lunes, 21 de mayo de 2012

Cosas a mejorar en muchos hoteles: terminología de las habitaciones.

Hoi an - Vietnam 
Hoy otra entrega de cosas a mejorar en los hoteles. Hemos pasado por el desayuno Buffet, por la publicidad, por los extras, por los hoteles bajo mínimos y hoy lo vamos hacer sobre la terminología que utilizan los hoteleros para denominar las oferta de habitaciones que tienen.

Muchas de las reservas que hago de hoteles las hago a través de Internet. Suelo buscar por varios sitios, comparando precios, características e imágenes.  Acostumbro a visitar la página del hotel, deteniéndome con especial interés en las habitaciones que ofrecen y como presentan la información de la mismas y he de decir, que me maravilla la creatividad de los hoteleros a la hora de nombrar la oferta de habitaciones.

Tradicionalmente, atendiendo al número de personas que las ocupaban se clasificaban en individual o, dobles. La triple o “cuadrúple” no existían: fácil. A partir de ahí,  se podía elegir entre la estándar, la superior o las suites. Esto, ya digo, era normal no hace muchos años. 

Sin embargo, por eso de que la competencia cada día es más feroz, que la segmentación debe ampliarse al ser el cliente cada día es más “sofisticado”, que hay palabras (preferiblemente inglesas) que ejercen una poderosa influencia en la mente del consumidor y  que una habitación que no se ocupa una noche es ingreso perdido, se ha ampliado la oferta de habitaciones o la forma en las que la denominan en función de lo que ofrecen o el precio que pagas por las mismas.

Habitación estándar, superior, De luxe, Suite son términos más o menos entendibles y la traducción que yo suelo hacer (debido a que no existe una norma unificada para todos los hoteles es la siguiente).

Habitación estándar – También llamada “de la casa”. Es la más barata, suele tratarse de las habitaciones más pequeñas, las más viejas y las más “cascadas”, las que no se han renovado o sólo lo han hecho parcialmente (el cuarto de baño se deja para lo último) y suele ser la que compras por Internet si lo que buscas es precio y no tienes intención de parar mucho por el hotel.

Habitación superior – Esta no es muy diferente de la anterior, quizá un poco más renovada, colchón nuevo, han cambiado la tele, se encuentra en pisos más altos y te hacen la cobertura de la cama y te regalan un periódico. Son un 10% o 20% más caras que las anteriores.

Habitación De Luxe –  ¿De luxe? La experiencia me ha enseñado que el término “De Luxe” se utiliza con una alegría y ligereza impresionantes. Al reservar una de estas habitaciones puedes encontrarte que “De luxe” signifique unos metros más, una cama mejor, un cuarto de baño con ducha de hidromasaje (es decir algo realmente mejor) o que te cobren más por ofrecerte servicios tales como (zumo de bienvenida en el check in, Internet gratuito, secador del pelo, que la decoración en lugar de Ikea sea de Agatha Ruiz de la Prada o que el personal del hotel te sonría y te haga la pelota más. Entre un 30% y 40% más caras que las primeras.

Suite – La mejor y más cara de todas la habitaciones. Dependiendo de los metros y los servicios cuestan un huevo o un huevo y parte del otro y suelen ser utilizadas por los que tienen mucha, pero que mucha pasta o los que son invitados por la propiedad o por empresas: Aflojar, pongamos por caso, 1.600€ no está al alcance de muchos, aunque ya hasta los hostales tiene suites y si me apuráis hasta suite junior (memez que no he comprendido nunca) o executive (que suele ser la misma que la anterior) con conexión de alta velocidad a Internet y el “Cinco días” o el “Expansión” todas las mañanas en la puerta de la habitación.

Quizás haya exagerado un poco, pero lo que cuento es más habitual de lo que parece. Tened en cuenta que no he comentado nada sobre si son vistas al mar, al jardín o a un patio de vecinos que puede convertir a la estándar en una De luxe si tiene buenas vistas.

Lo que ya me maravilla del todo es como “innovan”, o se “reinventan” a la hora de nombrar las habitaciones.

Ahora es muy habitual encontrar habitaciones Premium (de esta moda hablaré un día de estos) que se suelen caracterizar por tener un “estilo elegante y sofisticado,  con decoración minimalista y llena de matices que llevan la firma de los mejores diseñadores de la escuela griega…” : se diferencian un poco de las suites en que éstas suelen ser utilizadas por ejecutivos y las Premium por urbanitas cool que están dispuestos a pagar nueve euros por una botella de agua de diseño.  En estos dos tipos de habitaciones se pueden encontrar apellidos tales como Loft, (dos niveles) Fitness ( te colocan una bicicleta estática en la habitación al lado del galán de noche) Spa (con ducha de hidromasaje) etcétera. Lo curioso es que estas habitaciones en muchos hoteles se llamaban antes “Supreme”, y en muchos todavía se llaman así. Por ejemplo en el ME de Londres tienen una que se llama Supreme Indulgence, que es como aumentar la cursilería al poner nombres a las habitaciones como si fuesen el título de una película tipo “Crueldad Intolerable” o cosas así.

Luego uno empieza a ver las fotos de todas estas habitaciones y descubre que la habitación individual se convierte en doble estándar o triple (cama supletoria al canto) que la foto de la superior es sospechosamente igual a la De luxe y que ésta a su vez es clavadita a la ejecutiva y luego uno vive la experiencia (que ahora todos te ofrecen una experiencia casi mística) y descubre que las prácticas amenities son de bienvenida porque no las renuevan, que la fabulosa rainshower es una ducha de regadera, que la tranquila habitación da a un patio interior o que el excelente equipo de descanso consiste en un colchón de viscolatex y una carta de almohadas (si pides unas rara nunca tienen porque otros huéspedes también la han elegido).

En fin, que antes de elegir una habitación y dejarse llevar por el nombre hay que investigar más, porque como cada hotelero va a su bola no sabes nunca exactamente a qué se está refiriendo.

6 comentarios:

MTTJ dijo...

Aunque no soy demasiado exigente, me gusta no sentirme engañada. En general, los hoteles de grandes cadenas no me gustan y prefiero alojarme en Bed & Breakfast, hostales pequeños, apartamentos y, en general, en lugares más familiares. No valoro tanto los detalles de la habitación como el trato, aunque en la mayoría de ocasiones, incluso los detalles son mucho mejores en alojamientos sencillos.

El otro día en Budapest me pasó algo que no me había ocurrido nunca y tampoco sé si es muy habitual. Tenía reservado el Hotel NH y además ya lo tenía pagado desde hacía tiempo para aprovechar una tarifa más barata. Cuando llegamos allí me dicen que el hotel está completo, que había un congreso y todas las habitaciones estaban ocupadas. Me quedé con cara de idiota pero rápidamente me tranquilizaron diciendo que sin ningún coste extra (faltaría más!) nos trasladaban al Hilton que era superior. Supongo que no costaba nada avisar de antemano y dar la opción de cambio al cliente. Mi elección estaba hecha en base a diferentes conceptos, entre otros que porqué había wifi gratis en todo el hotel, mientras que en el Hilton la conexión a internet desde la habitación era de pago.
Tal como has comentado en alguna ocasión, cuantas más estrellas tiene el hotel menos servicios gratuitos tienen y generalmente peor atendido está el cliente.

Un abrazo

Katy dijo...

A mi me ha pasado de todo, a lo largo y ancho de los países que he visitado. Y me he llevado sorpresas muy gratas como todo lo contrario. Lo que pido es una cama limpia y cómoda, ducha, y armario con perchas!!! porque esto último es difícil.
Céntrico sobre todo y si es con vistas mejor
Los demás lujos paso, porque no suelo estar en el hotel más que para dormir.
Y como bien dices las nominaciones son orientativas. Hay que invistigar más.
Bss y feliz semana

JLMON dijo...

Fernando
Se ve que eres un auténtico experto...
Yo también miro mucho antes de decidirme por la cuenta que me trae, pero aún así me la acaban metiendo casi siempre. Lo que casi nunca calibran es que meter,meter, a no se que te guste, sólo lo van a hacer una vez así que...
El otro día me la metieron doblada en el Excelsior de Munich que de "excelsior" poco, al final hay que ir a lo seguro, en este caso un Sofitel por ejemplo.
Cuidate

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Si ya decía yo que en esto de innovar se nos va la fuerza por la boca :)
Un abrazo.

Rafa Bartolomé dijo...

vfaciat whHola Fernando: ¡Hay que ver el daño que está haciendo ese idioma de bárbaros y piratas(me refiero al inglés,claro)!
Se suele buscar en los hoteles sentirte como en casa, pero es imposible de conseguir; por lo demás no suelo ser demasiado quisquilloso pues sólo los utilizo para dormir. Gracias por los consejos. Un abrazo

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@MTTJ - Como tu, prefiero los pequeñitos pero también me gustan los otros. Lo que comentas es habitual (muchos hoteles están obligados, como las compañias aéreas con overbooking) y suelen solucionar el problema desviando hacia otros hoteles de igual y mayor categoria, pero no se hace cargo de otros servicios como el wi fi. Si hubiese sido yo el responsable del cambio, seguramente os hubiese pagado una cena y hubiese tenido otros detalles. Es decir, lo que se llama invertir en un cliente insatisfecho y convertirlo en incondicional. Un abrazo.

@Katy - A mi me gusta combinar cuando puedo. Y lo que espero es que esa experiencia que prometen sea real. Y generalmente esa viene de personas. Besos

@Jlmon - Aficionado nada más. por eso me ocurre a menudo lo mismo que a ti, que me la meten doblada, pero al final pierden ellos. seguro. Buena cadena sofitel, si señor, auqnue como siempre tiene sus excepciones. Un abrazo.

@Javier Rodríguez - ja ja , si señor, muy bueno. un abrazo.

@Rafa Bartolomé - Yo tampoco soy nada quisquilloso y alucinarias con alguno de los sitios donde me he metido, pero en cualquier lugar donde te hospedes, al menos debes saber realmente lo que te vas a encontrar. Un abrazo

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