miércoles, 30 de marzo de 2011

Recuerdos de España


Puerta del Sol - Madrid 

Hace poco un amigo mío me preguntaba por qué no viajaba más por España o por Europa cuando tomaba mis vacaciones de verano. Le dí tres razones: la primera de ellas es que aún me siento con fuerzas para hacer viajes que exigen estar más o menos en forma para aguantar calor o frío, incomodidades varias, cargar con peso, etcétera. 

Quizá en unos años, cuando las fuerzas vayan fallando, no pueda aguantar una noche sin dormir o hacer caminatas de veinte kilómetros, es posible que no pueda acceder a varios lugares o necesite ayuda para ello. La segunda es una cuestión económica: en verano que es cuando puedo desaparecer durante unas semanas, Europa y España, además de estar a reventar, son caras de narices y, por último y muy importante para mi, encontrarme, a pesar de la globalización, con gente muy diferente.

España y Europa lo suelo dejar para escapadas cortas. Cuando vaya marchitando aprovecharé para hacerme un país, un continente en la mochila, pero de momento, mientras pueda elegiré otras opciones.

Y no es porque no me guste. Por España he viajado mucho y siempre la disfruto. También la he echado de menos, o mejor dicho la he recordado en muchos de mi viajes, no por comparar ni por patriotismo ni por añoranza, sino más bien por el calorcito que ofrece tu casa, tu entorno.

Siempre hay algún momento en los viajes que vuelves con la mente a casa, aunque tu casa no sea necesariamente tu país. El martes decía que los viajes son momentos, y siempre hay un momento para recordar otros lugares, otras gentes y otras sensaciones.

Os dejo Recuerdos de España de Soul India escrito en uno de esos momentos en los que a pesar del ventilador no podía dormir por el calor.

Feliz fin de semana

Acurrucado en pensamientos de seda y viento viajo a Sevilla, a las playas del Norte, a los mares de trigo y cebada de Castilla, al corazón de mi frío lleno de estrellas, al suelo húmedo y dulce de pastos siempre verdes, al levante de la árida arena de sol desparramada por aguas de plata; al olivo, a la encina, al almendro y a la jara; a unos ojos que ya no existen, a un brindis inacabado, a una conversación con interferencias, a las punzadas que da la música que vierte en las venas los recuerdos presentes y futuros; a los libros que leyeron mis sueños, al corazón de mis amigos, aquellos que una vez compartieron mis locuras.

Y llega un momento en el que me recojo en la sonrisa de quien ha vivido la vida con una pasión tímida, serena, sin fingidas manifestaciones de sentimientos, sin ocultar los ojos en las miradas de mentira.

Sueño con sonrisas familiares, con los años pasados, con olores de navidad, con goles geniales, con vino tinto adornado de tertulia; con tardes aburridas y melancólicas, con un futuro mejor que nunca llega.

El apego, lo descuidé al subir en mi primer tren. Los apegos futuros sé que a veces acaban en la nada y, aún así, necesito constantemente descubrir nuevas cosas: añorar, amar, sentir, vivir, imaginar, jugar, inventar; pero nunca olvidar lo que quiero. Necesito desaparecer en mi mundo interior, dibujar sobre ideas el paso de la vida, reconocerme en cada paisaje nuevo, sentir los climas: sentir...

Y la India en toda su magnitud ocupará su espacio en el universo de los recuerdos, al igual que México, Brasil, Kenya, Cuba, Marruecos, La Patagonia, Egipto y tantos lugares que me han hecho vivir. Todo al final es cercano, entrañable, mío.

Este es mi duermevela, mi particular homenaje a unas raíces que, si bien se debilitan con el paso del tiempo, están tan arraigadas que es difícil que algún día se extingan en los mapas del olvido.

Ahora que se acerca la Semana Santa os dejo este post sobre la Semana Santa Sevillana 

14 comentarios:

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Curiosamente, cuando menos me gusta Sevilla es en Semana Santa...

Asun dijo...

Yo también soy de la opinión de viajar a destinos lejanos y más complicados mientras se es más joven y se pueden soportar mejor las inconveniencias e incomodidades. Para las cortas distancias siempre habrá tiempo, aunque no por eso las descarto si me surge la ocasión, claro.

Besos

MTTJ dijo...

La mayoría de los que acostumbramos a escoger destinos lejanos, creo que estaríamos de acuerdo en los tres puntos que comentas. Yo también intento moverme por Europa y España cuando tengo algún puente o pocos días de vacaciones. El caso es que los años pasan tan rápido y me queda aún tanto por ver, que yo me veo con 80 años y aguantando todas las incomodidades que se presenten. Espero que sea así.
Un abrazo

Myriam dijo...

De acuerdo contigo. Eso me recuerda la edad que tengo. Ahora, ne gusta viajar cómoda. ¡jajajajaja!

(Ya te había comentado antes que esos encapuchados me dan miedo....) perio si que me gustaría visitar Sevilla en algun momento, junto con Córdoba que me quedaron colgadas y pendientes.

Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Tengo pendiente mi vuelta a Sevilla. Hace muchos años estuve pero... no fue como yo esperaba. Tus reflexiones, como siempre, fantásticas.
Un abrazo.

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando:
Sabes que a mí me gusta escribir, y, pienso, que a ello me lleva el que me gusta mucho más leer. Sabes el porqué: porque cuando leo aquellas lecturas que me erizan el bello me siento bien y disfruto una enormidad. Contigo, con tus historias sobre viajes, en especial, me pasa eso: siento ese placer difícil de explicar. Gracias por darnos esos momentos todos los días. Un abrazo

Katy dijo...

A veces no se puede escoger,porque además de la edad hay muchos otros factores que intervienen: el económico, el laboral, el familiar, la compañia, el miedo al avión y hasta el físico, porque hay mucha gente joven cuya condición física no es la óptima. Curiosamente me he subido el Monte Sinai ya bien mayorcita. Lo importante como en todo es la actitud ante cada viaje y lo que realmente deseas conseguir.
Me ha gustado mucho tu vivencia en Sevilla. Yo tengo una parecida en Málaga recién llegada a España:)
Un beso y buen finde

Fernando López Fernández dijo...

Hola Pedro:

Es otra Sevilla Pedro, es diferente.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Asun:

Mucho es una cuestión de forma física. aunque mentalmente estés bien, el cuerpo no responde igual, pero lo importante es poder viajar.
Besos

Fernando López Fernández dijo...

Hola Maria teresa:

No, si yo también me veo con 80 por ahí, pero no sé si el cuerpo responderá a climas tropicales, frios siberianos, bichos y comidas diferentes etc...aún así, que la ilusión no falte ¿no crees?
Feliz fin de semana

Fernando López Fernández dijo...

Hola Myriam:

Yo creo que tu eres cómoda por naturaleza je je. Lo de sevilla y córdoba no pierdas la oportunidad de vistarlas, te gustarán mucho.
Feliz fin de semana

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Pues aunque últimamente ha cambiado mucho, es una ciudad fantástica para darse unos buenos paseos. Muchas gracias por tus palabras.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Rafa:

me vas a sonrojar, y me alegro que disfrutes con la lectura como yo disfruto con esas historias tan humans que nos regalas en tu blog.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

Cierto, muchas veces no se puede escoger, pero cuando se puede lo prefiero así. La actitud siempre ayuda, pero muchas veces no es suficiente.

Cuentanos en ciudadana la experiencia de Málaga.
Un beso y feliz fin de

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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