martes, 4 de mayo de 2010

¿Casualidad o causalidad?


Buscando comentarios para Thinking Souls, que por cierto se publica mañana, hubo uno que me llamó mucho la atención. Lo firmaba Alberto Barbero. Decía así: También estoy muy intrigado por la suma de catástrofes que hay últimamente: ¿casualidad o causalidad? El caso es que le he estado dando muchas vueltas al asunto, lo cual os da una pista de cómo invierten el tiempo mis neuronas de vez en cuando. Más que optimista creo que soy positivista, es decir, intento buscar siempre el lado bueno de las cosas o, al menos, que el malo no me amargue la existencia.

Que la vida es perra, caprichosa o injusta es algo que a ninguno se nos escapa; que la vida ya no es lo que era o que nunca fue lo que debería haber sido tampoco; que vivir en la era de la incertidumbre, alejados de la comodidad, de las seguridades que conocíamos nos está, además de acojonando, desgastando es un hecho. Positivos sí, pero cuando la vida, ya digo, nos pega en el cielo de la boca, colectiva e implacablemente, una y otra vez, estaréis de acuerdo conmigo en que hasta el que ve la botella llena la empieza a ver terciada. Pero se me va la almendra. Volviendo al comentario de Alberto, @albarte (para los que le siguen en Twitter) últimamente se están produciendo muchas catástrofes. De alguna manera hablé de ello en Cuando la naturaleza se rebela, pero la reflexión de Alberto me ha llevado a echar la vista atrás hasta el mes .

Fijaos en este artículo de Maribel Machuca Carhuayano  que habla sólo de los 66 primeros días del año y añadirle los últimos y observareis que la cosa no pinta bien pues pasamos de cielos contaminados que paralizan medio mundo a desastres como el reciente de Florida que ha teñido de luto el mar y nos ha suicidado un poco más porque cuando se muere, la pasta, pague quien pague al final pasa a un segundo plano. Es decir: catástrofes en tierra, mar y aire: ¿Casualidad o causalidad?

Si queréis y tenéis  tiempo os aconsejo que os paséis por el blog de Fernando Rodríguez de Rivera, por las bitácoras mensuales de Josep Julian o visiteis a José Luis Montero en el Viajero Accidental que hacen unos resúmenes magníficos de eso que se llama economía que está mal en tierra, mar y aire.¿Casualidad o causalidad?

Y a esto es a lo que le he estado dando vueltas. Al añito que llevamos y a lo que nos espera, porque si vamos al mismo ritmo, además de no ganar el mundial de fútbol, tendremos una catástrofe mensual (la de los incendios del verano la doy por hecha) y el varapalo económico habitual de los primos anglosajones de ambos lados del Atlántico que se cebarán con la Europa mediterránea como el pirata Francis Drake y otros corsarios (que acabaron con el título de Sir por obra de Su Graciosa Majestad) con el fin de debilitarnos a todos un poco más. Y esto, como mínimo mosquea.

He llegado a pensar que detrás de estas catástrofes naturales y descontrol económico hay un malo maloso como en las películas de Bond, o una poderosa logia internacional que mantiene reuniones ultra secretas para jugar al Risk y al Monopoly con la humanidad, como a otros les da por jugar al Póker en las Vegas o en Internet porque, visto lo visto, cualquier parecido con la realidad puede ser realidad. ¿Quién sabe?

Aún así, quiero pensar, que como en el cine, al final siempre ganan los buenos. Mantengo esa esperanza y tengo esa convicción, aunque esté metido todo el día en la puñetera tormenta que parece no acabar nunca. Pero ya se sabe que tras la tempestad siempre viene la calma y esto no es ni casualidad ni causalidad, es estadística pura y dura.

Feliz y positivo martes que no hay mal que cien años dure.

Pd – Post hecho a vuela pluma en la tormenta


14 comentarios:

Myr dijo...

Creo que como tu dijiste antes, la Naturaleza se nos está revelando. Es hora de que la volvamos a integrar a nuestras vidas con el amor y respeto que se merece.

Un fuerte abrazo y, nada es casual.

Economía Sencilla dijo...

Pues no diría yo que no nos mueven los hilos a alto nivel, no hay más que ver lo del club bilderberg, o lo que cuentan en las películas de zeitgeist (que por cierto, me recomendó el propio Alberto). Dan mucho que pensar...

Un abrazo
Pablo Rodríguez

Katy dijo...

Hola Fernado algo está cambiando y estas son las señales, no se trata de ser negativos o positivos. La naturaleza tiene sus leyes y nuestra cultura las has obviado. Nuestros antecesores adoraban a los dioses de la naturaleza, les ofrecian sacrifios para tenerla contenta. Nosotros creíamos dominarla atentando por miles de frentes abiertos contar ella. Ahora empieza a sacudirse y nos deja perplejos.
Al menos si da para pensar...
Un abrazo

María Hernández dijo...

Hola Fernando:
En esto de las catástrofes hay que saber distinguir muy bien dónde aparece la mano del hombre y dónde no.
Si el mar se contamina, no es cosa de la Naturaleza. Si la tierra tiembla, si. Si hay una crisis financiera mundial, no es cosa de la Naturaleza. Si explota un volcán, si. Si perdemos la casa en la orillita del río, no es cosa de la Naturaleza...es nuestra, por hacerla donde no debíamos. Y así podemos hacer una lista enorme de calamidades varias.
Otra cosa es que las catástrofes nos afecten, ya sea cosa de la Naturaleza o metedura de pata humana.
Si miráramos atrás, podríamos ver como la Naturaleza ha hecho de las suyas SIEMPRE, porque es su naturaleza. No hay más terremotos, inundaciones, volcanes; hay más información, lo podemos conocer casi "en directo" independientemente del lugar remoto donde ocurran.
Pero también podemos saber que NUNCA antes, en la historia de la Tierra, el hombre había sido tan responsable de otras catástrofes "no naturales" como en los últimos tiempos.
¿Quién es el enemigo? ¿La Naturaleza que sigue sus ciclos, sus "razones", aunque no las comprendamos o el Hombre que sólo busca su exclusivo beneficio?.
Deberíamos volver sobre nuestros pasos y volver a mirar a la Naturaleza con respeto, como apuntan Myr y Katy, pero me temo que como comenta Pablo hay "hilos de alto nivel" a los que sólo le interesa que seamos marionetas manejadas a su antojo.

Un beso.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Myr:
Creo que todo tiene un efecto. Es como cuando usas en exceso una cosa. Al final no funciona adecuadamenete.
Un beso

Fernando López Fernández dijo...

No he visto la película que recomienda Alberto, que según decís está muy bien, pero no sé algo raro está pasando.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy.
Si, la naturaleza tiene sus leyes, pero si nosotros la forzamos como dices, lo que haceoso es precipitar las cosas. Para darle una vuelta.
Un beso

Fernando López Fernández dijo...

Hola María:
Estoy de acuerdo en que hay cosas que, apriroi no tienen que ver con la naturalexza, como es el caso de contaminación del mar etcétera. La naturaleza, como dices, siempre ha hecho de las suyas, y las seguirá haciendo. Ahora bien. El forzar la máquina como lo estamnos haciendo creo que tiene sus efectos., es decir estamos imprimiendo un ritmo que acelera los procesos y los ciclos naturales y eso le puede estar interesando a alguien como pauntaba Pablo.
Un beso

Alberto Barbero dijo...

Fernando, ya casi me da vergüenza... Gracias por mencionarme. Un amigo mío decía que lo importante era que hablaran de nosotros, "aunque fuera bien"... A mi el reconocimiento no me pone demasiado, pero me alegra ver nuestra sintonía.

Si me pongo riguramente científico, no podría decir lo que voy a decir ahora, pero a veces me gusta estar abierto a lo desconocido y me dejo llevar por algunos pensamientos irracionales a los que veo cierto sentido.

Concretamente, suelo pensar que podría haber algo incomprensible pero real por detrás de lo que perciben nuestros sentidos y por detrás de las causas-efectos más evidentes y observables.

Y creo que los seres humanos estamos emitiendo un exceso de mensajes en la longitud de onda de que el mundo, la naturaleza y la personas son continuamente utilizadas como medios para la satisfacción de los egos de unos cuantos "privilegiados".

Y al final, me parece lógico que la realidad nos responda en esa misma longitud de onda en la que nosotros emitimos.

Un abrazo,y disculpas por el toque de esoterismo...
Alberto

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Jugando un poco con las palabras te diría que lo de que "al final siempre ganan los buenos", sólo puede suceder en el cine, ya que en este caso no nos conviene, porque el "final", el The End del que estamos hablando es el FIN y aquí los que ganan son los malos. O sea, que ganen los buenos, pero por favor, antes del FINAL.
Un abrazo.

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando:
Nuestros abuelos sí que entendían de esto; fíjate los refranes que nos dejaron:
"El mar siempre devuelve lo que no le pertenece" y "La naturaleza siempre reclama sus hijuelas".
Por lo demás es que me temo que no aprenderemos nunca.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Alberto:
A mi me pasa lo mismo, en lo de los reconocimientos y en pensar en algo incomprensible pero que puede ser real que está detrás. No alcanzo ni siquiera a vislumbrarlo pero tengo como una pequeña intuición que me dice que lo que pasa no está ocurriendo de forma tan natural sino que, de alguna manera, está movida por el ego de esos “privilegiados”, que han decidido hacer una carrera de esas que van contra toda norma de circulación y ética.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:
Pero también piensa que puede haber segundas partes y que en este caso sean los buenos los que ganen. En cualquier caso, haremos los posible para que en cualquiera de las películas, segundas partes o remakes gane los buenos.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Rafa:

Así es, sabían mucho, y nosotros, pues malos alumnos. Pero yo no pierdo al esperanza de que aprendamos.
Un abrazo

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