viernes, 4 de febrero de 2011

Viajar también es escuchar (Sounds of the World)


Me gusta decir que viajar es simplemente vivir desplazado, y cuando digo vivir no estoy hablando de transitar por este “valle de lágrimas”. Se trata de algo  que para mi es más profundo: tener la oportunidad de explorar sensaciones, emociones, descubriendo a cada instante quien eres y ayudándote a dar sentido a tu vida. Así empezaba el post ¿Por qué me gusta viajar?. Cuando se viaja se activan todos los sentidos. Y, precisamente por eso, he decidido hablar de los viajes desde la perspectiva de los sentidos.  Y hoy, le ha tocado al oído.

Cuando selecciono alguna de mis fotos de viajes para el blog me suele ocurrir que me quedo fijado en alguna y empiezo a oírla. Es decir, miro la foto pero la escucho. No concibo realizar un viaje en el que solamente admire una imagen. Al mundo hay que escucharlo para disfrutarlo. Uno puede identificar un tipo de arquitectura, de paisaje, incluso determinados olores, pero los sonidos, eso ya es otra cosa. Merece la pena. Fijar la atención y atesorar cada uno de los sonidos. Unos serán agradables, otros estridentes, monótonos, otros serán silencios, pero todos te ayudarán a conocer y comprender mejor lo que visitas y también a conocerte mejor. Yo soy coleccionista de sonidos. Requiere un esfuerzo adicional, pero el viaje se acaba disfrutando más y al volver a ese espacio que ocupa la nostalgia de lo que quieres no es que lo recuerdes, es que lo revives. Y hoy mirando fotos, además de imágenes, he escuchado paisajes, personas, situaciones y momentos. He escuchado la voz de los muecines llamando a la oración (grabados o no) de las mezquitas de Estambul, el tráfico caótico y absurdo de Delhi, el sonido de los carillones que envuelven el silencio de los templos budistas en Laos, o las charlas de los vendedores ambulantes de Guatemala, las músicas que salen de muchas calles de México, el sonido brutal del agua que cae de la cascadas o el del hielo chocando contra el agua cuando un glaciar se resquebraja, sonidos de insectos, canciones, conversaciones, risas, llantos, gritos, discusiones, ladridos, el sonido del viento en los desiertos y los silencios de la tierra nevada. Muchas emociones, muchas sensaciones.

Por eso, merece mucho la pena escuchar, los viajes ganan mucho. Os dejo una serie de sonidos que capte a vuela pluma para el diario de viaje “Los Sueños perdidos” del cual hay algún capítulo por aquí.

Feliz fin de semana
Tikal 

Paseando por Tikal
“El sonido de las chicharras se asemeja al de un aspersor, más sonidos animales, aislados como si alguien estuviese serrando , algunos pájaros y monos que aúllan de vez en cuando parecen hablarse. De vez en cuando un pavo silvestre… “


Flores 

Paseando por Flores de noche
“Ya de noche, paseo por un pueblo a media luz donde se escuchan sonidos de televisores y músicas varias. Sonidos de recogida, de reunión familiar. En esos momentos siempre te acabas acordando de la tuya y, por un instante, los echas mucho de menos”

Chichicastenango
Conversaciones cruzadas en Chichicastenango
“Compren, compren: cancelen aquí y no en la ferretería, que el producto es alemán.
Escuchen esta propaganda, prueben la pomada de uña de gato,
Pollo con papas sabrosos
Helados por cinco la galleta, chocobananos, helados …”


Cancún 

Lo que me contaba un Taxista de Cancún
“La constitución dice que no se puede hacer nada a los dirigentes mientras estén en el poder. Por eso tenemos un país de corruptos.
Si a mi me dejasen construir las ciudades… Yo no soy ingeniero pero las haría cuadradas; una ciudad debe tener un diseño cuadrado. No como Cancún, que no está preparada para los huracanes.No se puede luchar contra la naturaleza, un día desaparecerán los hoteles.
Yo no pase de secundaria, pero veo que nos hemos vendido al capital extranjero. Pero los mismos que lo critican se corrompen con ellos. Aquí en México,  somos muy elegantes en el tema de la corrupción y nos damos paso unos a otros.

Mérida
Tarde  de domingo en Mérida
“Al sol le quedaban aún unas horas para despedirse y el Zócalo continuaba  abarrotado de olores, de música, sonrisas y calor. Bajo los soportales del Ayuntamiento se sucedían los bailes ante la atenta y regocijada mirada de cientos de personas que hacían corrillo sentadas en parcas sillas o permanecían de pie siguiendo el movimiento de la jaranas yucatecas en las que parecen fundirse las danzas y sones mayas con las nostalgias de España.”

18 comentarios:

Katy dijo...

Una hermosa colección y selección, como nos tienes acostumbrados y acompañadas de descriptivas fotografías. Me han recordado a los sonidos del silecio y el viento. Cada lugar visitado tiene su música particular.
Aunque soy más sensible a los olores que me transportan directamente en el tiempo y en el espacio, los sonidos me evocan situaciones vividas porque se quedan en el subconsciente
Un beso y buen finde Fernando

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Comparto tus sensaciones.
Cuando repaso fotos de viajes tengo la sensación de que acuden a mi los olores y los sonidos.
Es como volver de viaje. Un pasada.
Un abrazo.

Fernando dijo...

Hola Fernando: Gran post y fantásticas las fotos. ¡Qué envidia! ¡Cuanto mundo! Suscribo lo que dices: viajar de verdad implica sentir, llevarte emociones de vuelta en tu maleta. Al final,cuando repasas las fotos, siempre hay olores, sonidos, gustos que te vienen a la cabeza.

Un fuerte abrazo

Josep Julián dijo...

Hola Fernando:
Pones los dientes largos. Para mí los sonidos siempre están disociados de las imágenes y lo cuento como una limitación que a ti no te afecta. No cabe duda de que le sacas todo el jugo a los viajes, como debe ser.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

Como dices, cada lugar tiene su música particular y en ella, en lo sonidos, que quedan grabados nos recreamos después.
Feliz fin de

Fernando López Fernández dijo...

Hola JAvier:

es eso, volver de viaje. Si atesoramos olores, sonidos etc.. revivimos. Y eso es barato y mola.
Feliz finde

Fernando López Fernández dijo...

Hola Fernando:

Pues no creas, que no estoy contento como ha quedado, pero lo imporatnte, la idea es la que tu apuntas, que viajar implica sentir.
Un fuerte abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Josep:

No es mi intención poner los dientes largos je je sino expresar lo que siento cuando viajo. Yo puedo disociar, pero también integrar en un todo con lo cual disfruto mucho. Tengo la sensación de perderme algo si no lo hago así.

un abrazo y me ha encantado tu post de hoy

Asun dijo...

A mi también me pasa con algunos sitios que al ver las fotos vuelven a mi cabeza los sonidos o los silencios que acompañaban ese momento.

Viendo tus fotos soy capaz de escuchar los sonidos que describes, excepto en la de Cancún, que como yo no iba en el taxi lo que oigo es el ruido del mar. :-)

Besos

Maria dijo...

Hola :)
Interesante y bonito post. Ahora que te leo, efectivamente, esas sensaciones al repasar las fotos de un viaje, te transportan al pasado a los momentos e instantes vividos y afloran sentimientos y sensaciones que teniás muy guardados en el baúl de los recuerdos.
Más aún, incluso sin haber estado las fotos que acompañan este post me han hecho revivir muchos momentos de mi vida.

Un beso y feliz fin de semana

Myriam dijo...

Una excelente selección de sonidos la tuya. Me encantó la filosofía del taxista mexicano. Un sabio.

Aprendo mucho de los taxistas en las diferenes ciudades. Uno una vez, en un viaje largo, por la ciud. de Buenos Aires, me permitió leer su libro de Memorias recién editado. Te cuento que fué uno de lso viajes más divertidos de mi vida.

Un beso sonoro.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Asun:

Ja ja ten en cuenta que tambien iba con la ventanilla abierta y además de al taxista escuchaba más cosas.
Los silencios también se escuchan.
Un beso

Fernando López Fernández dijo...

Hola María:

me alegra verte por aquí y que el post te haya hecho aflorar recuerdos. Guardar los sonidos es tan importante como guardar las imágenes.

Un beso

Fernando López Fernández dijo...

Hola Myriam:

El taxista mejicano como dices era sabio, o al menos, había visto y oido mucho. Los taxistas son una excelente fuente de información y en este sentido, comparto la afición de escucharles, aunque algunos más que enseñar te ponen la cabeza como un bombo.

Un beso.

MTTJ dijo...

Después de leer tu entrada he hecho un buen ejercicio recordatorio de mis "sonidos viajeros". Hay tantos momentos que me resulta difícil escoger uno, pero me quedo con la banda sonora al amanecer en la selva de Cahuita (Costa Rica)después de una noche de intensa lluvia. El concierto de pájaros, ranitas y monos aulladores envuelto en un intenso olor a tierra mojada fue magnífico.
Interesante post y unas fotos muy chulas.
Un abrazo y feliz semana

Fernando López Fernández dijo...

Hola Maria Teresa:

Ese momento que comentas debió maravilloso, un concierto de la naturaleza en toda arregla, además si fue aromatizado con uno de mis olores favoritos (tierra mojada) simplemente maravilloso.

un abrazo y feliz semana para ti también.

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando: reconocelo eres un poeta.
Un hermoso post, Fernando. Muestras cómo te llena de satisfacción el viajar, y como bien dices no te conformas con lo que todos, más o menos, descubriríamos a simple vista. Profundizas y lo sacas jugo. Por otro lado creo que actúas así en todos los momentos de tu vida, así lo pienso al menos. Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola rafa:

Eso de poeta...lo que si es cierto es que me gusta sacar todo el jugo posible de las cosas aunque, en apariencia éstas puedan parecer que no tiene importancia o al menos se intenta.

Un abrazo

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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