lunes, 24 de enero de 2011

¿Nos manipulan o nos dejamos manipular?


La televisión, ¿muestra lo que ocurre? En nuestros países, la televisión muestra lo que ella quiere que ocurra; y nada ocurre si la televisión no lo muestra. La televisión, esa última luz que te salva de la soledad y de la noche, es la realidad. Porque la vida es un espectáculo: a los que se portan bien, el sistema les promete un cómodo asiento. Eduardo Galeano

Me gusta esta reflexión que hace Eduardo Galeano en el “Libro de los abrazos”. Pero creo que esto no es exclusivo de la televisión. Sucede en todos los medios. Prensa, Internet, etcétera. Cada día se informa menos y se opina más, o se opina más sin tener la información. Somos así, que le vamos a hacer. Así, una misma noticia puede parecer totalmente distinta dependiendo de quien la transmita, en el momento que la transmita, y con la frecuencia e intensidad que lo haga. Siempre hay un interés por parte de alguien (que el algo es el ente) en mostrarnos su “realidad” con el fin de que se tome partido, se genere confusión o simplemente por el mero hecho de hacer daño.

No sé vosotros, pero cada vez me cuesta más formarme una opinión sobre algo, no por falta de criterio, que algo queda, sino porque cualquier información puede estar tan bien argumentada que se me hace complicado ver las cosas con claridad. Cualquier teoría, cualquier información puede ser cierta o no si ésta está bien planteada. De esto sabía mucho Goebbels quien creo que afirmaba que una mentira varias veces repetida se convertía en verdad y, en este sentido, como receptores de los miles de mensajes que cada día nos llegan, vamos tomando partido por aquellos que o bien se nos hacen más familiares, o menos molestos, o bien porque aceptamos pulpo (que nos den la del) como animal de compañía. 

Da lo mismo el tema, puede tratarse de economía, fútbol, los pares termoeléctricos, o la apasionante vida del lirón careto, todo para que se tome partido, o lo que es lo mismo, para saber de qué pie cojea cada uno, lo que a efectos de estudios de mercado por parte de quien corta el bacalao es muy práctico ya que tensarán o aflojarán la cuerda en función de cómo vean que este el percal.

Luego pasa lo que pasa, que vamos de contradicción en contradicción y donde pensábamos blanco ahora es negro o viceversa. En realidad, no es que cambiemos de opinión con facilidad, es que la acomodamos a lo que nos interesa a cada momento. Clamamos contra los manipuladores de la información, echamos la culpa a los medios y no nos damos cuenta que muchas veces somos nosotros mismos quienes nos dejamos manipular porque ya se sabe que ojos que no ven, corazón que no siente y es más fácil hacerse el ciego, como otros se hacen los sordos, ante lo que realmente somos, ante nuestra verdadera esencia, lo que provoca que vayamos dando tumbos emocionales por la vida ya que esas certezas que adoptamos e intentamos adaptar no son más que obstáculos que ponemos a eso que se llama razón.

Pensar acorde con las convicciones cada día se paga más caro. ¿Dónde están todos esos que defendían Wikileaks y a su fundador y lo proclamaban con vehemencia, hasta que supieron que el Gran Hermano Global les podía fichar?, ¿Por qué cada día se tocan temas menos profundos pero se montan apasionados debates sobre si es razonable que, pongamos por caso, Belén Esteban se presente a las elecciones o si el Madrid necesita un delantero?

Pero claro, esto no es nuevo. Desde pequeños nos “comunican”, nos informan, nos enseñan a saber quienes son los buenos, quienes los malos, nos enseñan a despreciar a un país y querer a otro, a creer que si el mundo es injusto es culpa de otros, nunca nuestra… y así con cualquier tema, como si nuestras conciencias se calmasen, como si tuviésemos la cabeza bien amueblada.

Que me temo que no.

Feliz lunes  

14 comentarios:

Katy dijo...

El eterno dilema Fernando, creo que ambas cosa reinan en nuestras cabezas. Hay días que nos levantamos lúcidos y despiertos y vemos las cosas con mayor claridad, de acorde como somos y sentimos. Otras nos acomodamos a lo que nos dicen para no tener que optar, ni mojarnos. Total, que más da.
Que le vamos a hacer, somos imperfectos. Solo los profetas no se han dejado manipular. Y hoy me temos que escasean.

Economía Sencilla dijo...

Hola, Fernando, apasionante tema.

Cuando los que debaten son buenos, ya sean políticos, abogados o comentaristas en blogs :-), es cierto que a menudo los argumentos que da una de las partes resultan convincentes, pero los que da la otra parte también, y resulta complicado dilucidar hacia qué lado se debería decantar la balanza.

También hay otro aspecto muy destacado, y relacionado con lo que comentas, y es que, en general, a todos nos gusta opinar acerca de cualquier cosa, sepamos del tema, o no (y una cosa es opinar, y otra, hablar con conocimiento de causa, pero muchas veces se confunden).

Así, por ejemplo, en cierta cadena de TV suelen hacer una encuesta en su telediario, y la gente opina de cualquier cosa, tanto de si Benzemá es el 9 válido para el R. Madrid como si el Tribunal Supremo debería admitir a trámite la querella presentada por la asociación X, o si la UE debería emitir eurobonos o ampliar el fondo de rescate, por decir algo.

Y vale, de lo de Benzemá podemos opinar (aunque no seamos expertos), pero de otros temas...

Un abrazo
Pablo Rodríguez

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Hoy estoy más de acuerdo que nunca, si cabe, con tu exposición.
Nos estamos yendo tanto a lo banal y superfluo, que ya no sabemos ni a dónde ir.
Hemos dividido el mundo en buenos y malos, en blanco y negro, en... y así nos va.
Un abrazo.

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando:
Creo que cuando somos jóvenes nos manipulan pero a base de bien, valga por ejemplo la moda. ¿Quién no recuerda, con cierta vergüenza, la forma de vestir en aquellos años. Ahora sucede los mismo sólo que mucho me temo que va a peor. Cuando somos adultos tratan de continuar manipulándonos, pero quizás nos dejamos llevar por abulia o simplemente porque resulta más fácil; pero sí que cabrea, sí. Muy interesante tu post.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

Eso es Katy, un dilema, pero un dilema molesto con el que convivimos no por ser imperfectos sino por ser inseguros.

Un beso y feliz semana

Fernando López Fernández dijo...

Hola Pablo:
En el primer caso, puede sser un buen sintoma el que "estemos escuchando" auqnue nos cueste más formarnos nuestro juicio. En el segundo, en aquel que hablamos de oido ya es más complicado por lo que apuntas, porque nos falta información, bebemos sólo de la fuente que nos interesa y por no parecer lelos opinamos de cualquier tema aunque no tengamos ni idea. De ahí la famosa frase "esto lo arregalba yo..."
Somos incorregibles.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

apuntas algo muy interesante, que es la división en lugar de la colaboración, la destrucción en lugar de la creación. Y todo ello, sin tener, la mitad de las veces ni idea de porque pensamos así.

Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Ja ja Rafa, eso porque no te has visto ahora (es broma), pero si, es cierto yo creo que empieza desde que somos niños y a partir de ahí somos zarandeados por familia, amigos, tv, etc...Lo malo, Rafa , es que nos damos cuenta muy tarde, nos pilla con el paso cambiado y nos dejamos llevar.

Pero al menos nos damos cuenta de ello,. y eso es un paso.
Un abrazo

JLMON dijo...

Hola Fernando
Sí la cita "del cojo berlines" es correcta, yo añadiría la de su compañero, el enano de gafitas redondas y abriguito de cuerote... "el trabajo te hará libre" y ahora nos dicen que "la información nos hará libres", pero, de momento, me está resultando una fascista insoportable.
Cuidate

Josep Julián dijo...

Hola Fernando:
Como vreo que decía otro Fernando en este caso Solera, no sólo nos bombardean con armas de destrucción masiva. Sobre todo lo que se usa son las armas de "distracción masiva" y ahí me temo que la lucha es desigual y que llevamos las de perder.
No hay nada más fácil que cautivar a una audiencia y cuanto más grande mejor.
Saludos desde la resistencia.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola José Luis:

No sé, pero a mi me da que se nos está yendo la almendra mucho con eso de que la información nos hará libres. Mucha información pero poco conocimiento. En fin, cada día más raraos.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Josep:

Así es , armas de distracción masiva, pero ten cuidado con eso de decir que estás en la resistencia, que lo mismo vienen a por tí y a por todos tus compañeros.
Un abrazo

Fernando dijo...

Fantástico post, Fernando, y estoy muy de acuerdo contigo. Los medios tienen editoriales e intereses que defender, por lo que todas las noticias tienen un sesgo. Creo que de medios de comunicación hemos pasado a empresas de comunicación. El matiz es importante, porque mientras los primeros tienen como función informar de forma objetiva y sin calificativos, los segundos tratan de explicar la realidad de una forma que le guste a sus públicos objetivos.

Luego está la otra parte, la nuestra. Nos falta rigor, memoria y curiosidad, por eso nos dejamos manipular. Hay que reconocer que las empresas de comunicación hacen muy bien su trabajo. Nos embaucan y nos sentimos bien con ello.

Un fuerte abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Fernando:

Lo has explicado perfectamente no es lo mismo informar que presentar la información de manera que te pueda gustar más o que directamente quieran influir hasta hacerte creer lo que quieren que creas.

y luego claro, nosotros, que de rigor poquito.

Un fuerte abrazo

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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