domingo, 27 de marzo de 2011

Y tú ¿ cómo sueñas?


El amigo Josep Julian (@josepjulian)  tiene una especial habilidad para contar historias. Muchas de ellas podrían formar parte de un estupendo libro de microrelatos. Lo que me gusta de ellos es que independientemente de la temática, de los personajes y de las situaciones siempre admiten varias lecturas, sirven para no tener ociosas las neuronas y si uno ya le quiere sacar el jugo de verdad, para interiorizar las diferentes emociones y sensaciones que nos provoca sus lecturas.

Hace unos días publicó Tú puedes, papá en el que se habla de sueños, de deseos, de derrotas, de victorias, de riesgo, de decisiones, de muchas cosas…

Como merece la pena leerlo no os lo resumo, pero de esas lecturas que se pueden sacar (hay más) hoy a las neuronas les ha dado por juguetear con la idea de si uno por si mismo puede empujar a sus sueños, si otras veces eres empujado hacia ellos o si, eres empujado a los sueños que tienen otros para ti.

Como para casi todo en la vida no existe una única verdad y cualquiera de las preguntas en mayor o menor medida son ciertas. Todo dependerá del grado determinación, energía, seguridad y capacidad de discernimiento que tenga cada uno; también del nivel de riesgo o comodidad que se esté dispuesto a asumir para conseguirlo.

Persigue, lucha, consigue tu sueño nos dicen por todos lados. ¿Pero realmente los sueños que perseguimos son los nuestros? ¿o son sueños “socialmente aceptados”?, es decir, que son sueños molones para nuestro entorno o zona de comodidad lo que motivará que nos ayuden a conseguirlo, o ¿nuestros sueños han sido creados por otros para nosotros? Pero voy más allá. ¿es necesario tener sueños? o ¿deberíamos dejar que la vida fluyese sin pensar en un seño concreto?

Pueden parecer estúpidas estas preguntas que me hago, pero me da la sensación de que en el mundo hay pocos soñadores pata negra - aquellos que lo tienen todo muy claro y viven su sueño, su pasión -; algunos que cumplen sueños como se cumplen años, -que son microsueños de los que al final ni te acuerdas-; bastantes que sólo se atreven si les invitan a ello – lo que al final provoca que si no les apoyan lo pongan como excusa para no realizarlos-; mogollón que acepta o cree que los sueños de los otros son los suyos; y una cantidad considerable de gente a la que eso de los sueños le parece una memez porque ellos “viven en el mundo real”.

Personalmente creo que cada uno puede hacer lo que mejor le parezca y me merecen el mismo respeto aquellos soñadores pata negra, como los que viven los sueños de otros o los que los abandonan o los que pasan de todo. Cada uno de nosotros tenemos características diferentes y buscamos o necesitamos distintas cosas

Creo que nos confundimos cuando damos pistas y recetas de cómo alcanzarlos, también cuando decimos cosas como impossible is nothing y soltamos frases inspiradoras y motivadoras porque, en definitiva, todos sabemos que el mundo no vino con manual de instrucciones y menos con un apartado en el que habla de los sueños.

Coged el metro a primera hora de la mañana. ¿cuántos de los que van en tu vagón tienen cara de perseguir un sueño? y no me vale lo de que es muy temprano y todo el mundo es normal que tenga ese careto. Echad un vistazo a las noticias del día de cualquier pais y decidme que clase de sueños son esos en los que la violencia, la corrupción, los abusos, y el miedo forman parte de ellos. Escuchémonos y dejémonos de mirarnos el ombligo para saber que clase de sueños estamos viviendo. Pensad en la gente más cercana a vosotros y reflexionad sobre sus sueños y de que manera intervenís en ellos…dadle una vuelta.

Los sueños no son ni mejores ni peores, se van ajustando a nosotros y no nosotros a ellos: los sueños somos nosotros.

Al final todos los sueños se cumplen, todo depende de cómo sueñes.




12 comentarios:

Katy dijo...

Cuando leo algo sobre sueños es inevitable que me venga a la cabeza el sueño fisiológico o el fantástico monólogo de Segismundo en “La vida es sueño”
Nunca he tenido el don de soñar despierta. Soy tremendamente realista, y creo que si se desea algo hay que luchar y currárselo y aún así a veces no se consigue lo perseguido y si se logran pequeñas victorias. Ya que solo unos privilegiados alcanzan en la vida la meta propuesta.
Pero no creo que ello sea un obstáculo para ser feliz. El camino se hace caminado con cierta coherencia.
Un beso y buena semana

FAH dijo...

Cada vez pienso que los consejos sólo sirven para uno mismo... a lo mejor algo descabellado... o no? abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Totalmente de acuerdo.
El sueño de muchos, a veces no bien identificado, suele ser VIVIR con mayúsculas. Tener una vida digna, pasar por el mundo siendo feliz. Sin más. Y eso no es óbice para que otros sueñen con... el cielo. ¡Qué más da!
Un abrazo.

Josep Julián dijo...

Hola Fernando:

Gracias por la mención que hasta me sonroja. Tienes razón en lo que dices respecto a que a veces otros piensan el sueño que deberíamos perseguir. De hecho, eso es más frecuente de lo que pensamos. Me ha gustado mucho esa idea que manejas de que somos nuestros propios sueños, en el sentido de que no hace falta crearlos sino vivirlos con la naturalidad del día a día.
Muchas gracias de nuevo.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

Por eso precisamente dibujaba diferentes escenarios incluido el de las personas realistas como tu. Por eso digo que los sueños quizá sean el camino del que hablas.
Un beso y feliz semana

Fernando López Fernández dijo...

Hola Francisco:

Pues a mi no me parece nada descabellado porque al final todos seguimos los que nos apetece seguir y no los que nos deberían servir, luego de descabellado nada.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Cada uno esto de los sueños lo vemos o interpretamos como queremos y es posible que el sueño sea ese, vivir con mayúsculas, pero no lo vemos o no lo queremos ver o aceptar.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Josep:

Gracias a ti por servirme de inspiración. Es que pienso que quizás , como dice javier que VIVIR, así con mayúsculas, es como cumplir los sueños y cada uno los vivimos más o menos como queremos.

Un abrazo y gracias de nuevo.

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando: de los sueños que nos aparecen mientras dormimos es mejor dejarlo pasar pues casi en su totalidad se nos han olvidado al despertar. Los otros, los verdaderos, hay que trabajar para conseguirlos, pues queramos o no la vida está lleno de ellos. Un abrazo

MTTJ dijo...

Para mí, los sueños más dulces son las pequeñas ilusiones del día a día.
Me aterroriza el pensar que pueda llegar algún día que no tenga nada en que soñar. Entre mis planes no está el alcanzar la luna, simplemente no perder la capacidad de sentirme afortunada y agradecida a la vida.

Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Rafa:

Los sueños que realmente queremos como dices hay que trabajarlos aunque luego la realidad te despierte,
siempre hay sueños que cumplir y no cumplir
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Maria Teresa:

Me gusta esa forma de verlo, porque así siempre se cumplirán los sueños.

Un abrazo

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