miércoles, 3 de marzo de 2010

El corazón de las tinieblas.


Hoy le he tomado prestado el título del post a Joseph Conrad. En su día comenté que de vez en cuando iba a citar algunos de mis libros favoritos. No por hacer una reseña literaria sino por compartir con vosotros algunas ideas o cosas que me interesan. Y este libro reúne bastantes cosas de las que me interesan: Viajes y expediciones; momentos históricos; prosa elegante, bonita y reflexiva y aspectos varios de la condición humana. Además, y como le suelo buscar aplicación a todo, me parece un excelente libro de Management. Eso sí, visto desde el punto de vista del fracaso. Porque de eso va, de alguna manera, la novela. Del fracaso  personal , del hundimiento total, sin posibilidad de una reflotación del alma si uno elige el camino inadecuado.

Sin duda «El corazón de las tinieblas» es, quizá la obra más famosa de Conrad. Para los que no la hayáis leído no se trata de un libro de viajes ni de expediciones ni de aventuras sino más bien,  un libro de experiencias que conducen al lado oscuro del hombre, aquel que es capaz de transformarle, aquel que modifica la escalas de valores,  y acaba mostrando el corazón más tenebroso del ser humano.

La novela nos narra la navegación del marinero Marlow por un río del Congo en busca de una gente comercial (Kurtz) que al parecer se ha vuelto loco y ha perdido el sentido de la realidad, atemorizando y subyugando a las tribus locales. Dicen que la película Apocalipsis Now está inspirada en el relato de Conrad o que es el mismo relato situado en distintos lugar y época.  Es posible, aunque El corazón de las tinieblas tiene una profundidad tal, que por momentos puede llegar a asustar al retratar lo peor de nosotros mismos. 

A medida que Marlow se adentra en la profundidad de una selva tan misteriosa como hostil van aflorando los sentimientos, las dudas; preguntas que no tienen respuestas o que éstas, por aterradoras u obvias llevan al rechazo o la confusión. 

Como en la navegación fluvial por la que discurre el relato, el viaje empresarial está lleno de dificultades, de, entre otras, condiciones extremas como puede ser metafóricamente tratado el calor, las humedades, las enfermedades, las estrecheces, los ataques de los indígenas. Aún así Marlow tiene una firme determinación por conseguir el objetivo por el que fue contratado y va bajando a los infiernos donde observa la brutalidad y desprecio con el que los colonos, movidos por la codicia y el ansía de dinero, manifiestan hacia otros seres humanos.

Todas sus percepciones van cambiando, como van cambiando las de Kurtz que pasa de ser un empleado ejemplar a un tipo sin escrúpulos con tal de convertirse en el mejor mercader de marfil, una persona que elige la oscuridad alimentado por las adversidades, movido por la avaricia, y perdiendo, como he dicho antes, todo sentido de la percepción. Un hombre que abandona su alma en el camino de esta odisea que es la vida y que consciente de ello, al final de su vida ya no podrá recuperar.

Desgraciadamente, hay muchas personas aún como Kurtz en muchas empresas que pierden el sentido de la realidad por éxitos pasados, por ambición desmedida, que son crueles con sus empleados, que se visten de un halo de divinidad que sólo existe en su mente y qué de no estar atentos irremediablemente les conducirá, nos conducirán al infierno, al corazón de las tinieblas.

El único fracaso que, al final, duele de verdad es aquel en el que corazón, alma y mente se adentraron en el corazón de las tinieblas y no volvieron a ver la claridad.

Si tenéis oportunidad de hacerlo, leedlo, porque merece la pena. Hoy también nuevo post en Thinking Souls

Feliz Miércoles    

17 comentarios:

merce dijo...

Es uno de mis libros favoritos. Brutal y sincero. Los antihéroes de Conrad son muy humanos y verdaderos.
No es la primera vez que coincidimos en gustos literarios... ;)

Fernando López Fernández dijo...

Hola Merce:

Es que el libro es complejo pero es la bomba por lo que dices, por su sinceridad, brutalidad y humanidad. Un placer verte por aquí como siempre.

Por cierto, la semana que viene sale un comentario tuyo en Thinking Souls
Feliz miércoles, aunque sea lluvioso

Germán Gijón dijo...

Gracias por la recomendación porque no conocía este autor, Fernando. Y situando un poco el comentario en el lado del humor, no me extraña que el agente comercial haya pedido la chaveta.
Un abrazo, Fernando.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Germán:

Estoy convencido de que te va a gustar porque vas viendo como todo se transforma. Esa es la explicación de que al agente se le vaya la pinza.

Feliz miércoles.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
No lo he leído, pero me encantan esos libros o películas que nos llevan de viaje a lo más tenebroso del ser humano. Queramos o no eso siempre está presente. Y es que somos capaces de cualquier cosa: positiva y negativa. Y en este caso se trata de esto segundo.
Buena recomendación. Trataré de hacerle un hueco.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Seguro que te va a gustar. Sobre todo por cómo van cambiando las percepciones y las reflexiones que allí se hacen.

Un abrazo

Katy dijo...

Hola Fernando buen libro de Joseph Conrad. Saca a flote lo peor de nosotros mismos. El colonialismo, las ambiciones, el sufrimiento... todo lo que la vida conlleva cuando nos guía únicamente la ambición y la locura final.La vida del escritor tampoco fue una perita en dulce, el libro podría ser cvasi autobiográfico...(esta es una percepción mía)
Un beso

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

No sé si es autobiográfica (en parte quizás si) , pero para contar lo que contó tuvo que bajar a los infiernos.
Un beso

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando:
No he leído el libro, pero por lo que cuentas merecerá la pena hacerlo; lo apunto
De todas formas parece que a los negociantes poco les debe importar el lugar con tal de hacer negocio.
Me imagino que es un libro sincero y lleno de experiencias humanas.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Rafa:

Te va a gustar. Esta frase tuya es genial "De todas formas parece que a los negociantes poco les debe importar el lugar con tal de hacer negocio"

Un abrazo

Myr dijo...

No la he leido... quizás porque para visitar infiernos, me basta con los propios.

Con respecto a las Empresas que funcionan asi... creo que se fundirán en el fuego del Averno.

Besos

Myr dijo...

ah y me olvidaba: La foto, ¡excelente!

Fernando López Fernández dijo...

Hola Myr.

Pues ati como profesional de la psicología te encantaría. Gracias, me alegra que te haya gustado la foto
Un beso

Josep Julián dijo...

Cuánta razón tienes en comparar "el corazón de las tinieblas" con el tránsito de muchos empresarios. Un río lleno de peligros, de meandros, de calma chicha pero en el que seguimos navegando a cambio de poder pescar de vez en cuando una trucha para la cena.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Josep:

Fantástico resumen el que haces. El problema es que hay muchos que no se conforman con una trucha.

Un abrazo

Fernando dijo...

Hola Fernando: Este post es brutal, te lo digo en serio. ¡Bravo! Me ha encantado tu exposición y me están entrando unas ganas locas de leerme el libro.¿Qué más se puede pedir?

Imagino que en la vida llega un momento en el que, o tienes unos valores muy arraigados, o te puedes dejar llevar por el lado oscuro. Siempre me ha encantado la Guerra de las Galaxias por su dimensión filosófica en esta faceta también tan humana.

Si no has ido a ver The Road, te recomiendo que lo hagas. A mi me encanta también cuando en un ambiente tan hostil para defender la ética y la moral, Viggo Mortensen le habla a su hijo de "los buenos", personas que todavía, en medio de los cataclismos, siguen creyendo en la justicia, la solidaridad y el buen hacer de las cosas.

Como en tu post, creo que estas situaciones se están dando en muchas empresas. A esta crisis hemos llegado por la ausencia de valores, pero no sé si asusta más dicha ausencia o la falta de escrúpulos de muchos de los cómplices de los que nos han metido en ella que se van a ir de rositas.

Lo dicho, enhorabuena.

Un fuerte abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Fernando:

Gracias por pasarte. Es un placer verte por aquí. Lee el libro porque te gustará. Tomo nota de tu recomendación.

Como apuntas es fácil pasar al lado oscuro si no se tienen unos valores muy arraigados. La tentación siempre la tendrás, pero esos valores te ayudarán a evitarla. Si no son fuertes o son débiles pasa, como ha pasado que sucumbieron pasando al lado oscuro originando la crisis, la de la pasta y la de los valores.

Un fuerte abrazo

Soul Business

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