domingo, 9 de octubre de 2011

El último tren

Dicen que hay muchos trenes que pasan por la vida pero sólo uno que nunca se debe perder. Es el tren de la oportunidad, aquel por el que se espera toda la vida: un tren que por lo visto sólo pasa una vez en la vida. Según muchos, el último tren, aquel que te llevará a tu destino.

Seguramente algunos, o bastantes, estarán en desacuerdo con lo que voy a afirmar unas líneas más adelante y pensarán que se me ha “ido la almendra” pero creo que nadie sabe a ciencia cierta cual es el tren de su vida ni siquiera si es el último que pasará y mucho menos las consecuencias de no subirnos a él.

Digo todo esto porque últimamente, por lo visto, perdemos muchos trenes. No me refiero al de la competitividad, la innovación, la eficacia, la eficiencia etcétera que son trenes que hay que tomar por mera supervivencia o por obligación, porque por convencimiento la verdad es que muy pocos están dispuestos a comprar el billete y subirse a él. No. Me refiero más bien al tren de cada uno, a ese que sabes que para bien o para mal (siempre se piensa que para bien) te llevará a tu destino, aquel que te cambiará la vida.

Saber cual es el que debes tomar no siempre es fácil aunque creas saber donde quieres ir. Hay muchos factores que determinan cual la elección:

El horario ¿cuándo lo tomo? ¿Ahora, hoy, mañana, pasado mañana? O lo que es lo mismo ¿puedo elegir horario o son lentejas que si quieres las tomas o si no las dejas?

El equipaje: ¿Es necesario? ¿llevo lo necesario? ¿estoy preparado para el viaje? ¿podré abastecerme en el camino?

La compañía ¿Viajo sólo o acompañado? ¿Pienso sólo en mí y/o también en mi circunstancia? o ¿hay que tomar el tren que yo diga o puedo hacerlo subiendo en otro tren?

El precio: ¿Qué estoy dispuesto a pagar? ¿A qué estoy dispuesto a renunciar? ¿Merece la pena el precio?

Velocidad: ¿En cuanto tiempo llegaré a mi destino? ¿Tengo prisa por hacerlo? ¿y si hay retrasos?

Necesidad ¿Hay necesidad de tomar un tren? O lo que es lo mismo ¿podemos dejar pasar la oportunidad? ¿estamos bien como estamos?

Como observareis muchas preguntas con respuestas que sólo las sabe uno mismo. Nadie ni nada (para el libre albedrío no hay un manual) nos puede decir cual es el tren que debemos tomar - aunque lo hagan con buena intención- y menos atemorizarnos asegurando que si perdemos ese último tren no habrá más.

Personalmente, no es que desconfié, de quien suele hacer estas aseveraciones pero tengo la sensación de que quien te da demasiados consejos sobre trenes, oportunidades y lecciones de vida ha viajado poco y siempre con billete pagado; o lo que es peor: no sabe de esperanzas.

Todos, más o menos, sabemos por qué perdemos los trenes. Otra cosas es que lo intentemos justificar de cara a la galería (engañarse a uno mismo, además de absurdo es contraproducente) contando una película que no se ajusta a la realidad.

El último tren, la última oportunidad, como concepto, puede estar bien, pero limita y mucho, nuestra capacidad de seguir adelante, de valorar alternativas (en bus, andando, otro tren, virgencita que me quede como estoy) y sobre todo, nuestra capacidad de encontrar la felicidad porque ese último tren, ese que dicen que es el definitivo y luego poco o nada, a menudo no nos lleva a ella.

Hoy os dejo, un video que a mi me gusta mucho de Pat Metheny. Last Train. Por otro lado, hoy a Thinking Souls con Mará Teresa Trilla, Asun, Myriam, Josep Julian (@josepjulian) María Hernández, Francisco Alcaide (@falcaide) y José Luis Montero (@JLmon53): Comentarios de más de 140 caracteres.

  

7 comentarios:

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Estoy de acuerdo.
El único tren que me interesa es el de la vida. Hoy voy andando, quizá mañana en tranvía o otras veces en tren. Es cierto que a veces pierdes un tren, pero si miras la tabla de horarios, enseguida pasa otro.
Un abrazo.

Katy dijo...

Una buena reflexión personal. Hay miles de trenes, tantos como vidas
Creo recordar una frase de la peli “ Polar Express” dónde Tom Hanks le dice al niño algo una frase parecida:
“Los trenes pasan y lo importante no es saber a dónde van, sino la decisión de subirse a ellos”

Algo así me ha pasado a mí. Lo importante siempre ha sido vivir el momento y comprometerme con el día a día porque nunca tuve claro hacia dónde me llevarían esos trenes de la vida.
Ahora que he subido a unos cuantos creo que voy en el “last one” y mi deseo no es otro que el poder bajarme con los deberes hechos.
Sé que mi hoja de ruta no estará exenta de tachones, pero al menos deseo merecer ese aprobado de los míos por el esfuerzo, dedicación y voluntad de haber intentado hacerlo lo mejor posible.
Bss

Asun dijo...

Yo creo que hay muchos trenes de las oportunidades. Si sabemos esperar, seguro que llegará otro. El quid está en estar atentos y saber responder las preguntas con acierto para así no dejar escapar uno tras otro, y por supuesto atreverse a coger el tren.

Besos

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando: estoy seguro de que tú de trenes entiendes mucho. También de que si pierdes alguna oportunidad en la vida hay que ser positivo y pensar que no sería la buena o que no será la única. Esperar también es una buena virtud. Creo que nosotros estamos montados en el tren de la amistad y eso resulta enriquecedor. Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Yo soy de los que piensan que siempre hay otros trenes. Y si no, caminar es muy sano...

JLMON dijo...

Ferando
Tú entiendes mucho de trenes, todo un experto.
Personalmente, no creo que hay un tren en mi vida, más bien me voy a la estación cada cierto tiempo y subo al primero que pasa, esa es la oportunidad... Algún día subiré al último.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

@Javier Rodriguez. Muy buena frase que me la llevo para los Thinking. Nunca se pierden todas las oportunidades.
Un abrazo

@Katy . Buena reflexión la que nos dejas. Al final, como dices, lo importante es estar satisfecho con uno mismo.
Un beso

@Asun- Puede ser eso, una cuestión de atención y al menos, tomar uno.
Un beso

@RafaBartolomé - No te creas, entender de trenes no entiendo, pero si de relativizar las cosas e intentar ser positivo siempre. El tren de la amistad es uno de los mejores trenes que hay. Nunca tiene retrasos y va a la velocidad que debe ir.
Un abrazo

@pedroojeda
Como apuntas, siempre hay oportunidades para moverse. Un abrazo

@JLMON
Lo importante como dices es ir a la estación y tomar el siguiente, eso si, hay que ir a la estación.
Un abrazo

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