miércoles, 30 de junio de 2010

No adelantemos acontecimientos

Somos muy dados a dar por hecho cosas que no han sucedido. Eso de pronosticar se nos da de cine aunque luego fallemos. Generalmente nuestras predicciones suelen estar basadas  en previsiones (tras haber analizado un montón de datos, tendencias y estadísticas), en corazonadas (sensaciones que no tienen ninguna explicación razonable, salvo que Punset u otros tipos que le dan mucho al coco nos den otra visión) o en deseos ( lo que nos gustaría que sucediese). En los tres casos no se puede asegurar nada si bien la lógica ilógica con la que nos solemos mover, nos diría que la opción basada en el análisis del pasado es la más razonable. 

Sin embargo, en múltiples ocasiones, comprobamos que lo que suponíamos que iba a ocurrir no se parece ni por asomo a lo que realmente ocurre. Es decir, no se cumplen las expectativas, sean buena o malas y todo porque no hemos comprendido aún que lo único que es cierto (y aún así tengo mis dudas) es lo que está ocurriendo ahora mismo, en el momento y que lo que pasó, pasado está y lo que viene aún no ha llegado por lo que no se puede contrastar. ¿O alguno sabéis quien ganará El Mundial de fútbol?

Por otro lado, las corazonadas son eso, corazonadas; percepciones que surgen espontáneamente, que se acomodan en nuestro cerebro construyendo ilusiones férreas que cuando no se materializan en realidades nos dejan un poco plof.

Por último, los deseos,  no son más que pensamientos que pretenden que todo gire a nuestro antojo.

Nos gusta adelantar acontecimientos, nos gusta predecir el futuro o creer que lo dominamos o que sabemos cómo va a ser. Pasa en todos los órdenes de la vida y no es malo. Lo malo es creer que podemos adivinarlo cuando a lo que podemos llegar en el mejor de los casos es a una aproximación.

Vivir en la era de la incertidumbre tiene estas cosas.  Piensa que si todo va mal podrá ir bien y viceversa, pero no adelantes nunca acontecimientos porque la vida da muchas vueltas y no todas son iguales.

 Y si no, leed lo que le ocurrió al fulano del cuento de hoy.

Feliz miércoles

Un peul y un bambara, que compartían la misma celda, se enteraron a través del guardián de que por orden del rey uno de ellos sería castrado y el otro decapitado.

El peul, más astuto que el bambara, empezó a quejarse de inmediato, gritando que le dolían los testículos, que le dolían mucho y que pedía un alivio. Gritó tan fuerte que el guardián fue corriendo, armado con un sable afilado, y le desembarazó de los dos objetos de su dolor. El peul sufrió muchísimo el resto de la noche, pero en el fondo de sí mismo estaba contento por haber salvado la cabeza.
A su lado, el bambara dormía profundamente.
Por la mañana el rey los hizo llamar y les anunció que eran libres. Su castigo había sido levantado.
El peul se lanzó a una serie de imprecaciones y lamentaciones:
-¡El bambara ha salvado la vida -gritaba- y yo he perdido mis testículos!
-Nunca hay que leer la página cinco antes de la página cuatro -le dijo el rey.

12 comentarios:

Katy dijo...

Muy buena la conclusión del cuento de no leeer la página cinco antes de la cuatro. Ciertamente a veces nos preocupamos por cosas que jamás sucederán.
Creo en las corazonadas, y no me he adentrado a analizar el porque si funcionan. Me llaman "bruja" cariñosamente en casa. Puede que sea intuición, experiencia, conocimiento.
Lo que si que he aprendido es "Que cada día tiene su propio afan" y a eso me limito.
Un beso

Economía Sencilla dijo...

Ay, pobre, en vez de listo fue listillo... (creo que el rey lo debió hacer a propósito :-)

Pues sí, nuestra mente es muy dada a juntar retazos y con ellos componer una previsión de lo que va a suceder. Sin entrar en complejidades de cómo funciona el cerebro, diría que este mecanismo suele funcionar bastante bien, tenemos un buen porcentaje de aciertos (siempre que no nos dejemos llevar simplemente por los deseos).

También hay otro aspecto que influye, y es que le damos más importancia a los aciertos (ya sabía yo...) que a los errores (no ha salido como pensaba, pero ha sido por... que si no hubiera acertado).

Un abrazo
Pablo Rodríguez

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Es similar a lo de prejuzgar a la gente. No sé si es nuestra naturaleza pero nos encanta predecir el futuro. Si te has dado cuenta a veces nos encontramos en esas charlas de bar discutiendo sobre cosas absurdas que nadie sabe
si van a suceder.
"Semos asín", que decía el otro.
Un abrazo.

Vórtice dijo...

Querido Fer,
¿Qué pasa con nuestra intención, nuestra pasión, nuestras afinadas intuiciones (error, experiencia)?, a veces traducida en deseo, a veces en frustración como dices plof...Creo que vivimos épocas de una proyección más consciente de nuestro interior y dentro de este proceso sí debemos creérnoslo que tampoco es anticipar si no cocrear si se me permite la expresión, porque esto nos hará mejores, aunque los peules aun nos 'gobiernen'. La incertidumbre nos debe hacer fuertes en la certeza de que ya es hora que aprendamos a superar nuestros miedos. ¿no crees?...

Un abrazo
Luis

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:
Al final, uno puede utilizar los tres métodos que se proponían. Es imposible analizar todo, nos volveríamos locos o paranoicos, por eso, creo que una combinación de los tres siempre podria dar resultados. Cada día tiene su afán me gusta la frase,
Un beso

Fernando López Fernández dijo...

Hola Pablo:
De acuerdo contigo, tal y como le comentaba a Katy la combinación de todo nos aproxima, incluso los deseos que , de alguna manera, sirven para apoyar las corazonadas y los análisis.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:
Es que somos unos listillos de cuidado, nos las sabemos o creemos sabernoslas todas, pero en el fondo como siempre, mucho bla bla bla y poco …
Un abrazo y enhorabuena por el aniversario del blog, eso si es una noticia buena

Fernando López Fernández dijo...

Hola Luis:
Tipos como tu y yo, que hemos estado siempre en las trincheras y también en el cuartel general , a menudo, hemos visto el análisis, tenido corazonadas y hemos deseado nos hemos encontrado con momentos: Creo que a pesar de las frustraciones, o quizas gracias a ellas, relativizamos y la incertidumbre nos hace fuertes. Por eso llevamos tantas muescas en el revolver y seguimos “vivos”
Un abrazo amigo

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando:
Ya que has hablado del mundial y a renglón con el cuento pasa lo mismo, a veces los equipos pretenden meter el segundo gol antes de hacer el primero; suelen perder el partido.
Creo que las corazonadas o las sensaciones viven en el mundo de las almas, se puede, por tanto, solo prever o barruntar y para eso hay que tener el conocimiento o razonar lo que va a suceder. Un abrazo

JLMON dijo...

Fernando
¡qué buena reflexión!
Lo probable rara vez ocurre como se pronostica, lo posible siempre tiene futuro porque está basado en nuestros deseos y posibilidades.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Rafa:

Así es, queremos ver la meta final, pero no el camino y eso nos lleva a donde nos lleva.

Fíjate con lo de Paraguay. La razón dice que ganaremos, la corazonada y el deseo también , ¿pero si pierde? todo lo anterior carece de sentido.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola José Luis:

Lo posible cuando depende de uno como dices, tiene más pinta de que se pueda hacer realidad.
un abrazo

Soul Business

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