domingo, 27 de febrero de 2011

El guión de nuestra vida


Si hay algo de lo que podemos tener una certeza absoluta, es que un día, tarde o temprano, diremos “adiós muy buenas” a la vida. Cerraremos los párpados como cuando se baja el telón, como cuando en las películas aparece el “The End”, sin ninguna posibilidad de que nuestro espectáculo pueda continuar:  no habrá segundas partes ni posibilidad de interpretar otro papel. C’ést fini. Adiós muchachos compañeros de mi vida…

Hasta que eso ocurra, habremos tenido la oportunidad de vivir mil situaciones en miles de escenarios; habremos experimentado miles de emociones, miles de sensaciones. Momentos alegres y momentos dolorosos; momentos felices y tristes. Lo normal, vamos. Pero no se entiende.

Y si no se entiende es porque tendemos a pensar que la vida debe ser como un guión cerrado en el que nos debemos limitar a interpretar el papel que aceptamos para ser felices, comer perdices y todo eso que, en definitiva, es lo que buscamos y perseguimos. Pero casi nunca es así.

Lo curioso de todo esto es que la culpa es nuestra porque nos empeñamos en seguir los guiones de otros, ciñéndonos o intentando ceñirnos a lo escrito. A lo que te dicen y debe ser. Luego, cuando todo no es como ponía el libreto, no se puede reclamar al maestro armero ni echarle la culpa al Boogie.

Somos protagonistas de nuestra vida, pero como decía, nos esforzamos en seguir los guiones de otros y con esto no quiero decir que las circunstancias te puedan llevar por uno u otro camino y que debas modificar el guión que te hubiese gustado interpretar. Simplemente quiero decir que dependiendo de cómo lo interpretes podrás ser más o menos feliz, o al menos, tener tranquila la conciencia que es uno de los pasos previos para alcanzar la felicidad.

A todos, de una manera u otra, en algún momento de nuestra vida nos han dado el guión escrito. Deberías estudiar…debes casarte y formar una familia…pagar la hipoteca…buscarte un trabajo fijo…ahorrar para el futuro… deja todo y vive tu sueño…You can… etcétera, etcétera.

Unos han seguido el guión y otros no, pero muchos de los que lo ha seguido al pie de la letra, al final, se han encontrado con una sensación de vacío porque en realidad, no es lo que querían para su vida, o la película al final era otra. También hay otros que se encuentran muy a gusto con el guión porque el papel estaba hecho para ellos. Es decir, hay gente a la que le gusta vivir con un guión, otra que necesita que se lo den y otra que crea el suyo propio. 
También gente que adapta los guiones que le dan.

En realidad nuestra vida no tiene un guión, no está escrita, como tampoco lo está nuestro futuro. La vida en realidad es una sucesión de escenas que se van encadenando unas a otras hasta conformar la gran película de nuestra existencia, en la que lo importante no es el papel que nos haya tocado o el que hemos elegido interpretar, sino el cómo lo hacemos.

Uno no elige donde nace, ni la circunstancias en las que nace. No puede elegir antes de nacer si será guapo o feo, si rico o pobre…

Somos nosotros los que decidimos como escribirlo e interpretarlo a través de nuestros valores, nuestras creencias, nuestros sueños y nuestra voluntad.

Cuando no somos capaces de vivirlo, nos convertimos en pésimos actores de nuestra película. Y lo que es peor habrá pocas escenas de felicidad.

Feliz lunes


14 comentarios:

Myriam dijo...

Tan cierto es lo que dices como que me llamo Myriam y el como, sólo depende de nosotros.

Un beso

Asun dijo...

Esa es precisamente una de las principales causas de la infelicidad: el seguir el guión que otros escriben para nosotros, sin pararnos a ver si es lo que de verdad queremos.

Un beso, y feliz semana también para ti.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Es difícil mantener esa independencia en una sociedad que pretende tenerlo todo controlado. Afortunadamente, también es cierto que nunca como ahora hemos tenido los medios para poder decidir nuestro camino.
Buena reflexión para la semana que entra.
Un abrazo.

Katy dijo...

Hola Fernando, estoy bastante de acuerdo contigo pero con algún matiz.
Parto de mi experiencia personal: Sé que he escrito el guión de mi vida. Salvo algún que otro capítulo. Igual ni queda terminado para cuando me vaya. No se elige nacer en guerra, ser huérfano, ni las enfermedades, ni el color de mi piel, ni el posible acceso a una educación, ni tantas otras cosas. Siempre digo que se es libre según el largo de la cadena que nos ha sido asignada.
Lo que esta en nuestras manos es interpretar ese papel, como bien dices a través mis valores, creencias, voluntad y esfuerzo. Totalmente de acuerdo que es cuestión de actitud, y mi felicidad dependerá de cómo lo haga en cada momento.
Un beso y feliz semana

Economía Sencilla dijo...

Como bien dices, además de ciertos condicionantes que nos vienen dados, y ciertos imponderables que no podemos manejar, en una parte importante lo que hagamos y cómo lo hagamos depende en gran medida de nosotros mismos.

Ante una situación similar dos personas tendrán actitudes muy distintas, que les llevarán a resultados y a sensaciones muy diferentes.

Un abrazo
Pablo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Myriam:

No se si certeza, pero me parece que es así. Un beso y feliz semana y gracias por la música que nos regalastes en tu blog.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Asun:

Eso es lo que creo. que si no nos gusta el guión cuando no lo escribimos nosotros lo tendremos más complicado para ser felices.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Por un lado está la independencia y, por otro, lo que realmente queremos. Pueden ser compatibles o no, en parte depende de como lo hagamos nosotros.
un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:
Claro, todo tiene sus matices, hilar tan fino es muy complicado y de alguna manera sería tendencioso, pero en lo que estamos de acuerdo, y creo que es lo esencial del asunto es como interpretemos ese guión, lo haya escrito quien lo haya escrito.
Un beso

Fernando López Fernández dijo...

Hola Pablo:
Así es , y el ejemplo que pones es bastante ilustrativo. Dependerá de la actitud de cada cual.
Un abrazo

Pedro Ojeda Escudero dijo...

Algunos no pueden ser dueños de su vida, pero la mayoría sí. Aquellos que pueden serlo y no lo son, pierden el derecho a la queja.
Gracias por tu apoyo estos días.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

hola Pedro:

Gracias a ti siempre por hacernos pensar y enseñarnos
Un abrazo

MaS dijo...

Mi querido Fernando,
como apuesto por lo felxible, por lo variable, por lo tolerante y abierto, por lo que pueda venir y no se espera,... y por consiguiente, me resultaría entonces un sumatorio de "guion flexible", lo cual me suena un oxímoron imposible de llevar...me quedo con la idea de diseñar un boceto, un esbozo, unas lineas generales sobre las que colorear, borrar, y añadir continuamente.

Medito lentamente algunos de tus post. De ahí la tardanza en comentar.
besos sonrientes,M.

Fernando López Fernández dijo...

Hola MaS:

Pues como dice el rey me llena de orgullo y satisfación que medites sobre los post. La verdad es que ese planteamiento me gusta mucho porque creo que muchos nos dejamos llevar un poco por el flow que suele comentar Francisco Alcaide. Me gusta.
Sonrientes besos y gracias

Soul Business

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