viernes, 12 de noviembre de 2010

Cuando la vida era Cinema Paradiso

Mari Cruz Gomar (@CruzCoaching) tiene el buen gusto de recomendarme piezas musicales variaditas aunque tiene especial predilección por las bandas sonoras en general y por Ennio Morricone en particular.

El otro día hablaba de cine en tono jocoso y en otra ocasión escribí sobre bandas sonoras y personas: para que veaís el juego que puede dar esto del cine. El caso es que MariCruz ha estado regalandome música durante toda la semana y yo esta semana he estado escuchando prácticamente todo el tiempo bandas sonoras y por eso, me ha dado por la semana cinéfila.

Una de mis películas favoritas es Cinema Paradiso. He de aclarar que no soy cinéfilo empedernido. Los Oscar o los Goya me la traen al pairo y tampoco estoy pendiente del último estreno ni de las sutilezas del making off. Al cine no voy mas que cinco o seis veces al año como mucho, aunque si suelo ver una película una vez por semana. Lo cuento, porque es muy complicado verme a las puertas de una sala para ver un previsible éxito de taquilla y muchas películas las veo bastante tiempo después de su estreno.

Eso es lo que me pasó con Cinema Paradiso. Llegué a ella gracias a la música, a la excelente banda sonora de Ennio Morricone que fue lo que me impulsó a verla y convertirla en una de mis “clásicos de cine» que cada cierto tiempo me gusta volver a ver.”

La película cuenta la historia de Salvatore (Toto) un famoso director de cine que regresa a su pueblo para asistir al funeral de Alfredo, el proyeccionista de un pueblo italiano y casi un padre para él, quien le enseño las técnicas de proyección y muchas otras cosas para manejarse en la vida.

La cinta, ambientada en la Italia de la posguerra, - una época especialmente dura no solo para Italia, también para lo que llamamos mundo occidental-  nos lleva al mundo de los recuerdos, de las emociones y las sensaciones. No sólo es un nostálgico homenaje a la historia del celuloide sino también a la amistad y al amor. Es un viaje a las relaciones humanas a través del tiempo, a la infancia, a la juventud, a la madurez y a la vejez; una travesía en la que la mirada del protagonista nos desvela, a través de una cuidadísimas escenas, algunas claves importantes para la vida como pueden ser la ilusión para cumplir un sueño que se observa en la determinación con la que Totó comienza a trabajar con el proyeccionista y éste, como un maestro, le va enseñando el oficio (que antes se llamaban así a los trabajos) y le va guiando, cuidando y protegiendo.

La ilusión de Totó es alegre, fresca y virgen de fracasos; la de Alfredo, la del viejo y cansado maestro que encuentra un nuevo alumno a quien enseñar. La ilusión los empuja, la determinación los mueve y la paciencia los equilibra.

Es una historia en la que se suceden los fracasos. Totó, por convencionalismos sociales debe renunciar al amor de su vida. Alfredo queda ciego…

Cinema Paradiso es una película en la que se muestra lo que significa la renuncia y la generosidad. Hay un pasaje particularmente emotivo en el que Alfredo le dice a Toto: desde hoy, ya no quiero oirte hablar; ahora quiero oir hablar de ti; una verdadera prueba de amor por parte de Alfredo pues sabe que con Totó se va parte de su vida.

Al final, Totó es un prestigioso director de cine y Alfredo cumplió su sueño de saber que lo que le había enseñado a Totó sirvió para que éste cumpliese su sueño.

Y todo ello sucede en una época difícil, especialmente dura, donde el día a día lo gobierna la escasez, la pobreza y la pérdida: pérdida no sólo material sino afectiva, pero también una época de esperanza en la que la gente, a pesar de ese dolor, todavía ríe a carcajadas, se besa furtivamente cuando acude al Cinema Paradiso y por un par de horas aparca sus preocupaciones, para volver a enfrentarse a su realidad.

Hoy no hay Cinema Paradiso. Hemos querido crear un Paraiso y nos ha salido mal: se nos ha ido de las manos.

Es cierto que hoy vivimos mejor. Vivimos en la era de la superabundancia. En la era de la superabundancia de productos, de información, de recetas para el futuro, de opciones, de posibilidades y, sin embargo, somos incapaces de vivir con la dignidad de aquellos hombres de la posguerra, sin la ilusión de Alfredo y Totó, sin la determinación de alcanzar nuestros sueños, sin renunciar a nada en nuestra zona de comodidad, bien por miedo, bien porque la renuncia se considera una pérdida y lo del fracaso lo llevamos fatal. También, y esto es quizá una reflexión de esas absurdas que me hago, debido a que nos debilitan emocionalmente con continuos mensajes para que no nos movamos, como si estuviesemos sometidos a una especie de tortura sicológica en la que el vaiven de inputs que nos llegan son tantos y tan variados y las responsabilidades tan posesivas que nos dejan sin fuerzas siquiera para soñar.

Quizás hubo o habrá un tiempo en el que la vida era, sea más fácil: Cuando la vida era, será, Cinema Paradiso: como volver a vivir en un mundo simple otra vez, que creo es necesario, como se apuntaba en el post de Francisco Alcaide (@falcaide) de hoy.

Pero quizás como decía Alfredo a Totó "La vida, no es como las películas, es más dura, mas difícil"

Feliz fin de semana



13 comentarios:

Katy dijo...

Coincido con tu gusto esta vez, una de mis pelis preferidas es conema paradiso. Entrañable donde las haya y ñla música una pasada. Tengo las bandas de casi todas las peliculas clásicas.
"Cinema Paradiso es una película en la que se muestra lo que significa la renuncia y la generosidad".
Gracias por traerla. La tengo en casa y después deleer tu post me han me han entrado ganas de verla una vez más:)
Un beso

Mari Cruz dijo...

Gracias ha sido un precioso regalo para este anodino viernes.

Me siento identificada en cómo te defines con respecto al cine, quizá también soy apasionada aunque no sigo todos los estrenos.

Si es cierto que las bandas sonoras me llevan, si a eso le añadimos una magnífica película, el resultado es la necesidad de un post como éste.

Y como me llevan las melodías y creo que este link no lo adjunté a la lista #cruzon de twitter que es dónde ultimamente voy archivando melodías, lo traigo ahora para que recordemos a una magnífica interprete que me viene a la mente gracias a la frase de Alfredo que añadiste como broche final: "La vida, no es como las películas, es más dura, mas difícil".

http://www.youtube.com/watch?v=BcGGddyFi24

Un abrazote a tod@s. Mari Cruz

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
¡Qué peliculón!
¿Y qué me dices de las citas famosas del cine, como la que has publicado?
Pura filosofía de la vida.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

Es que es muy difícil no coincidir en esto, porque realmente es maravillosa la pelicula.

Un beso y feliz fin de

Fernando López Fernández dijo...

Hola Mar Cruz:

Gracias a ti por haber servido de inspiración y de hilo conductor al post y por enriquecerlo con nuevos contenidos.

Feliz fin de semana y a seguir disfrutando de la musica

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Un peliculón como dices, lleno de enseñanzas y referencias útiles para la vida.

Un abrazo y feliz fin de semana

Fernando dijo...

Hola Fernando: Menudo post nos has dejado. Impresionante, enhorabuena!!! Y coincido contigo: esto se nos ha ido de las manos. A mi generación nos lo han dado casi todo hecho (a las que vienen sin el casi) y muchas veces no sómos conscientes de lo que cuestan las cosas (y no me refiero en términos económicos).

No he visto la película. Es de esas que llevo queriendo ver desde hace mucho, porque todo el mundo te la recomienda, pero que nunca termino de sentarme a verla. Lo que sí que tengo en el coche es la Banda Sonora Original. Simplemente maravillosa.

Un fuerte abrazo

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando:
Lloré con esta película tan llena de emociones humanas. Recuerdo, creo que es una de las escenas finales, cuando Totó recibe la herencia de Alfredo: aquellos trozos de celuloide que la censura le había obligado a cortar. Simplemente genial. Gracias por recordármela. Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Fernando

Así es, a medida que las generaciones reciben todo olvidan el valor de las cosas y no sólo en términos económicos.
Si puedes , no dejes de ver la película.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Rafa:

Estuve pensando en poner la escena que comentas que es maravillosa, pero al final elegi el trailer porque abarcaba más.

Una muy buena pelicula, de las que emeocionan
Un abrazo

Myriam dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Myriam dijo...

¡Qué gran película, tierna, conmovedora, profunda!.

Tienes mucha razón, aquellos que permacen en la zona "de comodidad" que de comodidad nada tiene, pero si de conocida y tienen miedo a los cambios que implican crecimiento, deberían leer El Quijote.

Besos

Fernando López Fernández dijo...

Hola Myr:

Pues de acuerdo contigo. El Quijote, como tan bien mostrais está lleno de enseñanzas que deberían leidas y explicadas en munchas escuelas de negocios.

Un beso

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