jueves, 10 de diciembre de 2009

La dignidad del arte y el amor.

Estos días Germán Gijón en su blog «de ventas y otras cuentas» está haciendo una especie de monográfico sobre el libro «El vendedor más grande del mundo» de Og Mandino, en el que deja extractos del mismo. No sé si por esto le «cerrarán la Web» - que al paso que vamos no me extrañaría nada- o si le pondrán una multa, bueno nos pondrán porque yo hoy también dejo un extracto de otro libro. El caso es que en mi ánimo, como digo siempre, no está el hacer caja, y si utilizar estas referencias para ilustrar lo que quiero decir y expresar. Uno de los pergaminos, concretamente el número dos me parece excepcional. Desde mi punto de vista habla del poder del amor, de todo lo que puede mover y conseguir. Supongo que otros lo verán de otra manera, pero como cada uno vemos como queremos, a mi me parece que viene a decirnos que lo que se hace con amor siempre tiene su recompensa.

Como me gusta relacionar las cosas que leo, escucho, siento y veo, hoy el que me ha venido al pelo ha sido Germán. Hacer las cosas con amor significa entregarse a ellas, a ponerlas cariño, rigor, ilusión, esfuerzo, pasión. No importa que seas el mejor, tu única competencia debes ser tú, tus deseos de sentirte bien o ser feliz (también os recomiendo el último post de Francisco Alcaide), de no sé si autorrealizarse,- que cada vez entiendo menos de términos teorías y conceptos- o buscar un equilibrio que armonice mente y alma, sueños y derrotas.

Como sabéis trabajo bastante con artistas, y sé perfectamente cuando hacen las cosas por amor o por las pasta, o por amor y por la pasta, que es lo más habitual y, al final, lo mejor de todo. Porque es precisamente ese amor el que los mueve también a mejorar, a alcanzar un valor, a disfrutar con su trabajo. En el mundo en que vivimos las cosas que hacemos por amor, si no son remuneradas las llamamos hobby o filantropía dependiendo del caso. Los artistas no son una excepción, al igual que cualquier otro profesional que pone ese amor en su trabajo. Luego lo que hagas hazlo con dignidad o no lo hagas. De lo contario, no podrás disfrutar nunca de tu trabajo ni de nada. Así que para terminar está relación de cosas, os dejo un extracto del libro de los abrazos de Eduardo Galeano, que me regaló mi amiga Susana, la hija de Rafa, que es artista como Nicolás Cubelli al cual le pasó lo mismo que a los actores  del relato, que se encontró en una sala con apenas cuatro personas: dos que fueron a verle y dos que pasaban por allí. Y eso que tiene un espectáculo bastante divertido.

En fin, os dejo el texto de Eduardo Galeano, que para mí, refuerza la idea de que el amor lo mueve todo.

La dignidad del arte

Yo escribo para quienes no pueden leerme. Los de abajo, los que esperan desde hace siglos en la cola de la historia, no saben leer o no tienen con qué.

Cuando me viene el desánimo, me hace bien recordar una lección de dignidad del arte que recibí hace años, en un teatro de Asís, en Italia. Habíamos ido con Helena a ver un espectáculo de pantomima, y no había nadie. Ella y yo éramos los únicos espectadores. Cuando se apagó la luz, se nos sumaron el acomodador y la boletera. Y, sin embargo, los actores, más numerosos que el público, trabajaron aquella noche como si estuvieran viviendo la gloria de un estreno a sala repleta. Hicieron su tarea entregándose enteros, con todo, con alma y vida; y fue una maravilla.

Nuestros aplausos retumbaron en la soledad de la sala. Nosotros aplaudimos hasta despellejarnos las manos.



14 comentarios:

FAH dijo...

Gran post Fernando, de principio a fin. Creo que ahí está todo el sentido de la vida y esa palabra es mágica... pero muy falsificada y prostituida, desprovista a menudo de autenticidad... Galeano soberbio, al igual que la actuación. abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Francisco:

Muchas gracias por tus palabras. Como dices, la palabra amor está falsificada, prostituida y desprovista a menudo de autenticidad, pero es al final lo que da sentido a la vida. Galeano, un descubrimiento gracias a Susana y a ti, y la actuación ya te invitaré a verlos en directo.
Un abrazo y que descanses.

Katy dijo...

Hola Fernando cualquier cosa llamamos amor hoy en día y AMOR con mayúsculas es otra cosa bien distinta.
"Luego lo que hagas hazlo con dignidad o no lo hagas. De lo contario, no podrás disfrutar nunca de tu trabajo ni de nada"
Esta máxima debería regir nuestra vida. Cuando suelo decir que no me gusta cocinar es verdad, pero cuando lo hago pongo todo el amor para que disfruten los demás y si no es mejor no hacerlo. Genial tu post y como siempre el video genial.
Un abrazo y gracoas por ilustrarnos.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

Gracias por venir, que ya se que estás muy liada. Por cierto, espero que nos dejes alguna buena receta de navidad en tu blog para hincar el diente.
Un abrazo

Josep Julián dijo...

Como acabo de comentar en el blog de Germán se nota que se acerca la navidad porque los amigos te empiezan a hacer regalos como los pergaminos de Mandino o esta entrada tuya que me ha tocado.
Nada más por hoy.
Un abrazo.

Rafa Bartolomé dijo...

Gracias Fernando, de corazón.
Prefiero no comentar, no sería objetivo. Un abrazo.

Pedja dijo...

Muy buen post Fernando. Me surgen muchos comentarios sobre el amor. No sé si está falsificada la palabra, o si se confunde con otras cosas, si se agota pasado un tiempo o si, a veces, es algo tan valioso que surge en pocas ocasiones. Lo que sí sé es que las cosas que se hacen con amor, con pasión, son únicas, y que tenemos que descubrir qué sn esas cosas para cada uno de nosotros, enhorabuena, un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Josep Julian:

Gracias por tus palabras, pero entonces para mi, debe ser Navidad todos los días, porque en vuestros blogs y aquí siempre dejais regalos.

Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Rafa:

Por esa misma razón, yo no debería haber hecho alusión a tu familia, pero la subjetividad puede ser objetiva o viceversa.
Gracias por tu comentario objetivo, subjetivo.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Pedja:

Para mi es eso, que seamos capaces de descubrir no lo que significa sino lo que es. A medida que lo vamos descubriendo nos damos cuenta de lo importante que es.

Gracias como siempre por venir desde tan lejos, de ese faro que está en el fin del mundo.
Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Yo siempre he tenido un enorme respeto al trabajo de la gente que vive del espectáculo. Estuve trabajando en su día (un año) con el grupo de teatro Karraka de Bilbao (de contable y fotógrafo). Siento envidia y admiración por esta gente, porque en su mayoría ponen por delante del dinero el amor. Muchas veces he pensado que muchas empresas que hablan de innovación tendrían que incorporar este tipo de profesionales a su plantilla, puesto que su imaginación no tiene ni límite ni froteras.
¿A que no es mala idea?
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier , ja ja , no es mala idea, pero a veces también te digo que es complicado. El mayor accionista de la compañía en la que trabajo es artista; Nicolas Cubelli, además de artista, lleva dirección de producción y artística, también tengo un músico entre la plantilla. pero si se ven las cosas de otra manera.
Un abrazo y vamos a por tu iniciativa

Germán Gijón dijo...

Hola, Fernando:
esta vez soy yo el que va renqueando, jejeje... Me va a costar un poco ponerme al día porque el retraso es considerable.
Antes que nada quiero agradecerte la mención, pero ya sabes que mi aportación al contenido de mi blog es nula. De todas formas, la intención al transcribir era que cada uno sacase sus propias conclusiones y en eso tú te has lucido.
Un abrazo, Fernando.
(ah, permíteme decir aquí que ya han colgado el reportaje del primer trabajo medio serio que me han encargado -en un mundo que me está fascinando- y lo tengo en un enlace del blog. Soy un aprendiz, pero si podéis darme opiniones objetivas -subrayo "objetivas", ¿eh?- os lo agradeceré. Bueno, vale, sed un poco condescendientes que estoy empezando y fue sin director, ¿vale?. Perdona por la intrusión, Fernando)

Fernando López Fernández dijo...

Hola Germán:

Todos vamos renqueando de vez en cuando, pero no vamos abandonando.
Gracias de nada, porque nos estás regalando unas buenísimas reflexiones, que hay que buscarlas y currárselas.

Enhorabuena por ese reporatje y paso que has dado . Por supuesto que lo veré y daré mi opinión objetiva-subjetiva. Y de intrusión nada, este espacio es tuyo también.
Un abrazo.

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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