miércoles, 1 de febrero de 2012

El frío de los viajes


Patagonia Chilena 
Hoy leía un artículo de Luis Cicerone (@xixerone) “Mi mayor miedo viajero” en el que mediante ejemplos comentaba los tipos de miedo a los que un viajero se enfrenta.

Me he sentido muy identificado con su exposición porque esos mismos “miedos” los he sentido y, algunos, los siento cuando viajo. Finalizaba el post con una pregunta: ¿has tenido alguna vez la sensación de hastío al viajar?

Le he estado dando vueltas un buen rato, indagando en mis recuerdos, buscando una respuesta afirmativa a la pregunta o intentando justificar la negativa. Mi conclusión es que uno no se hastía del viaje ni de viajar sino de momentos que no cubren las expectativas o los deseos. Es lo que yo llamo “el frío de los viajes”: por muy entusiasta que sea el viajero, por mucha experiencia, por mucha pasión que tenga, y por mucha capacidad de adaptación a las circunstancias que se pueden dar en un viaje (retrasos, timos, decepciones…) siempre habrá momentos en el que “el frío”, o lo que es lo mismo, un sentimiento de derrota se apoderará de él.

No existen los viajes perfectos: los viajes son emociones y sensaciones que nunca, aunque pretendamos idealizarlas serán perfectas.

En el post ¿Por qué me gusta viajar? comentaba los siguiente:  Me gusta decir que viajar es simplemente vivir desplazado, y cuando digo vivir no estoy hablando de transitar por este “valle de lágrimas”. Se trata de algo  que para mi es más profundo: tener la oportunidad de explorar sensaciones, emociones, descubriendo a cada instante quien eres y ayudándote a dar sentido a tu vida.

Pues bien, en algunos momentos, el frío asoma sin avisar. En los viajes no sólo hay paisajes, monumentos, gente, fauna, flora, novedad, asombro, belleza…también estás tu: tus emociones están interactuando. Sientes frío cuando te encuentras “sólo” y notas que te falta algo o alguien; el frío te hiela el alma cuando ves una imagen que destroza tu corazón y sabes que harás poco por mejorar la situación; el frío te paraliza cuando te ves impotente para subir por una montaña o dar esos tres pasos más que justifican las vistas y abandonas; el frío te silencia cuando evitas el contacto con los demás y te aíslas; el frío te confunde y desorienta cuando pretendes que siempre haya calor.

Sentir en los viajes este frío del que hablo no es bueno ni malo, forma parte de los mismos: pero esto también ocurre en nuestra vida, en nuestro día a día. El tener más frío o calor depende de nosotros.

Feliz día.

PD – Por si estáis interesados, aquí dejo una entrevista que me ha hecho Antonio Mateo (@amateo) una bellísima persona, gran viajero que seguro no pasa mucho frío en sus viajes.   

12 comentarios:

xixerone dijo...

Muchas gracias por la mención, es un honor haber servido como fuente de inspiración para esta entrada. :)

Fernando López Fernández dijo...

El placer es mío Luis, disfruto mucho con tus artículos.
Un saludo

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando: en todo hay momentos fríos, como dices. En la vida diaria se dan menos porque nos encontramos más arropados, más en nuestro entorno. Supongo que los que viajáis con frecuencia tendréis momentos de soledad y si además hacéis vuestros algunos problemas que podáis notar en los demás, la sensación puede llegar a ser preocupante al menos. Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Pues sí, conozco esa sensación. Pero como muy bien dices, es una parte más del viaje y mientras sepamos y podamos controlarla, tanto mejor.
Un abrazo.

Katy dijo...

Sería facil decir si, pero lo lamento, no me ha ocurrido nunca. Debe de ser porque no estoy saturada y viajar es lo que más me gusta. A veces me he sentido regular por la compañía. Pero cuando un viaje se termina me da mucha pena volver a la rutina.
Bss

MaS dijo...

Gran post, Fernando.
Ultimamente no viajo mucho, pero sí siento muchos frios. Supongo que sabes a qué me refiero.
Por cierto, he leido la entrevista de Mateo: y me ha parecido muy interesante, como el hombre que se asoma a ella.
Puedes sonreirte y acalorarte un poco amigo!!
un guiño de jueves.
M.

Asun dijo...

Según iba leyendo pensaba que eso mismo es lo que nos pasa en nuestra vida cotidiana, y cuando he llegado al final he visto que era la misma conclusión a la que tú habías llegado.

Besos

JLMON dijo...

Hola Fernando.
Sabes, el mayor frío, ultrapolar, que he sentido ha sido con El Gran Cañón, me dejó pluffff! En cambio, al día siguiente descubrí un lugar mágico en el que me pase horas "sofronizado": BRYCE CANNION, UAUUUU!
Cuidate

Rafa Bartolomé dijo...

Hola otra vez Fernando. Acabo de leer la entrevista. !De quitarse el sombrero! Enhorabuena. Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

@Rafa Bartolomé - Estar arropado ayuda, pero a veces no es suficiente para quitar el frío del que hablo. En cualquier caso se acaba por sentir. Un abrazo

@Javier Rodríguez - Más que controlarla quizá sea el saber convivir con ella. Le daré una vuelta a tu comentario porque tiene un matiz interesante; Controlar, aceptar, ignorar o convivir.
Un abrazo

@Katy - Para mi no es una cuestión de saturación, a mi me encanta viajar, pero hay momentos, al menos yo, en los que he sentido frío.
Besos

@MaS - Los fríos se sienten en cualquier lugar María, el viaje a lo sumo los puede camuflar porque se está en otra disposición, pero ahí están. Muchas gracias por el cumplido y por el calorcito. ya guiño de viernes para tí.

@Asun - Esa era la idea. El viaje era un ejemplo que se puede comparar a nuestra vida.
Besos

@JLMON - Es que pasaste de un extremo a otro José Luis. Si existe el frio de los viajes existe el calor de los viajes. Un abrazo.

@Rafabartolomé- Pues muchas gracias Rafa. Un abrazo

MTTJ dijo...

Esta sensación no acostumbro a vivirla con demasiada frecuencia cuando viajo, más bien en la rutina del día a día. De todas formas y, para qué negarlo, también me he sentido decepcionada muchas veces ante monumentos o lugares que parece que por obligación tengan que impresionar a todo el mundo.

Un saludo

P.D. He leído la entrevista y me ha gustado tener la oportunidad de conocer algo más sobre el fascinante mundo laboral en el que te mueves. Muchas gracias.

Fernando López Fernández dijo...

@MTTJ - No digo yo que sea habitual, pero, al menos en mi caso, ocasionalmente aparece. En cualquier caso forma parte del viaje también.

Me alegro que te haya sido útil la entrevista. Gracias a ti por leerla.
Un abrazo

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