domingo, 15 de abril de 2012

Comerciales de la esperanza

Kabrousse - Senegal

Hoy la idea y el título del post debo agradecérselo a José Luis Montero (@JLMON53), gracias al su último comentario en el blog. En el decía que necesitamos comerciales de la esperanza. He dudado si incorporarlo a Thinking Souls. Sin embargo, he preferido dedicarle un post entero después de haber estado dándole vueltas un rato y estoy de acuerdo con él: necesitamos comerciales de la esperanza.

Vaya por delante que uno es positivo por naturaleza, pero no tan cándido como para pensar que el mundo es Disneylandia, que la globalización afecta menos de lo que pensamos o que volverán los días de vino y rosas.   

Si uno lo piensa fríamente, nuestras posibilidades son escasas: cinco millones de parados no se absorben así como así y menos en un país en el que la industria no es lo suficientemente poderosa como para generar miles de puestos de trabajo, los servicios no dan más de sí y la mano de obra sobra, entre otras razones porque eso de la revolución industrial ya acabó hace tiempo o se ha desplazado a otros lugares donde la productividad y competitividad es bastante más elevada gracias, en gran parte, a la ausencia de los derechos sociales o el ninguneo de unos trabajadores que lo mismo cosen que aprietan tuercas, ensamblan cosas o arriesgan su vida en las minas por un mísero salario. 

Por otro lado, gracias a la tecnología, ya no es necesaria tanta mano de obra. Ahora la mano de obra que se necesita la conforma gente que sea capaz de pensar, crear y actuar a toda castaña: de trabajar con las manos a hacerlo con el cerebro. Si a eso añadimos que la “economía virtual”, es decir, aquella que se juega apostando a caballo ganador o perdedor, va ganando peso en detrimento de la “economía productiva” y que muchas las decisiones que afectan a un país no se toman desde el ministerio o gobierno de turno sino desde el despacho o la sala de juntas de algunas multinacionales, observaréis que el panorama no es muy alentador.

A pesar de todo ello y de más cosas de las que no he hablado por no extenderme creo que hay futuro y hay esperanza y por ello, creo que se necesitan comerciales de la esperanza. No en el sentido de que se vaya vendiendo que tarde o temprano volverá el agua a su cauce o que después de un ciclo malo viene uno bueno. No se trata tampoco de ese comercial que da fórmulas y claves para ser más: más competitivo, más productivo, más triunfador o simplemente más de lo más; ni de aquellos que prometen paraísos pero no los garantizan, ni siquiera comerciales que procurarán que veas siempre la botella llena. No.

El comercial de la esperanza del que hablo se refiere más bien a aquel que te ayuda a dar un sentido a tu vida, pues a pesar de lo que decimos y autoafirmamos, en muchas ocasiones no siempre es posible elegir la vida que se lleva aunque si es posible elegir como vivirla; el comercial de la esperanza escucha más que habla, orienta más que prescribe, sugiere más que impone y contribuye a que la esperanza no sea un mero deseo sino una motivación extra para transitar por la vida.

Tener esperanza es la forma de seguir luchando por nuestros sueños, creer en ella depende de uno mismo, pero cuanta más gente tenga esperanza más fácil será vivir sin miedo al futuro ni al dinero.

Feliz día

Hoy en Thinking Souls frases para cambiar de actitud, para darles una vuelta y tener esperanza con: Francisco Alcaide, Myriam Goldenberg, Katy, Santiago López, Germán Gijón, MaS y Cristal00K

12 comentarios:

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hace falta mucha voluntad, decisión y perseverancia, dado que hay muchos que se empeñan en lo contrario.
A ver si cunde :)
Un abrazo.

Germán Gijón dijo...

Fernando, en muchas ocasiones incluimos comentarios en los respectivos artículos para establecer nuestra conclusión, para complementar, para exponer nuestro punto de vista sobre la idea que refleja el artículo...
En este tu artículo podría decir que me ha gustado muchísimo la definición que a la denominación de José Luis has dado, que el desarrollo de la idea ha concluido en un fondo más claro que la forma, que...
Pero voy a ser, en este artículo, un tanto más concreto y diré -parecido a aquel- en dos sílabas: "¡O-lé!"
Un abrazo.

Katy dijo...

Hay bastantes y en momentos puntuales aparecen si se les quiere reconocer. Son como las buenas noticias de Javier. Lo que ocurre es que estas cosas no venden, no salen en los periódicos y a pocas personas interezan en un mundo tan materialista como el que hemos fabricado.
Los vendedores de esperanza comparten valores, reconocen al otro y comparten conocimientos.
Muy buen post con el que es difícil no estra de acuerdo.
Bss y feliz semana

MaS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
MaS dijo...

Querido Fernando,
Me gusta. Sí, y estoy completamente de acuerdo, y únicamente me atrevo a apuntar un detalle: su pluralidad. Es decir, siempre ha de haber un grupo de Esperanzoides de esos, que se aúnen, afloren, se extiendan... para lograr un equipo contagioso. Ahí entiendo yo que reside la dificultad. detectar en nuestro entorno quién es, y quién se atreve a empujar.
un beso, M.

JLMON dijo...

Hola Fernando
En primer lugar, gracias por la cita y por haber desarrollado lo que era sólo un slogan en algo consistente.
El día que recuperemos la esperanza, realmente comenzaremos a marchar hacia adelante.
Puedes explicar la miseria, pero contunará siendo miseria.
Un abrazo

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando: ayer en Madrid estuvimos por Príncipe Pío visitando un evento en el que vosotros tenías algo que ver, y la esperanza de la que habláis estaba allí, con esos padres en bicis con sus hijos, con el trabajo que presentaban los stands, con las sonrisas de la gente; quizás me estoy yendo por las ramas pero creo que ser comercial de la vida tampoco es mala cosa. Me ha gustado. Un abrazo

Astrid Moix dijo...

Por supuesto que hay lugar para la esperanza, sobre todo para la "micro", la que se refiere al entorno de cada uno, que es donde mejor podemos ejercer nuestra (positiva) influencia. Pero también hay lugar para la otra, la que abarca realidades más amplias, a nivel pais y de la sociedad en general. Y si no, solo hace falta mirar atrás; no al corto plazo de hace ocho o diez años, sino a la realidad de hace cincuenta u ochenta. No me hubiera gustado vivir en aquella época, con todas las dificultades que podamos tener ahora. Creo que con la perspectiva del largo plazo, vamos a mejor, aunque no lo hagamos en línea recta ni de forma continua, sino más bien a trompicones.
Un abrazo

MTTJ dijo...

Podríamos hablar también de "periodistas de la esperanza" porqué los medios de comunicación son los que contribuyen en gran medida a ese gran desánimo general. En momentos como los actuales, es importante rodearse de gente optimista para no caer en la desesperación.

Un abrazo

Myriam dijo...

Coincido con MTTJ. Losd Medios de COmunicación Masiva podrías aportar su granotes de arena, en lugar de vender morbo y cosas truculentas, cuando hay tanto bueno rodando por el Mundo calladito.

Esa playa de Senegal, es una belleza.

Besos

cristal00k dijo...

También yo no puedo estar más de acuerdo con MTTJ y Myriam. Los medios, no sólo no contribuyen a crear esa esperanza tan necesaria en este momento, sino que se dedican a crear opinión en sentido contrario y así no vamos bien.

De alguna forma, en esta época de desnorte y falta de criterio creciente en Occidente, esa tendencia no hace más que alargar y empeorar una situación, ya de "per se" desastrosa. En la que parece que nos guste regodearnos a todas horas y cuanto más mejor.

Ojalá cunda el ejemplo y sepamos volver de nuevo a esa senda de lo "bueno por venir", que está ya aquí mismo... aunque no sepamos reconocerlo, en estos extraños y difíciles tiempos de frontera que nos toca sostener, tanto si queremos como si no...

En fín, gracias por tu "ventanita" que nos permite respirar... y un abrazo Fernando.

Fernando Lopez Fernandez dijo...

@Javier Rodríguez – Mucha, pero que mucha falta de voluntad y determinación. Siempre hay más comerciales de la desesperanza que empujan en sentido contrario. Un abrazo.
@Germán Gijón – Vaya comentario¡¡ parece una ecuación ja ja. La verdad es que José Luis es siempre inspirador. Muchas gracias por el comentario. Un abrazo.
@Katy – Si haberlos haylos Katy, pero como apuntas interesa más lo que todo lo que tiene que ver con el miedo y el dolor. Aún así, nunca se autor.
@MaS – Gracias María, Me gusta eso de los Esperanzoides, me suena a super héroes, a gente que van un paso más allá. Mola. Un beso.
@JLMON – Gracias a ti José Luis. La verdad es que (lo he experimentado) más confianza o esperanza se tiene mejor salen las cosas. Será una cuestión de Fe, ¿quién sabe? Pero funciona. Un abrazo
@Rafa Bartolomé – No te vas por las ramas, un comercial de la vida siempre es un comercial de la esperanza. Un abrazo.

@Astrid Moix – Hola Astrid, apuntas desde mi punto de vista algo muy importante que es empezar por uno mismo y lo que le rodea. Es un paso fundamental para que la esperanza llegue a niveles mayores. Avanzamos aunque sea a trompicones. Un abrazo.

@MTTJ – Pues tienes toda la razón María Teresa. La suerte es que también hay muchos como nos muestra Javier Rodríguez Albuquerque todos los lunes. Tener al lado optimistas siempre es un plus que ayuda, como dices, a no desesperarse. Un abrazo.

@Myriam – Si, podrían echar una mano, pero eso ya sabes que vende menos, aunque como le digo a María Teresa, siempre hay otros medios (periodistas) que tienden a sacar lo mejor de nosotros. Un abrazo

@Cristal Look - Me gusta la expresión "desnorte" porque refleja muy bien lo que nos ocurre. Ya sabes además que una de las aficiones humanas es hacer leña del árbol caido que no hace más que empeorar las cosas. En cualquier caso hay que seguir buscando esa senda que apuntas porque de no ser así, ya habremos perdido definitivamente el norte. Un abrazo

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...