domingo, 6 de noviembre de 2011

Recomendaciones de hoteles (sobre gustos hay mucho escrito)


Alsisar Haveli - Jaipur 


A la hora de elegir un hotel, todos en mayor o menor medida, nos hemos dejado llevar por una recomendación. Ya sea por un amigo, un familiar o conocido, por un reportaje o por una guía de viajes y/o también por las valoraciones que hacen otros huéspedes (usuarios) en diferentes webs de viajes.

Ya sea por una u otra vía, lo cierto es que nos ayudan a tomar la decisión. Dependiendo de la credibilidad que tenga para nosotros el emisor no compararemos o no le daremos muchas vueltas antes de tomar la decisión. A priori, creemos que acertaremos. Sin embargo, en muchas ocasiones, nuestras expectativas no se alcanzan o, a nuestro juicio, no se corresponden con las opiniones dadas por otros.

Esto ocurre porque lo que estamos esperando es que nuestra experiencia sea tan positiva como la de aquellos que directamente o indirectamente hicieron de prescriptotes para nosotros. Cuando esto no sucede quedamos decepcionados. No nos hemos dado cuenta de que al igual que no podemos vivir la vida de los otros, nuestros gustos y preferencias son únicos. Las experiencias no se pueden estandarizar.

Para una mejor comprensión de lo que expongo pondré un ejemplo. Si uno entra en Trip Advisor o Booking.com observará que las valoraciones de los hoteles las hacen los usuarios. De tal manera que uno se encuentra con algunos hoteles excepcionalmente valorados tanto en cantidad como calidad y otros cuyas valoraciones les podrían acercar al cierre definitivo. Ni tanto ni tan calvo como dijo alguien. 

Más lleva a más, pero no necesariamente a mejor: Cuanta más gente valora un hotel y comenta lo bueno que es más gente lo hará, lo que llevará al establecimiento a ocupar un  mejor puesto en el ranking y, como consecuencia de ello, a que los usuarios ignoren otros hoteles. Es decir, nos dejamos llevar por la masa pensando que su criterio es el adecuado cuando en realidad es eso, solo su criterio.

Ese criterio, está basado en la experiencia y no todo el mundo ha tenido las mismas ni la costumbre (que es una sucesión experiencias) de, por ejemplo, alojarse en un hotel de cinco estrellas o en uno de una, de tal manera que la excepcionalidad o lo inusual puede “tergiversar” esa valoración para bien o para mal. Es decir, nuestra subjetividad objetiva compara en frecuencias distintas.

Por otro lado, como apuntaba, no todo el mundo valora igual. Algunos valoraran el servicio, otros que haya cava en el desayuno buffet, otros el precio y los más cursis que por la mañana se encuentran con la toalla doblada como un pato o pétalos de rosa sobre la cama. Tampoco es igual la valoración que pueda hacer un australiano que uno de Tomelloso por mucha globalización que haya porque hay hoteles que enfocan sus servicios al mercado australiano y otros al español por poner un ejemplo: a un primo de Cocodrilo Dundee le puede parecer de perlas cenar a las seis de la tarde, al de estos Lares le rompe los esquemas.

Dependiendo de la edad, de si van solos, en pareja, en familia, en grupo etcétera también las experiencias serán distintas sin olvidar el motivo del viaje: vacaciones, luna de miel, trabajo, parada y fonda o la temporada en la que se aloje el huésped, las condiciones meteorológicas (no es muy agradable ir al Caribe y que un huracán te encierre en el hotel por muy todo incluido que sea), o que la oferta complementaria al hotel (restaurantes, paisajes, museos …) sea atractiva.

Por último, y por no aportar más variables que influyen me gustaría señalar dos que, desde mi unto de vista influyen mucho. Una de ellas es el estado de ánimo, espíritu o Karma que tenga cada cual que puede provocar que se valore por las nubes o por los suelos y, la otra, el estado de salud que nos condicionará mucho la valoración y la experiencia: un dolor de cabeza,  de estómago o cualquier otra dolencia echa más leña al fuego.

Y, por supuesto, si el hotel está a la altura de las estrellas o lo que dice ofrecer.

Todo esto lo cuento porque lo he experimentado y después de haber dado por buenas las criticas en alguna ocasión, he tenido la sensación de haber estado en otro lugar muy diferente al que relataban: Para bien o para mal.


O yo soy rarito de narices (que puede ser) o no acabo de pillar el punto a esto de las valoraciones y recomendaciones sobre hoteles. Y es que, contrariamente al dicho popular “Sobre gustos hay mucho escrito”, aunque no todo vale.

Feliz semana


11 comentarios:

MTTJ dijo...

Reconozco que acostumbro a fijarme bastante en las valoraciones de booking o tripadvisor pero sólo como una referencia. Tal como bien dices, en algunos casos me he sentido decepcionada en hoteles muy bien valorados, mientras que en otros con puntuaciones de aprobado justo y que he seleccionado por su precio, han resultado ser encantadores.

Un abrazo y feliz semana

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Y es que la cultura de cada uno juega un papel fundamental. El otro día alguien me preguntó qué me había parecido una película. No entiendo cómo mi hizo caso. Hay que conocer muy bien mis gustos para hacerme caso. Pues lo mismo con el tema de los hoteles. Y si encima las opiniones vienen desde internet, ni te cuento.
Un abrazo.

Katy dijo...

Hola Fernando sobre gustos no hay nada escrito, y no siempre valoro ni pido en cada hotel lo mismo. Dependiendo de mis espectativas de lo que pretendo hacer así valoro. Lo primero que pido es que si voy a visitar un lugar que sea céntrico y esté bien comunicado.
En general me gusta que la habiación y baño sean amplios, el hotel sea nuevo, con vistas y sin ruidos, que tenga horarios flexibles y el buffet surtido, y que no esté masificado. Lo de la toalla y petálos de rosa me da igual:) O sea no soy nada exigente jajaja
Bss y buena semana para tí también

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando: creo que también depende de las personas con las que viajes o a lo que vayas a dedicar tus vacaciones. Normalmente se busca comodidad y a ser posible, ésto rara vez se consigue, estar lo más parecido a tu propia casa. Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola María Teresa:

Si yo también me fino. Lo que ocurre es que ya o leo entre líneas o selecciono mucho porque luego me ha ocurrido lo que a ti. Es lo mismo que pasa con la Lonely planet que dependiendo de quien haga la reseña se acerca más o menos a lo que lees.
Un abrazo y feliz semana

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Es que la cultura influye más de lo que parece. Se tiende a pensar que porque sea un usuario de internete debe ser más objetivo y no siempre es así.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

que sí, que sobre gustos hay mucho escrito. Mira las críticas je je. Lo que ocurre es que los gustos y experiencias de cada uno son diferentes y pretendemos unificar lo que no se puede o no se debería.

Un beso y feliz semana

Fernando López Fernández dijo...

Hola Rafa:

Motivaciones y compañía. Son dos variables citadas. o de estar ya como en casa, un poco complicado.
Un abrazo

Myriam dijo...

Muy de acuerdo contigo y me hiciste reir con lo de los cursis y los patos y flores. Las valoraciones son muy subjetivas. No suelo leerlas en la pagina en la que miro hoteles.

Un beso

(Creí que "cursi" solo se decía en Argentina...)

Fernando López Fernández dijo...

Hola Myriam:

Ja ja, Myr. Ya ves que hay términos que se utilizan en muchos sitios. Por cierto , el nombre viene de unas hermanas que por lo visto eran bastante insufribles y pretenciosas.

Un beso

Anónimo dijo...

Bueno dentro de unos meses debo hacer un viaje de negocio Latinoamérica, exactamente en Panamá, unos amigo me recomendaron un hotel en la misma ciudad su nombre es: Toscana Panama. me gustaría saber si alguno de ustedes han viajado a este país o si saben donde puedo encontrar opiniones de este hotel, gracias.

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