lunes, 9 de enero de 2012

Viajar desde adentro


Krack de los Caballeros - Siria


En alguna ocasión he comentado que el objetivo final del viaje, consciente o inconscientemente es llegar a conocernos mejor. En el post 25 reflexiones sobre viajes cortas también decía que viajar no es solo ver y contar, también es sentir y sobre todo, interiorizar.

El viaje siempre comienza desde adentro y podríamos decir que lo hace en dos dimensiones. Una de ellas relacionada con el viaje en sí y otra con uno mismo. En ambos casos, se pasa por cinco fases: investigación, decisión, planificación, disfrute y recuerdo. En cualquiera de ellas, es en la vertiente personal donde se van modelando experiencias cuyo resultado es el conocimiento de uno mismo: las emociones, los sentidos y la imaginación se entremezclan para que cada viaje, como cada persona, sea único e irrepetible.

Ya en la fase de investigación se comienza a proyectar el viaje no sólo desde el punto de vista del itinerario y crematístico sino también desde una perspectiva íntima. Es en ese momento cuando se empieza a viajar.  Vamos proyectando e imaginando el viaje; nos vamos haciendo preguntas sobre si aguantaremos el calor, si nos atreveremos a meternos en determinado sitio, si tendremos miedo, si estamos dispuestos a la aventura etc.… vamos, de alguna manera, viviendo posibles emociones como pueden ser la alegría, inseguridad, el miedo, la curiosidad, placer que irán contribuyendo a que en las fases de decisión y planificación aparezcan nuevas emociones como la ilusión, el optimismo, interés, la inquietud que dejan las dudas al tiempo que visualizamos el viaje y “presentimos” las temperaturas, los olores, los ruidos; vamos activando más los sentidos metiéndonos más en el viaje.

En esta fases ya se podría decir que estamos viajando al habernos hecho muchas preguntas cuyas respuestas nos han desengañado de lo que pretendíamos indicándonos lo que realmente, en principio, estamos dispuestos a hacer, ver o sentir en el viaje. Por ejemplo, no pasaríamos unas noches en el desierto si nuestras emociones, sensaciones, sentidos o conocimientos previos lo rechazasen.

La fase de disfrute, es decir, cuando ya estamos metidos en faena es una de las más apasionantes porque se produce una especie de lucha entre el viaje proyectado desde dentro y el viaje que se está viviendo desde dentro. Las emociones pueden cambiar y con ellas varias de las certezas, lo que nos lleva a revisarnos sobre la marcha, pues en esta fase los sentidos están más activos que en las anteriores.

Muy pocas personas cuando viajan lo tienen en cuenta y olvidan que en un viaje, el aburrimiento, la impaciencia, la impotencia, la angustia, la irritación, el rechazo, el temor, el desamparo… suelen aparecer en algún momento lo que lleva, como digo, a revisarnos sobre la marcha, a que nuestro yo real nos desenmascare o nos ponga en nuestro sitio; a redescubrirnos ante situaciones que no por imprevistas no dejan de ser tan normales como la sorpresa, el asombro, la pasión, el entusiasmo o el éxtasis. Lo que ocurre es que somos cortos de entendederas y sólo asociamos el viaje a experiencias positivas, aunque esto no es exclusivo de los viajes: se da mucho en el mundo de los negocios, en el amor, la amistad etc.

La última fase, la del recuerdo, también es un viaje interior que comienza desde adentro, pues seguramente al regresar,( además de idealizar los paisajes, las gentes y las emociones que hemos sentido) nos daremos cuenta de que en realidad somos otros y que el final de un viaje siempre es el inicio de otro que parte siempre desde nuestro interior.

Dedicado a @AnatemaSoy, que a las 21:36 del 9 de enero me sugirió el tema.

Feliz día

Siempre hay algún momento en los viajes que vuelves con la mente a casa, aunque tu casa no sea necesariamente tu país.

11 comentarios:

FAH dijo...

Gran post Fernando. Efectivamente, viajar es investigar, también decidir, también disfrutar, y cómo no, recordar, ya que recordar es volver a vivir... me gusta la última frase... siempre uno vuelve a su casa... abrazo.

JLMON dijo...

Estupendo Fernando. Metodo científico - travelero, puff! No había caído.
A mi de los viajes lo que me encanta es comprobar lo imaginativo que soy antes de llegar en comparación con lo que me espera al llegar. No falla!
Cuidate

Myriam dijo...

Como me gustó todo lo que aquí dices ya desde el título: Viajar desde adentro.

Muy de acuerdo con todo.

Los viajes nos enseñan mucho de nosotros mismos también.

Un beso

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Ha sido un viaje estupendo revisar contigo las diferentes etapas de un viaje.
Un abrazo.

Asun dijo...

Pues nunca habíoa analizado todas las fases que conlleva un viaje, pero tienes razón, son muchas y variadas, y siempre nos van a enseñar algo de nosotros.

Besos

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando: me ha gustado pues nunca había caído que se pudiera disfrutar tanto del hecho de viajar; visto desde tus puntos de vista no sólo lo alargas sino que le sacas mucho más jugo. Siempre creí que la planificación era la fase que más se disfruta, seguida del viaje en sí. Me alegro de haber conocido otros aspectos. Un abrazo

MTTJ dijo...

Si Ortega y Gasset dijo una vez "Yo soy yo y mis circunstancias", yo te aseguro que "soy yo y mis viajes". No me considero por ello mejor ni peor que nadie pero es cierto que los viajes han contribuído a modelar mi personalidad, mi forma de ser y de ver las cosas. Cuando se viaja desde adentro esto es inevitable, de lo contrario te conviertes en un espectador pasivo de un programa de National Geographic.
Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Por eso muchos no viajan, solo cambian de lugar. Es una pena.

Fernando López Fernández dijo...

@FAH - Gracias Francisco. Tendemos a ver el viaje sólo desde una dimensión cuando en realidad es mucho más.
Un abrazo

@JLMON - Pues no tiene misterio José Luis, sólo es cuestión de sentir. Lo que apuntas es cierto, a me también me pasa, que la imaginación jueg conmigo.
Un abrazo

@Myriam -Me alegra que te haya gustado Myriam. Un beso

@JavierRodríguez - Pues ya sabes que viajar así sale gratis. Un abrazo.

@Asun - Pues ya verás que cundo te fijas lo disfrutas todo mucho más. Un beso.

@RafaBartolomé Eso le decía a Asún se alarga o se disfruta el doble. Mola. Un abrazo

@MTTJ - Como ya comentaste una vez sobre uno de tus primeros viajes a Alemania, en ese momento te disté cuenta de que los los viajes forjarían, de alguna manera, quien ere hoy.
Un abrazo

@Pedroojeda Y que triste ¿verdad?
Un abrazo

Katy dijo...

Hola Fernando está muy bien contado la visión del viaje. Pero no es lo que percibo en la mayoría de las personas que viajan como las maletas.
Para mi el viaje interior surge mucho antes que el real. He hecho algún viaje con el que soñaba desde niña.
Tampoco me gusta llevarlo todo atado, me encanta dejar sorprenderme, porque las visualizaciones funcionan hasta cierto punto para mi.-tengo mucha imaginación-
Cuando vuelvo lo realizo de nuevo, porquees cuando lo hago mío del todo y me sorprende de nuevo muchos aspectos que se quedaron en la retaguardia.
Krack de los Caballeros uno de los sitios que me sorpredieron bastante.
Bss

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

Viajar es sorpenderse en cada momento, antes, durante y después. Es, en definitiva, vivir y conocer.

A mi también me encanto Krack, allí reviví muchas cosas y viaje por la historia.
Besos

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...