha de ella adornada de asteriscos, en letra pequeña, lenguaje de los Hermanos Marx (ya sabes “La parte contratante de la primera parte…) o haciendo referencias a reales decretos que como buen ciudadano debo conocer de sobra y al detalle.

Soy tan importante que para hablar con ellos cuando tengo una duda, quiero resolver un problema o sugerir una modificación y los llamo, primero debo pulsar una tecla, luego otras cuantas, hablar con máquinas, escuchar el último éxito de Shakira, el Condor pasa y esperar a que uno de los operarios o agentes me escuche, ponga cara de poker porque mi pregunta no venga en el manual, y me haga una larga cambiada pasándome al supervisor o tipo que lo mismo saca el látigo que se come los marrones de los clientes cabreados.

Soy tan importante que cuando solicito un producto o servicio según mis preferencias me contestan que debo conformarme con la versión estándar, o la Premium, pero no con la que necesito; soy tan importante y tan especial no hay ofertas para mi perfil, aunque no dudarán en colarme el nuevo plan “autónomos en libertad”, “divorciadas alegres”, o “tu si que molas” porque, en realidad-explican- es el que más se ajusta a mis necesidades. Necesidades que no saben cuales son porque un cuestionario no dice mucho más de lo que se tabula e interpreta y/ o nunca indagan más allá de la estadística, o no te invitan a que te explayes y, si lo haces, lo más normal es que no te hagan ni puto caso, pero toman nota.

Soy tan importante que si ellos no están disponibles (trabajando para hacerme la vida más feliz se supone) encargan a varias subcontratas que me localicen y me llamen al trabajo, a las diez de la noche o a primera hora de la mañana en fines de semana. Da lo mismo que no estés interesado y que amablemente declines tan exclusiva oferta, a lo largo de varias semanas (lo que dura la campaña) te llamarán a todas horas, con todos los acentos, con el número oculto o con uno de móvil que no sabes si atender porque dudas si la llamada es de tu primo que tiene móvil nuevo o del departamento de calidad de (pon aquí la empresa) que te robará sólo unos minutos.

Lo que no saben todas estas empresas que hablan de personas pero actúan como si sus clientes fuesen autómatas es que un día ya no seré nada importante para ellas. Habrán desaparecido porque el personal se habrá cansado de tanta bobada, tanto protocolo absurdo y tanta mentira.

Feliz día

11 comentarios:

Myriam dijo...

Que cierto: "sólo soy importante para ellos en la medida que consuma, trague y pague" y ¿cuánto cambiaría si de verdad, fuera importante porque SOY un ser humano?

Besos

Katy dijo...

Que preciosidad de foto. Ahí si que estuve:-)
Claro que eres lo más importante pero no para las entidades, sino para algunas personas. Lo que ocurre que la publicidad y el marketing ha optado por este lenguaje tan cercano y coloquial para que nos confiemos y zas, ya nos han vendido el tranvía.
Yo creo que no soy tan vulnerable afortunadamente.
Pero seguro que eres muy importante:-)
Me ha gustado tu post, con este tonillo un poco alterado, y no es para menos.
Bss

Asun dijo...

Ellos nos quieren hacer creer que somos lo más importante para ellos, y al mismo tiempo creen que somos idiotas y que nos lo vamos a creer.

Somos lo más importante para ellos en la medida que tenemos poder adquisitivo para llenarles el bolsillo, pero si no bailamos al son que ellos tocan ya no somos tan importantes.

Besos

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

No sé por qué pero creo que ese día está más cercano de lo que parece.
Un abrazo.

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando: me lo he pasado en grande. ¿Por qué no vendes este monólogo a More u otro cómico? Lo digo en serio.
Consuélate que a mí ya no me llaman, he debido de dejar de ser importante. Tus cuatro últimas líneas son el compendio de la realidad que los aguarda. Me ha gustado pero que mucho. Un abrazo

JLMON dijo...

ERES IMPORTANTE PARA LA MAQUINA FERNANDO!
ERES IMPORTANTE PARA NOSOTROS, PERO DE VERDAD!

Astrid Moix dijo...

Estoy con Jose Luis. Y todos sabemos que tanta palabra hueca no tiene más efecto que el del hartazgo. Lo que me maravilla es que todavía haya algún gurú del marketing que venda esa moto y asegure que va a tener un efecto positivo en la cuenta de resultados. Y que además, la moto se siga comprando ...

Un abrazo

MTTJ dijo...

Esta sensación de que te están tomando el pelo o se están burlando de ti en tu propia cara, me invade muy a menudo cuando me ofrecen algo por ser un cliente "especial". Sobretodo en las entidades bancarias, por ese motivo cada vez me gusta más trabajar con bancos online, prefiero no conocer a nadie y así me evito "deber favores" a nadie. Favores "no, gracias" que al final se acaban pagando... y caros.
Que le hagan la pelota a Bill Gates lo entiendo pero cuando intentan hacerme creer que soy importante conociendo mi potencial, sé definitivamente que intentan estafarme.
Como bien comentas, es una práctica bastante habitual en diferentes ámbitos, pero el sector bancario se lleva la palma.
Un excelente post.

Un abrazo

María Hernández dijo...

Hola Fernando:

Pues sí, últimamente también están intentando que me sienta importante, a base de llamaditas.
Entre ayer y hoy, dos llamadas de una agencia de seguros.
La semana pasada de una eléctrica para ofrecerme un seguro "de salud" (como para echarse a llorar).
Casi todos los días, o bien mensajitos o llamaditas de cualquier compañía de telefonía.
Y he encontrado que lo único bueno de pertenecer al millonario grupo de desempleados de este país es que dices.."Ah, lo siento, estoy en paro y no me llega ni para pipas", se disculpan, se despiden y te dejan en paz.
Hace tres o cuatro años no me molestaban tanto; parecer ser que para los bancos no era buen cliente quien llevaba sus cuentas saneadas, sino aquél que se endeudaba. A ésos si que les llegaban formidables "ofertas" de créditos casi instantáneos, tarjetas de crédito increíbles que casi te ponían la lavadora, financiaciones al 100% a base de "especular" con las tasaciones...y luego se han empeñado en decir que "hemos vivido por encima de nuestras posibilidades"...como si la culpa de disponer de algo que no se tenía fuera del receptor y no del EMISOR de esa deuda.
Importante, si..lo soy en mi casa, porque tengo que mantenerla y cuidarla; si, lo soy para los míos, porque me quieren y los quiero, pero para los que vienen diciendo "Ud. es importante para nosotros", tengo solo una respuesta "Vaya, que contrariedad, Uds. no lo son para mi..y en todo caso..ESTOY EN PARO".

Besos, Fernando...¡estupendo post!.

Begoña Gamonal Flores dijo...

Buenos días, Fernando!

Qué grandes verdades!. Por cierto, con ciertas compañías de telefonía móvil e internet, me sucede lo que dices en el penúltimo párrafo: a ver a qué cabeza pensante se le puede ocurrir llamarte un sábado a las diez de la noche para venderte un cambio de compañía...no contentos con usar el fijo, ahora me sorprenden llamándome al móvil, siempre en horas de lo más comprometidas e inverosímiles. En fin. La sociedad de la venta y del marketing.

Con todo, estoy con Katy: para nosotros, sí eres importante como persona. Y no es mi propósito venderte un viaje a Marte:P.

Un abrazo.

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Javier Rodríguez – Pues sí, poco a poco muchas compañías van mejorando porque saben que ese no era el camino. Un abrazo

@Rafa Bartolomé – Eso del mal de muchos…no va conmigo Rafa. Muchas gracias pero ya me gustaría a mi tener una pequeña parte del talento que tiene More u otros cómicos que tu conoces. Habrá que trabajar…Un abrazo.

@JLMOn – Pues eso sí me consuela ves, el ser importante para la gente que aprecio. Un abrazo y gracias

@Astrid Moix - Hola Astrid. Pues todavía sigue ocurriendo, pero es un modelo caduco que como bien apuntas, al final no suele tener un efecto positivo en la cuenta de resultados, al menos a medio y largo plazo. La era de la interactividad y comunicación en la que nos estamos instalando no lo permitirá. Un abrazo.

@MTTJ – Hola María Teresa. Los bancos suelen llevarse la palma como dices. Lo curioso en este caso, que por teléfono y por carta pretenden hacerte sentir como Bill Gates, pero en directo, en el cara a cara parece que te estén perdonando la vida o haciéndote favores cuando en realidad se lo estás haciendo tu a ellos, que eres el que les genera negocio. Un abrazo.

@María Hernández – Son temporadas ¿verdad? Lo curioso es que muchas ya venden de todo y lo raro es que no se pongan a vender comida a domicilio aprovechando el call center. Por otro lado, no me consuela saber que a los parados no les llaman porque preferiría que me llamasen todos los días un par de veces si cada vez que lo hacen descendiese el paro.
Un beso y suerte, mucha suerte.

@Begoña Gamonal – Lo peor es sensación de pérdida de intimidad y sí, ahora utilizan mucho lol móvil para ver si cuela. Muchs gracias por pasrte Begoña. Un beso

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