lunes, 30 de agosto de 2010

¿Cómo eliges tu camino?



Hubo un tiempo en el que mi mundo estaba lleno de certezas. La vida me parecía fácil, controlable, predecible, segura, como si me hubiese lanzado a ella con arneses; como si un ángel de la guarda velase cada uno de mis movimientos y mis actos protegiéndome de todo aquello que me pudiese incomodar o afectar en ese viaje al futuro que empezamos al nacer.

Sin embargo, a medida que me adentro en el agotamiento que dejan los años en el cuerpo y en la mente, me doy cuenta de que todas esas seguridades, todas esas certezas no eran más que espejismos puntuales que creaban ideas e imágenes falsas, distorsionadas, que engañaban o predisponían a mi mente a vivir una única realidad en la que mi circunstancia y yo parecíamos haber nacido para entendernos, creando una zona de autoprotección que impedía alterar mi devenir y, por consiguiente, avanzar con paso firme; como si realmente hubiese decidido tomar un único camino, una única senda, evitando cualquier otra posibilidad; como si hubiese activado un piloto automático que te lleva al sitio que quieres ir pero no te explica los porqués, ni te permite disfrutar de la conducción ni el paisaje.

En realidad eran pocas cosas las que descubrías porque éstas te eran dadas: la religión, la educación, el conocimiento…incluso te preparaban para que tus emociones se adaptasen a las influencias que ibas recibiendo y que, a menudo, las hacías tuyas, bien porque estabas convencido de que eran las correctas, o bien porque con ellas alimentabas lo que tu creías seguridades, sentido de pertenencia a una tribu determinada: en definitiva buscabas aceptación, tranquilidad y para ello pagabas el precio de ser enseñado e influenciado dando por bueno, por único, lo aprendido: con ello pensabas que crecías.

Afortunadamente, el alma es rebelde y lucha contra ello, poniéndote dudas en el camino, inyectándote nuevas ideas, sugiriendo revisar cada una de las teorías que habías hecho tuyas, revolviendo cada una de las emociones que te guían, inquietándote y algunas veces dejando una sensación de vacío, de desazón que si no la aceptabas podía ponerte  en un estado de depresión, de agobio, de nerviosismo o de continua infelicidad. En ese momento hay que elegir como vivirás el presente para construir el futuro.  

Una vez que has salido de la zona de comodidad, -en la que todos creemos o queremos vivir - voluntaria o involuntariamente puedes escoger entre varias alternativas, varios caminos, pero sólo uno te llevará  al final a ser tú mismo, a encontrar esa armonía, ese estado en el que alma, cuerpo y mente se encuentran en perfecto equilibrio.

La incertidumbre guía nuestras vidas, nuestro presente y nuestro futuro y para conseguir esa armonía debes no sólo elegir un camino sino cómo andarlo. 

Puedes elegir ir por senderos trillados, intentando volver a esa zona de comodidad, a ese pasado en el que te sentías bien, seguro, protegido, si es eso lo que deseas; pero si no lo consigues o sólo parcialmente (no todo en la vida depende de ti por mucho que algunos digan) caminarás sufriendo porque sólo pensarás en el destino y creerás que éste, está lleno de obstáculos, sabiendo además que para alcanzarlo no hay atajos: vivirás del pasado, de nostalgias. Deberás tener en cuenta que todo eso ya fue vivido y que las circunstancias que se dieron en ese momento no se repetirán. 

Puedes elegir otro totalmente diferente, renunciando a todo lo aprendido, a todo lo vivido, como si quisieras romper con el pasado, con todo lo que contribuyó a ser como eres, pero para ello deberás tener la mente muy abierta y estar dispuesto a aprender de nuevo, a definir muy bien cual es el camino a seguir, cual es tu meta y cómo conseguirla, abandonando cualquier influencia que te desvíe de tu objetivo; pero deberás saber que siempre necesitarás ayuda.

O también puedes seguir caminando, aprendiendo y desaprendiendo a la vez, despojándote de tus certezas, de tus seguridades, soltando lastre y recogiendo en el zurrón aquello que te dejan otros caminantes que te encuentras en el camino. No buscando un destino concreto, un objetivo inamovible de futuro, sabiendo que unas veces disfrutarás del camino, otras sufrirás, sabiendo que tropezarás, te perderás, te detendrás o cambiarás de dirección cuando encuentres una bifurcación; pero, al final, sabrás que la vida es una sucesión de pisadas inciertas que solo llevan adonde tu quieras estar o donde te dejes llevar.
Y tu ¿cómo eliges tu camino?

Feliz lunes



26 comentarios:

www.supervivenciadirectiva.com dijo...

Se que es extraño pero cuando se habla de la elevada incertidumbre, yo siempre pienso en que pasaría si siempre hubiese certeza, sería la muerte.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Virginio:

Yo no lo veo extraño porque de alguna manera si siempre hubiese certezas no se sentiría y no sentir es una forma de morir.

Un saludo y gracias por pasarte

Vicente dijo...

Hablando de elegir tu camino ... "The Road.(La Carretera)".2007. Cormac McCarthy.

Casi mi libro de cabecera durante estos últimos meses... a veces me proyecto sin darme cuenta en algunas ocasiones comprometedoras.

Felicidades por tu Blog!

JLMON dijo...

Buenas Don Fernando
¿Qué tal ese ferro agosto?
Ya veo que no paras, menos mal que algunos vagabundeamos...
La única certeza de la vida es la vida, te guste o no
Cuidate

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Gran entrada, me ha gustado mucho. Se notan las infuencias de un buen verano.
Lo que pienso es que lo que nos dices tiene mucho que ver con esas buenas intenciones que traemos del veraneo, pero que desgraciadamente casi nunca ponemos en práctica. Nos volvemos a la "zona de comodidad", porque... no sé... supongo que el ser humano es conservador por naturaleza y los cambios nos aterran.
Insisto: me ha encantado.
Un abrazo.

Begoña Gamonal dijo...

Buenos días, Fernando.

Preciosa entrada.

Respondiendo a tu última pregunta, de momento sigo andando, hacia adelante, soltando lastres, despojándome de miedos e inseguridades, aprendiendo de los nuevos caminantes que voy encontrando, de vosotros, de todos, de algunos, intentando descubrir nuevas rutas, mientras se van rompiendo algunos lazos del pasado, otros se siguen fortaleciendo con otro andar distinto y se van interconectando con las nuevas, definiendo objetivos, meditando. Mi objetivo se va construyendo al andar, ya llegará cuando todo esté más tranquilo, el caminante debe estar centrado y sereno para estudiar, pensar y planificar con lo que conoce cuál es el camino a alcanzar; y a su vez, al conocer más cosas, éste se va modificando, amoldando, cambiando.

Abrazos y feliz lunes!. Septiembre está a la vuelta de la esquina con nuevas sendas esperando a ser estrenados.:-), o crear nuevas veredas también vale, incluso crestear hacia el pico para luego descender.

Josep Julián dijo...

Hola Fernando:
Has dado un repaso casi copernicano a la idea de lo mutable que resulta o debe resultar toda trayectoria vital. Lo que hasta ayer valió igual a partir de hoy ya no vale, cambiamos de piel sólo para volver a ser nosotros mismos, por mucho que a veces nos empeñemos en seguir queriendo lucir el traje de marinerito de nuestra primera comunión.

La vida es un continuo desaprender y aprender, recuperando de esa forma nuestra ilusión, cosa que sólo se logra con ojos nuevos. Cuanto dices en tu artículo es cierto, porque más que estar sometidos a un destino, estamos a expensas de las carambolas de la vida que no gobernamos tanto como creemos. La felicidad, una forma de la felicidad al menos, es dejar que nos pasen cosas aún a costa de que cambiemos, a veces de forma que no creíamos poder cambiar.
Un abrazo.

Antonio Gómez dijo...

Hola Fernando,

Decirte que me ha parecido excelente lo que has escrito, pero me quedo con: "Una vez que has salido de la zona de comodidad, -en la que todos creemos o queremos vivir - voluntaria o involuntariamente puedes escoger entre varias alternativas, varios caminos, pero sólo uno te llevará al final a ser tú mismo, a encontrar esa armonía, ese estado en el que alma, cuerpo y mente se encuentran en perfecto equilibrio".

Lo comparto porque lo he experimentado!!

Un abrazo

Antonio

Fernando López Fernández dijo...

Hola Vicente:
Gracias por pasarte y comentar. Me han hablado muy bien de ese libro, pero aún no he tenido la oportunidad de leerlo. Fernando Rodríguez de Rivera que suele dejarse caer por aquí escribió un post sobre la película.

http://fernando-eneldisparadero.blogspot.com/2010/02/cine-road.html, pero yo empezaré con el libro.
Muchas gracias por la sugerencia.
Un saludo

Fernando López Fernández dijo...

Muy buena don José Luis:

Me apunto la frase para thinking souls. No te creas que yo he vagabundeado también un poquito bastante. Un abrazo y bienvenido de nuevo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Pues del verano no me puedo quejar y si, es cierto que las influencias africanas se notan. Ya os contaré. Apuntas una cosa bastante interesante. Somos conservadores por naturaleza, aunque quizás sea porque nos han enseñado a eso.
Muchas gracias como siempre.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Begoña
Muchas gracias. Creo que como apuntas muchos estamos en la misma situación que tu. Lo bueno es ser consciente de ello y no tener miedo (que de vez en cuando es normal) al cambio o al camino, soltar lastre y recoger, definir, meditar, construir…

Un placer caminar con gente como vosotros.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Josep:

“Has dado un repaso casi copernicano a la idea de lo mutable que resulta o debe resultar toda trayectoria vital”

Ni se me había ocurrido lo de la idea copernicana, pero mola.

Como suele decir Francisco Alcaide , hay que dejar fluir o ser conscientes de que, cómo apuntas, estamos sujetos a las carambolas de la vida, y como sabes, éstas muchas veces se dan/salen sin saber por qué. Cuando somos conscientes de ello, creo que si no felices, si disfrutaremos más del camino.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Antonio:
Muchas gracias por acercarte a Soul Business y comentar. Cuando salimos de la zona de comodidad nos damos cuenta de nuestra vulnerabilidad, pero al final nos hacemos fuertes, vemos las cosas desde otras perspectivas y todo ello ayuda a saber mejor quienes somos y lo que queremos.
Un abrazo

Katy dijo...

Aquí toy pero de puntillas y no quería perderme el poder decirte ¿Qué puedo decir a mis años?
El camino que elegí desde jovencita es intentar ser lo más coherente posible conmigo misma y si no siempre la mayor parte del tiempo lo he sido. Cuesta... es dificil, hay que renunciar a muchas cosas pero el mero hecho de intentarlo me ayudado a crecer.
En la vida para mi todo es caminar, no se puede elegir un camino diseñado a nuestra medida.
Un abrazo y feliz semana :)

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

Ya te echaba de menos, aunque sea de puntillas te agradezco la visita. La vía de la coherencia es de las más enriquecedoras aunque sea difícil: la vida es caminar y los caminos no se hicieron para uno sino uno debe hacerlos.

Un abrazo y feliz semana

Fernando dijo...

Fernando, eres un crack. Pedazo de post,sí señor. Yo siempre he creído en aquello que decía Machado: "Caminante no hay camino, se hace camino al andar". Suscribo, por lo tanto, la tercera vía.

Una frase de una canción de Loquillo dice algo así como "recelo de verdades absolutas, creo en el proceso personal, vivencias frente a conceptos". Como apuntas, a veces disfrutaremos, otras veces lo pasaremos regular, pero creo que la vida ha de vivirse así, sin metas fijas, pero con valores.

Un fuerte abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Fernando:

Gracias, pero no es para tanto. A mi personalmente me gusta la tercera vía que es la que voy aplicando, pero he pasado por las otras dos. Me gusta lo de los valores porque ellos son el aliento necesario para caminar, de alguna manera nuestro motor.

Muchas gracias y casi me pones colorado.
Un abrazo

María dijo...

La vida está llena de caminos rectos y curvados, es ir aprendiendo de los errores para volver a caer en ellos, es un complejo mundo de todo tipo, dependiendo de las circunstancias, de los problemas, así actúo, así voy caminando...

Un beso.

Fernando López Fernández dijo...

Hola María:

Muchas veces ocurre eso, caminamos y volvemos a caer en los errores, ´pero eso suele suceder cuando seguimos pensando de la misma manera.Andar, siempre andar, aunque sea a trompicones

MaS dijo...

Confieso que he leido el post cuatro veces.
Confieso que me ha revuelto, cada una de ellas.
Confieso que ahora mismo no quiero elegir nada. Que estoy hasta el moño de tener que decantarme, de elegir, seleccionar, sacrificar una opcion, y sufrir la incognita del qué hubiera podido ser la posibilidad abandonada.
Ahora, hoy, en este instante, sólo quiero disfrutar del momento. y sólo me pregunto, tambien existen dos momentos?
Fernando, me ha encantado, pero sigo digeriendo la cuestión.
Besos.
pd. Sigo descendiendo de mis vacaciones...todavía no he llegado.

Fernando López Fernández dijo...

Hola MaS.

Pues ya has elegido, y me parece que de forma perfecta.
y si, yo piesno que a veces existen dos o más momentos.
Deseo que el aterrizaje sea suave.
besos de martes

MTTJ dijo...

Los caminos difíciles siempre tienen recompensa, al final de una empinada cuesta suele haber un maravilloso paisaje.
En mi caso no te sé decir que camino he escogido, no lo tengo claro. Seguramente el mío es un camino cómodo y fácil y me asusta llegar al final y darme cuenta que era el camino equivocado. Tampoco quiero obsesionarme porque tal como se ha citado por aquí, intento aplicarme los versos de Machado "Caminante no hay camino, se hace camino al andar".

Un abrazo

M.Teresa

Fernando López Fernández dijo...

Hola María Teresa:

Quien dice que no tiene miedos o dudas cuando se pone a caminar (independientemente del camino que elija) se autoengaña y, en este sentido tienes razón, lo que no hay que hacer es obsesionarse. Y además, lo bueno, es que en casi todos los caminos suele haber un bonito paisaje.
Un abrazo

Myriam dijo...

En realidad, no elijo el camino sino que éste me elije a mí.

Besos

Fernando López Fernández dijo...

Hola Myriam:

Pues visto así uno tiene sus dudas, aunque yo creo es un mix.
abrazo

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...