domingo, 22 de abril de 2012

Libros de viajes

Libros de viaje 

Mis viajes habían comenzado de niño, con un libro de pintura y la colección Fauna de Salvat. En casa, lo único que sobraba eran libros, y yo, me entretenía recorriendo estanterías y muebles venidos de herencia con los dedos, subiéndome a un taburete, a una silla, para tocar las palabras que se encerraban en nuevos, viejos, ignorados, leídos o deshojados libros. Acercaba un libro a la nariz y lo olía. Pasaba la palma de la mano y sentía el tacto de un papel que unas veces era grimoso; otras, suave; otras con relieve y otras quebradizo. Me llamaban la atención los grabados hechos a plumilla en el que los trazos eran fotografías que plasmaban el alma de una mirada. Me fijaba en los retratos de hombres, mujeres y niños que me parecían feos; no veía esas caras, esas expresiones, más que en cuadros —ni mis padres ni mis hermanos ni mis familiares ni los habitantes de la ciudad eran así—; en televisión tampoco; pero en sus enigmáticas miradas ocultaban una invitación a viajar al pasado: al origen de nuestro presente.

Cogía ansioso los libros; de tres en tres: quería más de uno. Viajaba a África y me convertía en guerrero Masai. Los pigmeos eran como yo: seguro que los podía. Descendía el Orinoco, y luchaba con panteras y gigantescos mosquitos, mientras el húmedo calor de la jungla mojaba mi ropa. Me sentaba con los borrachos de Velázquez, y esperaba turno para comer el huevo frito que una vieja freía en un caldero. Participé en varias batallas, y a pesar de lo que diga la historia, en Lepanto lo pasamos fatal. Navegué con Elcano y durante un tiempo fui grumete en un bajel pirata. Vi las atrocidades de Cortés y de los Aztecas. Fui prisionero de Zenda, y en una venta conocí a Sancho Panza. Allí, Rinconete y Cortadillo desplumaban a un arriero de barba de seis días, de corta inteligencia y mucha bravuconería.

Todo eso lo vivía yo, mientras un viento y frío de bajo cero eran carceleros que impedían salir a jugar a la calle en los helados días de invierno de una ciudad amurallada que quedaba muda y se refugiaba en ella misma a la espera de una primavera, que siempre tardaba en llegar. En esos gélidos y duros inviernos de ropa de lana y pana, de pies congelados, de gente seca y agazapada, empecé a viajar desde una caldeada habitación, donde dos cuadros de hermanos que nunca los separamos me ayudaban a elegir: «ese sí, ese no...»

Viajar no es solo cuestión de dinero: no es estar ni ir; no es ver y contar. Viajar es imaginación, es deseo, es simplemente vivir desplazado.

Y hoy, recordando esos días y los que vinieron, paso las manos por mis ojos y las deslizo por la cara hasta llegar a unos labios que se sonríen y que comprenden que los sueños se cumplen. Me iba a la India.

Un cuadro, un libro que tenía pendiente.

Así finalizaba el post El post La perspectiva viajera, con Cuadros y libros de viaje, la introducción de Soul India.

Empecé a viajar gracias a los libros. Ellos han sido el motor que me ha empujado a viajar, despertando mi curiosidad por otros paisajes, otras gentes, otras formas de vivir, sentir y descubrir que la vida es mucho más que lo que tenemos en nuestro entorno y que las diferencias, lejos de ser un obstáculo para el desarrollo de la humanidad pueden ser una oportunidad de aprendizaje que nos ayude a buscar nuestro sentido en la vida.

Hoy, por aquello de que mañana es el día del libro os dejo algunas sugerencias de libros de viajes y personas que a mí, personalmente, me gustaron mucho y, como observareis, en algunos de los links, a otros blogueros también, los cuales que hacen una crítica más ampliada. En cualquier caso, una vez al mes escribiré una crónica de cada libro de viajes que os dejo hoy y otros que lea.

Feliz día.

La vuelta al mundo de un novelista: Vicente Blasco Ibáñez Reseña de Pedro M Domene


La aventura de los primeros descubrimientos: Paul Herrmann - Historia de los viajes , descubrimientos de la prehistoria al final de la edad media.

Vagabundo en África: Javier Reverte reseña de Eduardo de Winter @infoviajero 

Constantinopla: Edmondo de Amicis

Atrapa tu sueño: Candelaria y Herman Zapp reseña de Francisco Alcaide @falcaide

La India por dentro: Álvaro Enterría Reseña de @Carlosolomo  @vagamundos


Viaje a Italia: Johann W. Goethe

El mundo de colores: Fernando Díaz Plaja . Impresiones de paises y gentes del escritor en sus viajes por el mundo. 

Libro de las maravillas: Marco Polo - Curioso mundo azul


Ebano: Ryszard Kapuscinski Reseña de Natalia Rodríguez

Londres: Julio Camba comentarios de Manuel Ríos

Viaje al Yucatán: John L. Stephens


Hotel Nirvana: Manu Leguineche

Ventanas de Manhattan – Antonio Muñoz Molina reseña de Javier García @javierggar

India: V.S. Naipaul Reseña de Montuenga

El diente de la ballena: Chema Rodríguez


Hijos del monzón: David Jiménez

Rapsodia americana: Manuel Blanco Tobio


En Asia se muere bajo las estrellas: José María Gironella



9 comentarios:

Katy dijo...

Muchas gracias por las recomendaciones. Algunos ya los he leído. Ciertamente se aprende a leer desde pequeños. Mis primeros libros con 6 años fueron TBO, pero con 12 años me había leído los 12 tomos de Tarzan y con 14 mis padre me regalaron la colección de los Clásicos Universales. Que placer abrir un libro. Feliz día del libro. Que lo disfrutemos.
Bss y buena semana

FAH dijo...

Muchas gracias Fernando, los leeré todos ;)... Me gusta dejarme asesorar por la gente que sabe y en este tema, eres referente. Espero que comentamos, sobre libros de viajes y de viajes con una pinta entre manos. Abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

No leo muchos libros de viajes, pero de vez en cuando sí que lo hago. Así que considero todo un privilegio estar asesorado por un experto.
Un abrazo.

Myriam dijo...

Feliz Sant Jordi para ti Fernando, o del libro.

A mi uno de los que me llevó a lugares magníficos por la ventura y por lo exótico, fue La Colección de Emilio Salgari de Sandokan, el tigre de Malasia.

Besos

JLMON dijo...

Fernando
Viajar es imaginar y soñar...cuánta razoón llevas y si no que se lo digan a Pio Baroja, Verne y Cia.
Gracias por la bibliografía, muchos me han acompñado también pero hay otros que tengo pendientes.
Cuidate

Gildo Kaldorana dijo...

La verdad es que yo tampoco leo. Entre una cosa u otra, no tengo tiempo. Quizá alguna vez me pongo y leo alguno de Pramoedja Ananta Toer, el cervantes de las letras indonesias (versión española). Muy interesantes relatos de la ocupación holandesa en Indonesia.
Buen post
Saludos

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando: ¿y pensar que todo ese mundo de experiencias, de incertidumbres, de vitalidad..., no te hubiera pasado si cuando eras niño hubiera existido el libro electrónico, no te da un poco de pavor? He leído alguno de los que nombras; recuerdo el de Conrad por haberlo hecho en los últimos años, y lo recuerdo con alegría. Me ha gustado tu iniciativa. Un abrazo. Por cierto el Madrid de chaspeau

MTTJ dijo...

He repasado la lista un par de veces para asegurarme pero lo cierto es que no he leído ni uno de los libros que mencionas. Es curioso porqué la afición de muchos viajeros ha empezado en los libros. No es mi caso, de pequeña nunca leí libros de viajes.

Un abrazo

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Katy – La verdad es que es un placer porque la lectura da pie a interpretar. Besos y feliz fin de semana.

@FAH – Alguno es difícil de encontrar, pero te lo puedo prestar. Los que cuentan experiencias personales generalmente son los que más me gustan. Y lo de las pintas está hecho. Habrá que buscar una fecha pronto. Un abrazo

@Javier Rodríguez – De experto nada, solo amante de la lectura y de los viajes. Un abrazo.

@Myriam – Salgari es una clásico. Recuerdo haber leído sandokan en una versión reducida e ilustrada para niños y me gustó bastante. Besos.

@JLMON – La verdad es que se disfruta mucho: Verne son palabras mayores. Un abrazo.

@Gildo Kaldorana – Pues tomo la sugerencia Gildo, porque leyendo se comprende mucho mejor lo que ves en otros paises. Un abrazo

@Rafa Bartolomé – No sé Rafa, supongo que hubiese sido distinto, aunque desde luego más aburrido. Lo del Madrid…pues depende ¿no?
un abrazo.

@MTTJ – Hola María Teresa. Es cierto lo que dices, muchos viajeros comienzan a hacerlo leyendo. De los que pongo algunos son díficiles de encontrar pero son muy interesantes porque cuentan buenas experiencias. Un abrazo

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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