martes, 14 de septiembre de 2010

Forever Young

Uno no es que no quiera asumir que se va haciendo mayor; que ya no puede jugar al fútbol porque el cuerpo no le responde: uno ve como crece a lo ancho y se achata por los polos pareciéndose más a la Venus de Willendorf que a la de Milo; uno ve como le sale en la cabeza un cartonaje de franciscano o dominico del barroco y dejan de llamarle chaval o majete. Uno, en fin, va viendo como el cuerpo se va marchitando y muchos de sus movimientos van acompañados de una interjección o un bufido (ya sea al sentarse en un sofá, al subir una escalera o al acelerar el paso cuando no queda más remedio que meter la directa al andar o al correr). Y uno lo asume, asume que dentro de unos años andará como las muñecas de famosa (si tiene la suerte de poder valerse por si mismo), aceptará de buen o pero grado que ya no podrá comer determinadas cosas y que lo de salir después de la caida del sol terminó una noche de verano. Uno asume que no podrá pegarse las caminatas de muchos kilómetros y que al viajar no podrá utilizar muchos transportes públicos, ni subir montañas, ni adentrarse en zonas selváticas, ni soportar cincuenta grados a la sombra o un ataque múltiple de mosquitos. 

Y como uno lo asume, se prepara para ello.

El problema es que mi mente no está muy acuerdo con ello. Es decir la razón me dice una cosa y el alma otra.

La verdad es que no había sido muy consciente de ello hasta este verano. Me encontraba en el aeropuerto de Ziguinchor en Senegal intentando demostrar a un fulano que tenía una reserva hecha (no aparecía por ningún lado, ni siquiera en el portal de Amadeus) cuando llegaron dos chicas catalanas que tenían un problema parecido (lo de los vuelos internos en Senegal es bastante curioso, pero eso es para otro día) cuando les oí preguntar a otro fulano que si ese señor (por mí) también viajaba en el mismo vuelo. Me llamaron señor, no en el sentido de caballero, tío de ley etc.. sino en el de madurito, mayorcito o futuro viejo. En principio, me negaba a aceptarlo, pero los hechos son los hechos y los que no nos tuneamos la cara con botox, pasamos del cirujano y además no vamos todo el día al gimnasio y llevamos una vida un poco desordenada, pues se nos nota más.

El caso es que aún así, yo me siento muy joven. No es que tenga el síndrome de Peter Pan ni nada parecido, sino que  ¡joder! me siento joven y espero seguir mucho tiempo así y me produce una profunda tristeza cuando veo a algunos de los que si pueden llamarse así que en realidad no lo son: carentes de energía, de ilusión, de fuerza, sin inquietudes, desaprovechando la fuerza que dan los pocos años, la valentía del que lo ignora todo; jóvenes que prefieren seguir a ser, renunciando a crear su futuro porque piensan que todo está ya decidido, e ignoran que en todos los tiempos se cocieron habas y que para saber lo que es la vida hay que pasar por muchas derrotas. Me producen una profunda tristeza verlos no viviendo el momento, que sería loable, sino dejándose llevar por él, sin más miras que el día siguiente; sin sueños.

Por supuesto que no todos los jóvenes son así y muchos siempre serán siempre jóvenes, pero aquellos que envejecieron de mente antes de tiempo, no podrán llevar con dignidad y orgullo el paso del tiempo.

Dedicado a todos los que se sienten jóvenes independientemente de la edad que tengan e inspirado en el post Cosas de la edad de Asun, os dejo una de mis canciones favoritas de Bob Dylan.

Feliz Martes

Que Dios te bendiga y te proteja siempre
Que tus deseos se hagan todos realidad
Que hagas siempre por otros, y  otros hagan por ti
Que construyas tu escalera a las estrellas,
y subas cada peldaño
Que permanezcas por siempre joven,
por siempre joven, por siempre joven,
que permanezcas por siempre joven.
Que crezcas para ser virtuoso,
Que crezcas para ser auténtico
Que siempre conozcas la verdad
y veas la luz que te rodea.
Que seas siempre valiente, que seas firme y fuerte,
Que permanezcas por siempre joven,
por siempre joven, por siempre joven,
que permanezcas por siempre joven.
Que tus manos siempre estén ocupadas
Que tus pies siempre sean veloces
y que tengas una fuerte base
para cuando el viento cambie de golpe
Que tu corazón siempre esté alegre
Que tu canción sea siempre cantada
Que permanezcas por siempre joven,
por siempre joven, por siempre joven,
que permanezcas por siempre joven.

30 comentarios:

FAH dijo...

Buen post, Fernando, y fantástica tu actitud... Y creo que el Síndrome de Peter Pan es bueno... Me gusta decir que los grandes genios de la vida son los niños... Con tu permiso, dejo una canción que me gusta mucho y q lleva el título de tu post, Forever Young, de Alphaville:

http://www.youtube.com/watch?v=RHIIATt0BaM&feature=related

Abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Francisco:

Muchas gracias. Es que no queda otra que seguir siendo joven que es cuando la vida tiene más intensidad. De acuerdo contigo en que los niños son los grandes genios, sobre todo si no están maleados.
Muchas gracias por compartir y aportar más música al blog, que nunva viene mal para los que somos jóvenes.
Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Totalmente de acuerdo. Compartimos sentimientos en lo que respecta al ir envejeciendo.
De todas las maneras hay algo que me gustaría matizar, es decir, la expresión "sentirse joven". Como si ser joven fuese la panacea. Pienso que lo importante es sentirse vivo, sentirse optimista, sentir a los demás... sentir... Sentir al fin y al cabo. Todo eso que desemboca en esa maldita expresión nos hace idolatrar a la juventud.
En una ocación le preguntaron a Sabina algo relaciónado con "su época". Contestó enfadado que esta también era su época. Pues eso, más de lo mismo.
A veces pienso que nosotros mismos, por el mero hecho de tener más años que "los jóvenes" nos vamos retirando del mundo sin darnos cuenta.
Un abrazo.

Katy dijo...

Tendrás que aceptar que en esto de los años te aventajo y sigo haciendo muchas de las cosas que hacía (Qué remedio)
La clave está en esto que entresaco:
"Y como uno lo asume, se prepara para ello".
Si que lo asumes y lo compensas con otras ventajas que la juventud no tiene. Solo me preocupa el poder dar la lata y estoy en ello.
Me ha hecho sonreir tu post. Tienes mucho sentido del humor. No te veo yo andando como las muñecas de famosa :)
Un beso

Economía Sencilla dijo...

Jeje, debemos estar en una edad parecida, porque me identifico mucho con lo que has escrito. Joven, por supuesto, aunque ya me llamen señor o me traten de usted los jóvenes...

Aparte de gente que pueda tener complejos de Peter Pan, la juventud también se lleva en la actitud, apertura mental, etcétera, y físicamente, estar en forma seguro que ayuda. Indudablemente, es difícil que a los cuarenta años se esté como a los veinte, pero sí se puede estar muy bien.

Lo contrario, como citas en el post ("algunos de los que si pueden llamarse así que en realidad no lo son: carentes de energía, de ilusión, de fuerza, sin inquietudes, desaprovechando la fuerza que dan los pocos años..."), eso sí que es preocupante.

Un abrazo
Pablo Rodríguez

MaS dijo...

meeeeeeeeec.... (sonido de que has errado la respuesta, en pleno concurso televisivo):querido Fernando, la juventud nada tiene que ver con el físico. Nada. Conozco personas de las que nunca podría adivinar su edad, pero sí puedo medir su energía, su vitalidad y sus ganas para todo. Además lo gracioso de "cambiar" es que para unos serás un crio, y para otras..., un señor.
Tampoco me gusta lo de señora.
Pero sí que me sonrio pensando que ahora soy MáS que joven.
Besos, M.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier;
De acuerdo con tu matización. Cuando hablo de sentirse joven me refiero básicamente a la energía, a la fuerza que se le supone a la juventud. Lo de sabina siempre me lo he preguntado. Nunca entendí lo de “mi época” y cuando la gente lo dice no sé exactamente a qué periodo se refiere, pero por lo visto tiene que ver bastante con la juventud.
Por último,eso es lo triste Javier, que hay gente que se va retirando del mundo y antes de tiempo.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:
No es que acepte que me aventajes en eso de los años, es que es una realidad je je, aunque en espíritu andaremos ahí, ahí. Lo bueno de ir creciendo es que, como dices, unas cosas las vas compensando con otras y así todo es más fácil.
Un beso y feliz martes

Fernando López Fernández dijo...

Hola Pablo:

Es que en el fondo, estamos hechos unos chavales je je. La clave, como apuntas, está en la actitud. Y está sabe más de mente que de cuerpos.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola MaS:
Vaya María, a mis años y equivocándome así je je. Pero si te das cuenta vengo a decir que la juventud nada tiene que ver con el físico y sí con la actitud. El físico ayuda a que toda esa energía, esa vitalidad se manifieste en su esplendor y el paso de los años, desgraciadamente no es que te quiten las ganas de todo es que hay cosas que no puedes…
No te veo yo como señora, no, me gusta MaS joven.
Un beso

María Hernández dijo...

Jejeje, estupenda exposición.

Siempre se ha escuchado la expresión "Bendita juventud". Yo creo que es como si le diéramos el valor 0 en un eje cartesiano, donde cualquier trayectoria es posible: hacia arriba, hacia abajo, en positivo o en negativo. Todo un mundo de posibilidades, todas las probabilidades, TODO por definir.
Estoy con Katy en lo de empeñarse en "dar la lata" y con MaS en que también la edad es relativa.
Si nos paramos a pensar cuáles eran nuestros problemas en aquellos "otros momentos" igual no nos parecen tan idílicos. Eso sí, hay que reconocer que con solo "la carita lavada" estábamos guapísimos.

En cualquier caso, creo que es mucho mejor vivir pensándonos jóvenes, que aparentando serlo sin sentirlo.
Un beso, Fernando.

JLMON dijo...

Fernando
Como decía Paco Martinez Soria: ¡estas hecho un chaval!
La verdad es que lo único que importa es cómo te sientas aunque decirle esto a la Obregon, por ejemplo, tiene delito, pero en tu caso: ¡eres un chavalín!

Fernando López Fernández dijo...

Hola María:
Nunca lo había visto, quizás porque nunca fui bueno en matemáticas je je, pero me ha gustado. La edad es relativa, pero el cuerpo no y , degraciadamente este frena a nuestro cerebro y alma. Aún así, siempre te puedes sentir “joven” como apuntaba Javier.
La frase final me parece genial porque joven es ser, no parentar.
Un beso

Fernando López Fernández dijo...

Ja ja . Gracias José Luis, pues así es me siento un chaval.
Un abrazo

María dijo...

Estoy de acuerdo contigo, mi mente se siente joven, pero veo que el cuerpo no aguanta como antes, y es que cuando se rebasan los cuarenta ya se sabe, la edad no perdona...

¿Te animas a participar el día 8 de octubre publicando en tu blog un tema sobre la convivencia? muchos blogs, más de 200 nos uniremos publicando algo sobre ese tema.

Un beso.

Myriam dijo...

¡Te comprendo perfectamente. Uno es y seguirá siendo joven de espíritu, te lo dice esta Venus 1, convertida en Venus 2 magicamente al pasar de los 49 a los 50!

Asun dijo...

Ay amigo, has dado en un un punto que duele. Eso de que me llamen señora, no lo llevo nada bien, porque como dices lleva implícito (o explícito directamente) el significado de tener ya cierta edad. ¡Pero cómo me pueden decir a mi "señora" si sigo siendo una jovenzuela!
Está claro que no queda otra que irlo asumiendo.

Besos

PD: Muchas gracias por el enlace, ha sido toda una sorpresa.

lourdes dijo...

¡Que identificada me siento Fer! yo hace años que evito los espejos, porque no reconozco a esa señora que me mira... ¡que sigo siendo una niña!!
Un beso fuerte, te regalo una frase del ultimo libro que me he leido:
"El presente es el pasado mas un día"
Suena bien ¿no?

Fernando dijo...

Fernando, me reincoroporo tras un par de días fuera por motivos laborales. Tengo que decirte que ayer leí el post desde la blackberry y me encantó. Me quedo con la frase de que para aprender lo que es la vida hay que pasar por muchas derrotas. Sencillamente magistral.

Un fuerte abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola María:

Así es María, el cuerpo se agota antes que la mente.
No suelo programar sobre lo que voy a escribir, pero como es un tema que me gusta lo haré con gusto.
Un beso y espero que todo este bien

Fernando López Fernández dijo...

Ja ja , Myriam, es que tu eres muy joven, pero te recuero que tu cumple es en febrero.
Un beso

Fernando López Fernández dijo...

Hola Asun:

Si a mi no es que no me moleste, es que no me veo y por lo que leo muchos de los que pasan por aquí tampoco os veis.

Y es que en el fondo, como dice José Luis, somos unos chavales

Fernando López Fernández dijo...

Hola Lu, Pues no evites los espejos porque siempre, si miras bien, siempre reflejará una niña y eso es lo que te hace tan diferente y tan especial.
La frase que dejas (ya me dirás de qué libro) es genial y más de un publicitario y gurú la compraría . Un beso y nos vemos dentro de un rato

Fernando López Fernández dijo...

Hola Fernando:
Muchas gracias por pasarte como siempre, que se que siempre estás liado. Me alegra que te guste el post y la frase, porque en la vida, si lo pensamos bien hay más derrotas que victorias. Lo que pasa que las derrotas las olvidamos con el tiempo y las victorias nos dan fuerza para la próxima derrota.
Un fuerte abrazo

cristal00k dijo...

Pues... ¡bienvenido al club! Recuerdo las primeras veces que alguien se dirigía a mí como "señora", siempre pensaba, mirando con cierto disimulo a mi alrededor... ¿quién, yo? no creo... pero sí, si... era a mí. Y el primer día que un jovenzuelo de esos que nacen "jubilados" me trató de vd., me quedé a cuadros Fernando.
Envejecer es lo natural, amigo, y la alternativa a no cumplir... es ciertamente jodida... así que, dentro de un orden, bienvenido el: "si no fuera por..."
En fin... ¡que te voy a contar!

P.D.: http://cristal00k.blogspot.com/2009/04/cambio-de-armario.html

Fernando López Fernández dijo...

Hola Cristal00k.

Me gusta eso jovenzuelo que nace jubilado porque hay muchos y si, es lo natuural como dices en tu post,pero aún así uno tiene derecho a sentirse joven.

Pd me gustó mucho tu post por divertido, reflexivo y real como la vida misma.

María dijo...

Muchas gracias por participar el día 8 de octubre en tu blog con el tema de la CONVIVENCIA.

Un beso.

Fernando López Fernández dijo...

Hola María:

Será un placer.
Besos

lourdes dijo...

Fer, el libro se titula "El ingrediente secreto" de Vanessa Monfort, te dejo una sinopsis que he sacado de internet

La Guerra Civil Española y los miedos y desventuras de una treintañera de nuestros días parecen dos universos dispuestos a chocar y producir chispas... No en la novela de Vanessa Montfort, que cuesta creer que sea un debut. Eva Alcocer, la protagonista de El ingrediente secreto (Algaida), comienza a buscar la felicidad justo en el momento en el que parece más lejana, después de una dolorosa separación sentimental. En su camino se cruzará la historia de su padre, contada por él mismo en forma de emocionado recuerdo, y el proyecto de reabrir un viejo teatro.
¡A mi me encantó! Un beso

Fernando López Fernández dijo...

Hola de nuevo Lu.

Me lo apunto, que tiene muy buena pinta.
Un beso.

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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