lunes, 5 de septiembre de 2011

Estamos fatal


Por lo visto, unos investigadores han analizado la salud mental de 514 millones de europeos y la conclusión que sacan es que muy bien no estamos, no.  Según Hans Ulrich Wittchen, coordinador de la investigación, estos problemas se han convertido en el mayor reto europeo de salud del siglo XXI por la discapacidad que producen y los costes sociales y económicos que conllevan. 

No sé, pero la cifra se me queda corta. Bien, lo que se dice bien, no estamos. Es normal, aunque no natural, que así sea. Pero la culpa la tenemos nosotros por listos. Me explico: No estamos preparados para la hipervelocidad. Vamos, que no somos tan rápidos como para que nuestro cuerpo y mente respondan adecuadamente a los estímulos de todo tipo que nos llegan. No tenemos los reflejos de esos conductores (James Bond y compañía) que en las películas descendían a toda pastilla por unas carreteras estrechas, llenas de curvas, cuesta abajo y, alguna vez, sin frenos. No tenemos esos reflejos, ni tampoco esa sangre fría que evite la taquicardia. Ya me despaché en La velocidad nos lleva a la mediocridad (elige tu velocidad de crucero)” así que no me voy a extender en esto, pero estaréis de acuerdo conmigo, o no, en que este gusto por las prisas desequilibra bastante.

Tampoco somos buenos gestionando emociones. Ni las nuestras ni las de los demás. Eso sí, hay miles de maestros en el arte de manipularlas y doblegar voluntades: especuladores de almas que también aportan su granito de arena a la causa de la demencia colectiva. No es lo mismo una masa convencida que una masa abducida.

Además, de inteligencia emocional andamos cortitos porque en el pasado nadie, o pocos, se preocuparon de ello. Somos puro ego. Somos nosotros y nuestra circunstancia. De empatía andamos fatal. Sólo de vez en cuando, en los días buenos, asoma. El resto, a nuestra bola.

La conciencia nos pega toques, según lo que veamos o nos quieran hacer ver. Somos muy buenos en la “Solidaridad Express” y muy malos en reconocer que mucha de la culpa del sufrimiento de miles de personas tiene que ver mucho con nuestros caprichos y forma de vida (ojos que no ven corazón que no siente). No acabamos de estar en paz con nosotros mismos, pero tampoco renunciamos a lo que tenemos y siempre queremos más. Ansiedad por tener, no por ser.

Tampoco ayudan las noticias, ni “los expertos” ni los correveidiles. Cada semana un Apocalipsis nuevo, un brindis al pesimismo. Da lo mismo que se hagan los deberes. Al final acaba saliendo un cadáver económico nuevo debajo del armario que deja cientos de sueños y esfuerzos en la calle. Como para no deprimirse ¿no?

Hoy leía en Twitter una frase de San Juan de la Cruz Me parece que el secreto de la vida consiste simplemente en aceptarla tal cual es.” Estoy de acuerdo con él. No confundamos resignación con aceptación. Debemos aceptar de una vez por todas que tenemos lo que nos merecemos o, al menos, lo que nos hemos buscado. Hemos querido vivir en un mundo de fantasía, el plan nos ha salido mal y hemos acabado viviendo en un mundo perdido.

Vivir en uno u otro mundo, o en otros posibles, dependerá de la forma en que cada uno gestione su “modelo de negocio”, su modelo de vida. Si lo comprendemos, muchos de esos trastornos aminorarán, desaparecerán o serán esporádicos.

Necesitamos curarnos la cabeza como también necesitamos una cura de humildad.

Feliz martes,


14 comentarios:

Katy dijo...

MUy bien desde luego no estamos, de eso no tengo la menor duda.
Tu post deja bien calro que nuestra vida, la de la mayoría es sumamente estresante y agobiada, por mucho que se quiera uno serenar. Hay días que nos salimos de la tangente, incluso los que tenemos claro nuestra velocidad de crucero. La palabra mágica sería "Parar" parar unas cuantas veces como cuando corremos y perdemos el aliento.
Bss.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

parar y reflexionar. Si no lo hacemos estaremos más agobiados y estresados. Seguro.
besos

Myriam dijo...

Suscribo a lo que dices en tu entrada de hoy al 100%.

Recalco lo que dices de la hipervelocidad. Nuestro Neocortex, ha tenido infinitos cambios en estos últimos 50 años para los cuales no está preparado, porque no hay tiempo de adaptación que ya caen 100 cambios más, por decir una cifra.

Cualquier avance en el pasado, llevó miles de años.

Estamos creando sociedades enfermas y eso es muy preocupante. Y si, urgente, una cura de toma de conciencia y humildad.

Besos desde mis vacaciones

JLMON dijo...

Me ha encantado Fernando! Aunque desgraciadamente!
Nos hemos olvidado de que somos la VIDA y hemos acabado falsificándola como si de un Vuitton se tratara.

MaS dijo...

je, je...y además nos atreveremos a decir que la culpa es de otro...
Fatal, no peor. La extinción de nuestra especie se está llevando a cabo en nuestro interior,y nosotros, gilipollas, ponemos el grito en el cielo porque el que esta delante en el stop no sale...
ah, pero tiene remedio. Seguro.
besos.

MTTJ dijo...

Las vacaciones deberían servir para eso ¿no? Parar y reflexionar. No todos tienen la gran suerte de poder disfrutar de unas vacaciones y poder desconectar durante unas semanas para reorganizar la escala de valores y poner cada cosa en el sitio que le corresponde. Soy consciente de que los que tenemos el gran privilegio de poderlo hacer somos unos afortunados. Hasta el momento, no he encontrado mejor manera de "resetear".
De todas formas, esas cifras que comentas asustan de verdad.
Un abrazo

Asun dijo...

Durante muchos años la sociedad sólo se ha preocupado del bienestar económico, del éxito profesional, pero se ha olvidado de facilitar las herramientas necesarias para el bienestar emocional. Esto nos ha producido una cierta "cojera personal" que no sabemos cómo afrontar. Aún me parece corto el porcentaje que das.

Besos

Fernando López Fernández dijo...

Hola Myriam:

Tu, como sicóloga lo debes observar continuamente y me parece que tienes razón cuando dices que estamos creando sociedades enfermas.

disfruta de las vacas.

Fernando López Fernández dijo...

Hola José luis:

Me gusta eso que apuntas de las falsificaciones. Cada vez quedan menos "originales". Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola MaS:

Si es que echar la culpa al boogey se nos da de cine y a nosotros mismos ¿para qué? si como dices siempre hay uno delante.
besos

Fernando López Fernández dijo...

Hola Maria Teresa:

Las vacaciones, a los afortunados que aún las tenemos, nos sirve, pero al final el esfuerzo lo debemos hacer todos los días porque es mucha tralla la que llevamos encima y la que nos creamos.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Asun

Las herramientas para el bienestar emocional no nos las proporcionado y tampoco hacemos mucho esfuerzo en buscarlas por aquello de la comodidad o la prioridad que nos han/hemos marcado
Un beso

Pilar dijo...

Estoy muy agradecida a Internet, me ayuda a poder encontrar personas que tienen la cabeza bien amueblada más rápidamente.

Es un gran consuelo y muy fortalecedor. Gracias por ser así y por tener la generosidad de compartir una forma de ver las cosas coherente y medida.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Pilar:

Gracias a ti por visitar y comentar. Y no creas, no, que yo también tengo lo mío.
Un saludo

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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