miércoles, 22 de septiembre de 2010

¿Te ocupas, te preocupas o…?


Era una niña de ojos grandes como lunas, con la sonrisa suave del amanecer. Huérfana siempre desde que ella recordara, se había asociado a un acróbata con el que recorría, de aquí para allá, los pueblos hospitalarios de la India. Ambos se habían especializado en un número circense que consistía en que la niña trepaba por un largo palo que el hombre sostenía sobre sus hombros. La prueba no estaba ni mucho menos exenta de riesgos.

Por eso, el hombre le indicó a la niña:

- Amiguita, para evitar que pueda ocurrirnos un accidente, lo mejor será que, mientras hacemos nuestro número, yo me ocupe de lo que tú estás haciendo y tú de lo que estoy haciendo yo. De ese modo no correremos peligro, pequeña.

  Pero la niña, clavando sus ojos enormes y expresivos en los de su compañero, replicó:
 
No, Babu, eso no es lo acertado. Yo me ocuparé de mí y tú te ocuparás de ti, y así, estando cada uno muy pendiente de lo que uno mismo hace, evitaremos cualquier accidente.

Me gusta esta historia por lo que me hace reflexionar. Hoy no voy a comentar lo que me sugiere. Simplemente voy a dejar las diferentes perspectivas desde las que se podría tratar. Es como un método del caso y que cada uno lo enfoque como quiera.

Desde el punto de vista del acrobata

¿Dice eso porque quiere realmente proteger a la niña?
¿Dice eso porque no se fía de la niña?
¿Realmente no se siente seguro y necesita supervisión?

Desde el punto de vista de la niña

¿Dice eso porque cree que es lo más correcto?
¿Está tan segura de lo que hace y no piensa en que ella pueda fallar?
¿Necesita concentarse sólo en su tarea?

¿ Son un equipo?

Y así muchos más perspectivas. Cada una tiene un desarrollo y una posible solución o explicación. Si lo trasladamos al trabajo, a nuestra vida, ¿Cómo actuamos en una situación similar en la que no todo depende de nosotros?, es decir, cuándo las cosas no dependen de nosotros.


Y además un video de los Grymchemko Brothers. Unos cracks con los que hemos tenido la oportunidad de trabajar.

Feliz miércoles.


24 comentarios:

Katy dijo...

Independientemente que yo prefiera "ocuparme" el preocuparse muchas veces es un arma de dos filos. Puedo preocuparme y me movilizo a solucionar el problema que me causa la preocupación, o pierdo el tiempo preocupándome por algo que nunca va a ocurrir.
En el caso del acróbata y la niña más que solución es un juego de palabras. Porque al preocuparme de ti me estoy ocupando de mi porque me importas. Y la niña efectivamente aún no tiene la suficiente seguridad en si misma y necesita estar más pendiente de lo que hace.
Pero en ambos casos se están OCUPANDO el uno del otro porque son un equipo.
Pero se le podría dar más vueltas. Pero esta es la que más me gusta:)
Y en el caso de que no todo esté en nuestras manos no tomaría la iniciativa a menos que la solución fuera evidente. Esperaría oír otras opiniones. Pero no me preocuparía tampoco. Sería del todo inútil. Tenemos que hacer aquello que está en nuestras manos.
Ufff..... que rollo he soltado, La culpa es tuya por preguntar. :)
Un beso

Asun dijo...

Cuando se trabaja en equipo, por mucho que yo me ocupe de lo que hace el otro, si éste no se ocupa de sí mismo, y viceversa, no hay nada que hacer, ya que siempre habrá cosas que no esté en mis manos llevarlas a buen puerto. Cada uno debe responsabilizarse de sí mismo, y teniendo en cuenta al otro.

Besos

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Interesante planteamiento.
Mi opinión es que cualquiera de los planteamientos puede ser correcto. Lo que falta es una segunda fase en la que ambos comparten y razonan sus planteamiento. Seguro que al final la solución es perfectamente compartida. Después de esto seguro que se convierten en equipo.
Digo yo.
Un abrazo.

JLMON dijo...

Hola Fernando
Cuando no todo depende de ti y debes trabajar en equipo yo me guio por un par de principios:
En un equipo de ganadores no puede haber perdedores
En un equipo de perdedores, no puede haber ganadores
Pero, la realidad en ocasiones se encarga de mostrarnos lo contrario...
Cuidate

MaS dijo...

ay, Fernando, aquí vuelvo, a comentar...tu post lo leí ayer y he meditado que: laboralmente hablando...se siente pero, nada depende de uno solo.¡hasta el taxi que tomo participa en mis gestiones!, y por lo tanto, si llego impuntual...ha fallado algo:¿yo?. Pienso que no, que somos humanos, que somos jueces de lo que el otro hace o dice, mucho más de lo que debieramos.
Si yo remo a tope, pero el que está al lado no lo hace...
yo, me preocupo, de mi, de ti, de todo.
besos.
M.

MTTJ dijo...

El trabajo en equipo no es tarea fácil, porqué cuesta que un equipo esté bien equilibrado.
Cuando en las escuelas se empezó a potenciar el trabajo en equipo siempre había el listo de turno que se aprovechaba de los demás y el que cargaba con todo el trabajo para compartir al final la misma nota. En el ámbito laboral, también existen los que se escaquean y esperan que el resto del equipo saque las castañas del fuego. Cuando es a nivel de responsables de equipo y se deben tomar decisiones difíciles que se van aplazando, es ya más delicado.
Como he dicho al principio, para algunos no es nada fácil trabajar en equipo y se sienten mejor en el rol de llanero solitario.
Por mi experiencia laboral, creo que un equipo en que todos los miembros van de igual a igual, no funciona. La figura del líder, dinamizador, o llámese como se quiera, la creo indispensable.
Un abrazo

M.Teresa

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando:
Yo siempre digo, erróneamente seguro, que las únicas comisiones que funcionan son las de número impar e inferiores a tres. Como dice Katy esto te pasa por preguntar. Un abrazo

Josep Julián dijo...

Hola Fernando:
Yo creo que son un equipo y para que un equipo funcionce cada uno debe hacer su trabajo confiando en que el resto hará el suyo. Por eso estoy con la niña. Las cosas salen bien si cada uno está pendiente de hacer bien su parte.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:
De rollo nada, le has dado una vuelta y eso me gusta. Personalmente creo que la niña tiene mucha seguridad pero es consciente de que no está sola y que debe “motivar” a su compañero y una forma de hacerlo es confiar en la responsabilidad que tiene su compañero. Preocuparse es bueno, hacerlo en exceso puede llegar a bloquear porque (como apuntas) a veces lo hacemos sobre hipótesis que no se sabe si ocurrirán o sobre cosas que no están en nuestras manos.
Un beso y gracias por darle una vuelta

Fernando López Fernández dijo...

Hola Asun:
No podemos tener el control de todo y ahí debe entrar la confianza para que el trabajo en equipo sea una realidad. Lo otro, es supervisión que mal gestionada puede llevar a la inseguridad y que, al final, no se trate de un trabajo en equipo. Besos

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier.
Tu sabes bien que no hay soluciones perfectas. Lo que planteas del dialogo, al final, como le decía a Asun, es una cuestión de confiar y cuando se confía se llega a acuerdos, a establecer las bases de trabajo en equipo.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola José Luis:
Pues son buenos principios, lo malo es, como apuntas que la realidad se encarga de mostrarnos lo contrario y que en todos los equipos cuecen habas.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola MaS:
Creo que todos estamos de acuerdo en que no todo depende de nosotros, incluso. El ejemplo del taxista es muy gráfico. Coincido contigo en euqe nos hemos convertido en jueces de los otros en lugar de compañeros de los otros, y aún así nos seguimos preocupando, ocupando… Un beso María

Fernando López Fernández dijo...

Hola María Teresa:
Ahí está la dificultad, en crear un equipo equilibrado. Los ejemplos que pones son my habituales y lo que fomentan es el individualismo aunque se esté dentro de un equipo. Cada uno tenemos un perfil y creo que todos alguna vez queremos ser llaneros solitarios porque nos sentimos más cómodos en esa posición. La figura de lider, dinamizador, cohesionador… también es para mi indispensable ya que al final será quien haga mover al grupo.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Rafa:
Tampoco es eso Rafa, que tu estás casado y tu mujer y tu formais un buen equipo. Un abrazo.
Pd – Espero que la vendimia vaya genial.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Josep:
Eso es lo que comentaba más arriba, la confianza es indispensable para que un equipo funcione. La auto responsabilidad de cada parte la fomenta.
Un abrazo

Fernando dijo...

Fernando, magnífico. Enhorabuena, sí señor,me has hecho pensar. Imagino que la respuesta pasa por la de Cantoná en "Buscando a Eric". "Siempre tienes que confiar en tus compañeros, porque sin ellos estás perdido". Imagino que la clave está en saber hacer equipo.

Un fuerte abrazo

gamonalb dijo...

Cómo haces trabajar la mente:-).

Opino que ambos tienen razón, la niña y el acróbata. El acróbata le avisa de que no debe confiar al 100% de su trabajo porque todos cometemos errores, y la niña le anima a confiar más en sí mismo.
Después de leer todos los comentarios (es la ventaja de venir días más tarde a los post, partes con más visiones), en un equipo es importante saber delegar, pero difícil que todos los miembros colaboren con la misma pasión aunque tenga un buen líder, riesgo mayor cuanto mayor es el número de miembros del clan. En equipos pequeños opino que es más sencillo y más fácil compenetrarse, y por supuesto, actuar en lo que está en nuestra mano: ocuparnos de nosotros mismos y animar/ ayudar al resto en lo que podamos.

Abrazos.

Alberto Barbero dijo...

Me resulta muy interesante la historia y, de hecho, la usaré para enriquecer un planteamiento que suelo hacer sobre "cómo colaborar". Según éste, colaborar consiste en:
1. No dejar de la mano mi trabajo
2. EStar pendiente de lo que los otros necesitan y ofrecerles ayuda
3.Estar atento a quién me puede ayudar y tratar de que se de cuenta (si es posible sin decírselo).

Gracias por la historia, Fernando.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

Como en cualquier relación: además de los yoes, es necesario el nosotros.
Saludos.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Fernando:

Muchas gracias por pasarte. La confianza es fundamental y es clave para saber hacer equipo, aunque a veces no se consigue porque no es bidireccional y ésta acaba mermando. A veces, y tu lo sabes bien, es complicado, quizás porque como decía Cantona no todo el mundo confía en su compañeros.
Un fuerte abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Begoña:

Lo bueno de darle vueltas al coco es que descubres que no tiene porque haber una solución idónea y que cada uno podemos interpretar a nuestra manera. Por ejemplo hablas de delegación que es importantísima, aunque hay gente que prefiere ser dirigido para no asumir responsabilidades o lo que conlleva la delegación. El riesgo en un equipo, aunque sea de dos personas siempre existe (de hecho casi todos los duos acaban rompiendose). Me gusta lo que dices de compenetración porque eso significa que las dos partes están a lo suyo y a lo del otro. Luego está la complementariedad. Pero ese es otro tema je je.
Un abrazo y gracias por el comentario

Fernando López Fernández dijo...

Hola Alberto:
Muchas gracias por pasarte. Me alegra que te sea útil. Me gusta como has “deconstruido” para ofrecer una vision sobre lo que debe ser la colaboración. El tercer punto, me parece importantísimo, porque muchas veces cuando colaboramos (o eso creemos) no estamos pensando en ello y para mi es una forma de que la colaboración se enriquezca.
Un abrazo y gracias a ti por participar y aportar.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Pedro:
Magnífico resumen de toda la historia,
Un saludo

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