domingo, 3 de abril de 2011

Carta a un joven en su primer trabajo I


Querido Juan:

Me acabo de enterar por tu madre que has conseguido un trabajo. Sabía por ella que llevabas tiempo buscándolo, que habías hecho varias entrevistas de trabajo sin ningún resultado y que estabas un poco desesperado. Al fin lo has logrado y me alegro por ello.

Es tu primer trabajo y sé que lo afrontarás con la mayor ilusión del mundo. Durante los últimos años te has estado preparando y ha llegado el momento de que pongas en práctica todo lo que aprendiste. 

Me pide tu madre que te dé algunos consejos y, la verdad, no sé que decirte, porque si hago un repaso a mi vida laboral, ésta ha sido una sucesión de derrotas con pequeñas victorias, pero en definitiva, eso es la vida: una continua lucha en la que la mayor de las veces caes y lo único que nos acaba salvando es el deseo de avanzar y la determinación de levantarse. Recuerda que sólo te hundirás si tu quieres; si te dejas llevar por las opiniones negativas de otros, por seguir lo que nos crees y por actuar de forma distinta a la que realmente eres, luego mi primera sugerencia es que hay que resistir, aferrarse a los valores y principios y procurar mantener la independencia dentro del engranaje social en el que nos encontramos. 

Es difícil, ya lo sé, y sucumbir a la tentación de la comodidad, de ser aceptado por lo que no eres acaba pagándose: para que nos entendamos, “no vendas tu alma al diablo”. 

Posiblemente, de esta manera no vueles muy alto, pero volarás.

Te cuento todo esto porque a la inicial ilusión de incorporarse al mundo laboral; de sentirse útil, de ganar ese primer sueldo, de quererse comer el mundo suele venir un periodo lleno de contrariedades, de bajón que se dice, porque las expectativas no se cubren y los avances o mejoras no parecen llegar. Aunque te mates a trabajar, a menudo pasarás desapercibido, luego intenta ser visible, pero que esa visibilidad sea fruto del esfuerzo, el talento y el trabajo bien hecho y no de las apariencias.  No es fácil. Siempre habrá alguien que por envidia, celos, instinto de supervivencia procurará que no lo consigas.

Lo descubrirás cuando observes como la mediocridad intenta anular el talento, como mucha gente se convierte en bufones de jefes y clientes porque el miedo y la ignorancia son los únicos recursos de los que disponen para mantenerse o avanzar. No les culpes, el carácter no se aprende. Todos somos diferentes y tenemos una historia detrás. Eso sí, huye de esas personas o hazles largas cambiadas. No quieren ayudarte. Sólo, dado el caso, aprovecharse de ti o evitar que las superes. Recuerda que todo lo que se consigue muy rápido, igual de rápido se suele ir. Piensa en el medio, largo plazo. A la larga, a pesar de las derrotas, ganarás.

Aprende de todo y de todos. De los que tienes por abajo, por arriba y por lados. Aunque tengas una licenciatura en Dirección de empresas y un Master en Dirección Comercial y Marketing, ten en cuenta que es la primera vez que “bajas a las trincheras” de las empresas y que allí se dispara con fuego real. 

La teoría y los casos que estudiaste te servirán de referencia, pero no solucionaran los problemas ni te darán las claves para aprovechar las oportunidades que se te plantearán. Aprende, ya digo, de todo y de todos. De los que más tiempo llevan en la empresa, de los otras áreas, de los colaboradores externos, de los proveedores y de los clientes. Aprende de las personas y comparte con ellas, aunque no crean que les puedas aportar algo.

Muchas veces pensarán que no tienes ni idea de nada, incluso se reirán de tus aportaciones y por qué no, de tu inocencia; otras no te querrán enseñar o procurarán que no aprendas. Como comenté más arriba, no te dejas llevar por la gente negativa. Aprende, aprende y aprende, pero no tomes por buena ninguna enseñanza hasta que tengas otros puntos de vista y puedas formarte tu propia opinión. Hazlo con humildad.

Piensa que en las primeras semanas serás un extraño. De la actitud que muestres dependerá en gran medida que la adaptación sea lo más agradable posible. Una buena actitud y predisposición  no es que abra las puertas es que las desarma. Y si además vienen acompañada de una sonrisa franca habrás empezado con buen pie.

Por hoy creo que es suficiente. Gracias por escucharme

Tu amigo

23 comentarios:

Katy dijo...

"eso es la vida: una continua lucha en la que la mayor de las veces caes y lo único que nos acaba salvando es el deseo de avanzar y la determinación de levantarse".
Buenos consejos y sobre todo entendibles y experimentados. A pesar de eso tendrá que darse muchos traspiés para comprender. Porque una cosa es la teoría y otra la práctica. Entonces se acordará...
Un beso y feliz semana

Myriam dijo...

COmo te dice Katy: son muy buenos consejos para un principiante que cree que se come el mundo desconoce esas sancadillas que algunos podrán ponerle por envidia, egoismo o simple maldad.

Un abrazo

JLMON dijo...

Hola Fernando
Chico!
Espero que en unos años, al menos, te invite a una mariscada porque le has ahorrado muchas cavilaciones para los tres próximos años.
Muy bueno
Cuidate

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando:
Ójala hubiera leído este post hace 45 años cuando encontré mi primer trabajo, me hubiera ahorrado más de una desilusión, sobre todo con algunas personas. Pero como dices, tropezando, cayendo y levantándote se va haciendo el camino. Me ha parecido además un ideario amén de coherente muy prudente. Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

Más que consejos, prefiero llamarlas sugerencias. Los traspiés serán inevitables, pero además necesarios. Lo importante será la actitud que tome.
Un beso y feliz semana

Fernando López Fernández dijo...

Hola Myriam:

eso le ocurrirá siempre, forma parte de la naturaeza del hombre, pero dependiendo de como lo lleve conseguirá disfrutar del camino,
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola José Luis:

Pues esperaremos tres años por la mariscada, aunque me temo, que como suele suceder, ya he visto la mariscada.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Rafa:

No creas, las desilusiones se las puede llevar uno en cualquier momento, al igual que uno puede desilusionar a alguien sin pretenderlo, pero lo importante es levantarse y seguir. Actitud.
Un abrazo.
PD - El próximo Thinkings es tuyo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Esto de acuerdo con la mariscada de Jose Luis, y si de paso nos podemos apuntar :)
Un abrazo.

Josep Julián dijo...

Hola Fernando:
Como dice Rafa, ojalá alguien me hubiese mandado a mí esa carta el día que empecé a trabajar porque me habría ahorrado muchos disgustos. Pero al margen de esto describes muy bien lo que sucede después del subidón inicial, que es una caída en autoconfianza de similar intensidad que parece no tener fin. Como apuntas, es en esa fase donde uno decide qué tipo de actitud tener en la vida si el de la complacencia hacia los jefes o el de la reafirmación en el valor de lo que uno genera y puedo asegurar que habiendo visto casi de todo en este ámbito, lo que uno decide en ese momento marca impronta.
Muchas gracias por tu extraordinaria entrada.
Un abrazo.

MTTJ dijo...

Hola Fernando

Preciosa carta llena de realidades. Quiero que sepas que he impreso el texto y lo guardaré en sitio seguro para leérsela a mi hija dentro de unos años cuando se incorpore al mundo laboral ... suponiendo que sea una de las afortunadas y pueda ganarse la vida trabajando. El curso que viene empezará en la universidad pero estos valiosos consejos no tienen fecha de caducidad. Si me permites cambiaré el nombre de Juan por su nombre.
Muchas gracias. Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Pues la respuesta es si, pero espero que no tengamos que esperar tres años. je je.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Josep:

No, si a mi también me hubiese gustado, pero quizá haya que pasarlo. La impronta, como dices y coincido plenamente se forja en esos momentos. Si uno no cae en el "lado oscuro" conseguirá, si no disfrutar del camino, al menos realtivizarlo.

Muchas gracias y un abrazo y enhorabuena de nuevo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola María Teresa:

Pues es todo un halago y te doy las gracias por ello. Espero que pueda escucharlos cuanto antes y de momento, que disfrute de la Universidad y de lo que estudie.
Un abrazo y muchas gracias

MaS dijo...

Es curioso, la ironía que me sube a la cabeza, leyendo la carta al novato, siendo ya una "senior". Ciertamente, pienso que entenderla y compartirla sólo se puede hacer a tiempo pasado y sufrido, y es que creo que los nuevos aterrizan con un halo de ilusion que les impide ver, y seguramente, creer que existen tantas piedritas en el camino, y más aún, cuando las escuchan o leen como es el caso, pienso que las interpretan escritas desde el desgaste y la quemadura.
Así las cosas, no me atrevo a decir que ojalá me hubieran escrito una a mi, porque ahorita leyendo esta:sólo me sonrío y me digo, "María, es que no vendiste tu alma al diablo!"
Brillante Fernando.Muy birllante.
un beso,M:

Fernando López Fernández dijo...

Hola MaS:

Se me había pasado tu comentario María. Es posibe que lo que apuntas sea cierto. Para entenderla o comprenderla, quizás hay que tener muchas muescas en el revolver.

Un beso

Lorenzo dijo...

Excelentes consejos.Permíteme tomar el mensaje como un lindo homenaje en el Día del Trabajador que se celebra hoy día 1 ero de Mayo en mi País.Feliz día a todos mis amigos chamberos!!!

Fernando López Fernández dijo...

Hola Lorenzo:

Bienvenido a Soul Business. Me alegro de que le haya gustado el post y que sirva como homenaje a todos los trabajadores de su pais.
Un saludo

Jorge Garcia dijo...

Que bonito!!

Begoña Gamonal Flores dijo...

Buenos días, Fernando.

Este tema toca. Estoy de acuerdo con Josep: en el primer trabajo, ya uno apunta hacia qué actitud o valores va a moverse. Tras bastantes traspiés (y los que me quedan...), los valores de uno también se tambalean. En mi caso, ahora mismo voy convencida de aplicar los opuestos a los que me han servido de referencia, visto lo visto, a ver si de ese modo las cosas van algo mejor:-).
No sabría aconsejar a ese joven, está claro, ya que mi ejemplo no es para tomarlo como referencia.

Interesante post. Un beso.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Jorge:
Bienvenido a Soul business. Gracias por tus palabras

Fernando López Fernández dijo...

Hola Begoña:

Si suele pasar que los valores se tambaleen, pero siempre, a la larga, es más rentable manenerse firme en ellos. Hya una cosa que se llama conciencia que nos lo recuerda cada día.

Un beso

paris 3 dias dijo...

Me ha gustado mucho el post. Lo más importante es tener buena actitud ante todo porque sólo así tenemos fuerzas para levantarnos y seguir nuestro camino.

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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