jueves, 13 de octubre de 2011

Para sobrevivir, olvídate de la tecnología


Tonle Sap - Camboya 

Hace un tiempo leí una entrevista a Donald Knuth, un cerebro, un gurú de la programación en la revista XL Semanal. Una de los comentarios que hacía y que más me gustó fue el siguiente: «Es peligroso depender demasiado de la tecnología. Funciona genial cuando funciona, pero siempre está a un paso de dejar de hacerlo.»

Estoy muy de acuerdo con sus palabras. Dependemos en exceso de la tecnología y eso nos puede llevar a ser esclavos de ella y, lo que es peor, a olvidarnos de hacer las cosas de una forma alternativa. La tecnología, como apuntaba el matemático, cuando funciona es genial, pero cuando no, es una putada que trastoca nuestra vida. Y la tecnología de vez en cuando falla, ya se trate de un sistema de navegación, un servidor, un interruptor o la madre que lo parió (que lo de Blackberry nunca se sabrá realmente por qué ha sido; ya se escuchan versiones uno, dos, tres, cuatro, cinco, cinco punto uno…)

¿Cuántos negocios se pierden porque los correos no llegan? ¿cuántos errores se cometen por añadir un 0 o un 1 de más? Damos por hecho que la tecnología nos conecta, que no falla o lo hace rara vez, que gracias a ella se resuelven los problemas, somos más eficaces, eficientes, productivos …lo que a priori es cierto, pero (aquí está bien metido el “pero” Javier ☺) no nos damos cuenta de que, a menudo, la utilizamos como excusa para no pensar, para no buscar nosotros mismos un camino, para olvidar.

Con esto, no quiero decir que sea innecesaria ni que no se deba avanzar tecnológicamente, sino que simplemente que debemos buscar alternativas para esos momentos en los que no responde, no sabe ni contesta. Por si las moscas, no deberíamos olvidar cómo se hacían determinadas cosas antes de usar de forma masiva la tecnología, es decir, no podemos jugarnos nuestro futuro sólo a la carta tecnológica.

Conozco gente que depende tanto de ella que cuando ésta “falla” se paraliza, se pierde y no avanza. No saben que hacer. Personalmente, me preocupa esa parálisis general, ese paso al caos que provoca no estar en manos de uno mismo, esos momentos en los que no se sabe muy bien que hacer, además de ciscarse en la entidad, empresa, particular…que origina el fallo.

La tecnología puede contribuir pero también liarnos. Es muy adictiva y siempre se quiere más. En algunos casos, sobre todo, en el mundo Internet y Telefonía - que ya están integrados-, es más notorio. A veces, tengo la sensación de que la religión del siglo XXI no es espiritual sino tecnológica. Los nuevos dioses y santos, las empresas y las aplicaciones que desarrollan.

Observad este twitt que he capturado. Yo me pierdo.

“Un amigo de EEUU me envía un mensaje y me dice q tiene What's up, pero el mensaje me llega como SMS... será q tengo q actualizar mi WU?”

Pero esa es otra historia de la que hablaremos otro día.

La tecnología es un medio, no un fin. Hoy necesaria y dependiendo de donde vivas imprescindible.

Vivir por y para ella, una forma de morir, aunque mole mucho.

Feliz fin de semana



12 comentarios:

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Está muy bien que recordemos este mensaje a menudo, no obstante, olvídate, porque ya se encargan "ellos" de nuestra adicción a la tecnología.
Me acuerdo siendo chaval, del colegio llamaron a los padres de un amigo mío, porque su hermano pequeño no sabía dividir. ¿Por qué? porque hacía las divisiones con la calculadora, que era más sencillo.
Conclusión: Batalla perdida.
Aun así, me alegro de que alguien nos recuerde las reglas de juego.
Un abrazo.

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando: yo no creo que sea una batalla perdida como apunta Javier R.; no es que personalmente me vanaglorie de ello pero no tengo móvil ni pienso tenerlo, y no me pasa nada; resuelvo las cosas igual que antes. Pienso, no obstante, que la tecnología es un invento que aunque en ocasiones nos supere y no podamos casi prescindir de él, si se usara sólo como herramienta de ayuda sería muy positivo, lo que ocurre es que nos gusta jugar con ella. Un abrazo

Katy dijo...

Hola Fernando, dependiendo de dónde vives puedes prescindir de ella. Por ejemplo en el Amazonas.
¿Podemos prescindir acaso de frigoríficos, agua caliente, relojes, teléfonos coches. aviones, brújulas, barcos, medicamentos, equipos médicos, ambulancias, bomberos T,V, radio, calefactores, ordenadores, máquinaria agrícola? y así hasta el infinito .
Todo lo que nos rodea es tecnología hasta un tornillo. Todo hasta cuando abres el grifo y sale agua.
¿No se nos llena la boca acaso de hablar de innovación?
¿Que hay una guerra y desaparece todo?
Pues si que podremos prescindir del todo, a la fuerza ahorcan.
No dudo que el artículo fuera interesante, lúcido y certero. Pero a ver quién es el guapo o guapa que renuncia a sus comodidades. Uno, dos días o a lo sumo un mes y no del todo.
"No se pueden poner puertas al campo"
Tenemos ansias de más, lo llevamos en los genes y sino mira a dónde nos conduce el camino de la investigación, es cada vez más complejo. dependemos de ella, demasiado pero no hay vuelta de hoja.
Siempre ha habido y habrá personas austeras, pero a esos se les ignora o pintan muy poco
Lo que es triste es constatarlo. Pero es así
Bss

JLMON dijo...

Menudo tema Fernando....nos da para cinco libros.
La tecnología atenta contra la palabra, la mirada franca y la confianza abierta.

María Hernández dijo...

Hola Fernando:
Mi madre dice: "Si a esta gente joven la dejaran en el monte para sobrevivir, se morirían de hambre, porque no saben ni como pelar una gallina".
Mi padre apostilla: "Si yo tuviera que hacer la compra por internet y pagar con tarjeta también me moríría de hambre".
Ahora viene tu frase:
"Para sobrevivir, olvídate de la tecnología".

Un beso y feliz fin de semana.

MTTJ dijo...

Totalmente de acuerdo. El problema de estos días con las dichosas blackberry confirma que no somos tan libres como creemos. Asociamos la esclavitud a episodios pasados y lo atribuimos siempre al control de una persona en contra de su voluntad, pero muchas veces me planteo si la dependencia de teléfonos móviles, ordenadores y demás no será el nuevo modelo de esclavitud,
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

@Javier Rodríguez - A veces pasa eso, que nos dan las cosas tan hechas que solo reaccionamos pero no pensamos.
Un abrazo

@Rafabartolomé . Es eso Rafa, la tecnología es una herramienta, un medio nunca un fin.
Un abrazo

@Katy - Evidentemente no podemos prescindir de ella pero tampoco debemos hacernos esclavos de ella o dejarlo todo en sus manos. Por otro lado la innovación, desde mi punto de vista tiene que ver poco con tecnología. Otra cosa es que el resultado de la innovación sea algo tecnológico o allá que utilizarla para avanzar. Lo malo es depender de ella en exceso.
Un beso

@Jlmon53- Así es, para cinco libros o un ebook. Un buen tema para debatir.
Un abrazo

@MariaHernández

Eso ocurre María, pero estoy convencido de que tu madre encontraría alternativas. Un beso

@MariaTeresaTrilla

En el caso de ordenador y el móvil me ocurre lo mismo que a ti, dependemos en exceso y nos hacen depender de ello. La esclavitud del siglo XXI no lleva grilletes pero ata.

Un abrazo

Asun dijo...

Buuuufffff!!! Me lo vas a decir a mí, que el otro día fui toda ilusionada a estrenar las pizarras digitales que nos habían instalado este verano, en los tres grupos de 5º. Llevaba un CD-ROM con unas actividades y alguna canción en plan karaoke etc (doy clases de inglés en Primaria). En dos grupos fue todo fenomenal. Los alumnos se lo pasaron pipa con el cambio de la forma de dar la clase. Peeeeero en el tercero.... Dijo el ordenador que no abría la unidad del DVD, y allí me quedé yo plantada, con un grupo de 20 alumnos y una sesión de 50 minutos por delante, y sin ninguna otra actividad preparada.

Al final, más vale que Internet sí que iba, y se me ocurrió buscar en la red alguna web con actividades y juegos en inglés para niños y pude salir del paso. Pero al principio menudo apuro pasé.

En fin, que la próxima vez que vaya a utilizar las pizarras digitales prepararé un plan B por si las moscas.

Besos

Fernando dijo...

Brillante, Fernando. Y me quedo con tu reflexión: la tecnología es un medio, nunca un fin.

Un fuerte abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola asun:

A veces pasan esas cosas. Por eso es importante tener un plan B en el que la herramienta sea la imaginación.
Un beso

Fernando López Fernández dijo...

Hola Fernando:

Para mi es un medio. La dependencia excesiva nos puede paralizar.
Un abrazo

Myriam dijo...

uuuuuuuuuuyyyyyyyyy estaba viajando, ya sabe y me perdí está entrada, asi que me alegra haberla leido hoy. Excelente entrada que comparto. La primera cita es genial : "«Es peligroso depender demasiado de la tecnología. Funciona genial cuando funciona, pero siempre está a un paso de dejar de hacerlo.»

Besos

Soul Business

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