jueves, 19 de noviembre de 2009

Les connaisseurs

Hace algún tiempo dije que hablaría de ellos, de «los connaisseurs». Probablemente conozcas a más de uno. Pero ¿qué es un connaisseur? Pues básicamente eso, un conocedor, un experto en la materia, alguien que sabe de lo que habla o de lo que calla. Los hay de muchos tipos, pero por simplificar las cosas los dividiré en tres tipologías diferentes. Los que sientan cátedra, los que razonan y los tontos del culo. Los primeros de ellos se caracterizan porque si bien tienen los conocimientos suficientes, no admiten, por lo general, ninguna discusión sobre su conocimiento: son los demás, los que tienen una visión errónea y menosprecian otras posibilidades. Entre los segundos se encuentran aquellos que si bien tienen los conocimientos, admiten otras posibilidades e incluso dudan de las suyas: no son conformistas y siempre están dispuestos a aprender. Por último están los que creen serlo, te lo restriegan por la cara, pero en realidad no tienen ni puta idea: estos son muy peligrosos. Lo curioso del caso es que, en el fondo, solemos pertenecer a los tres grupos. Es decir. A veces sentamos cátedra, otras razonamos y otras, ya digo, tontos del culo.

Y de estos últimos, va el post de hoy. Son los que yo llamo expertos de manual, (e insisto que en alguna ocasión pertenecemos a este grupo). Defienden y alardean de su conocimiento con vehemencia. Si hablan del fútbol te dirán que Di Estéfano fue el mejor jugador de fútbol de la historia aunque nunca le vieran jugar: simplemente han leído la encuesta que lo decía y se apoyan en ella y en los comentarios del Marca para armar sus tesis; pueden, sin cortarse un pelo, asegurar cómo funciona el «aparato del Estado» y la diplomacia a nivel mundial, poniendo los mismos ejemplos que salen en los «best sellers» que escriben periodistas o investigadores de las cosas del mundo; te dicen como debes dirigir una empresa pero nunca han dirigido una y la gestión de problemas, de falta de financiación, de morosidad… todas esas cosas que suelen venir de golpe y a la vez no se lo saben porque los capítulos de fracasos se los saltaron y los conflictos laborales sólo los han visto en televisión. Han bajado poco a las trincheras. Pero hay más, se dejan guiar por lo que ven sus ojos cuando para percibir, para conocer, hay que utilizar todos los sentidos. Te aseguran que el mejor vino (del que por supuesto se han trasegado varias botellas) es el Pingus, pero luego son incapaces de reconocerlo en una cata, y si embotellas un vino diferente en una botella de Pingus y se lo das a beber, te dirán que es extraordinario: Esto sirve para cualquier bebida cara. Dadles el cambiazo y os reiréis un buen rato. También con la ropa, pon a un polo un cocodrilo y quita el cocodrilo a otro polo. No distinguirá nada. Pero eso si, son expertos, se sienten connaisseurs, voces autorizadas de lo que hablan y afirman. Están dispuestos a pagar un sobreprecio por poder estar en ese supuesto círculo, en la pomada de «los enterados», de los que saben. El problema lo tienen después, cuando aparecen los Madoff, los artistas del tocomocho, trile fino y si te visto no me acuerdo que los dejan en pañales una y otra vez, porque en su estupidez son reincidentes. Siempre creerán y harán suyas las ideas, sugerencias y palabras de otros, no por convencimiento sino por sentirse connaisseurs, porque buscan la comodidad en la alienación y así piensan que molan más. No dudan, ni cuestionan, ni reflexionan sobre sus verdades, ya que su seguridad está arropada por lo que creen saber y no por lo que saben. Lo malo, es que meten mucho la pata. Ya digo, tontos del culo.

Os dejo un video. Es viejo, pero os haréis una idea de cómo hay un mercado potencial muy grande de connaisseurs. Presas fáciles para los que se dedican a las ventas y al marketing. A la demanda hay que satisfacerla. Eso dicen las leyes del marketing. Y estos expertos están deseosos de que les satisfagan

22 comentarios:

Germán Gijón dijo...

¡¡Juaaaassss, juuaaasss, juas, juas...!! "La expresión de una represión sexual por parte de un hombre de avanzada edad", 15.000 € del ala que resultan ser un chollo...
Bueno, Fernando, el tema ha dado para que te sueltes hoy la coleta. Se te ve desenfadado, has llenado el tambor del colt y te has liado a lo Eastwood. Muy bueno. ¡Pero que muy bueno! (¿y no le pondré yo a mi hija la pequeña a jugar con palillos, a ver qué sale?).
Un abrazo.

FAH dijo...

excelente, me ha encantado, esto es "Employer Branding"... gracias, un abrazo.

Alberto Barbero dijo...

Me parece muy divertida la clasificación (especialmente lo de los "tontos del culo"). A mi me gustaría ser visto más frecuentemente como de entre "los que razonan", pero probablemente solos sea mi fantasía...

El video se autoexplica y demuestra lo que muchas veces solemos decir de ese tipo de obras si bien parece que -al igual que con el uso de las láminas de Rochard- cada uno proyecta sus propios estados mentales y emocionales a través de la imagen abstracta.

Economía Sencilla dijo...

Fernando, hoy te has salido totalmente, qué bueno!!

No sólo es buena la clasificación, sino el tener claro que solemos pertenecer a los tres grupos, según los casos.

Respecto a lo del vino que comentas, recuerdo que un día hicieron la prueba en no se qué programa, una cata en la que había gente que se consideraba experta, y aficionados varios.

La prueba consistía no ya en saber la marca, la calificación, la añada, etcétera (yo de esto ya reconozco ahora mismo que no tengo ni idea), sino en distinguir cuál era el vino caro, el medio y el barato.

Pues la mayoría de la gente falló, incluyendo a los "expertos" o connaisseurs de pacotilla que estaban allí.

Alberto, por supuesto que estás entre los que razonan ;-)

P.S. Fernando, ¿te gusta Pérez Reverte?

Un abrazo
Pablo Rodríguez

MaS dijo...

bueno, bueno...la verdad es que me ha sorprendido, o tal vez debiera decir que me has sorprendido: percibo cierto escozor con esta sarta de memos que, según tú, somos todos.
Creo que pocos saben que no saber, o reconocer que no se sabe es un derecho asertivo. Aunque bien es cierto que habría que preguntar a Les conisseurs si saben y, sobre todo, si ejercitan la asertividad.
Hoy, te beso.
M.

Katy dijo...

"Me encanta Fernando las tres tipologias en las que has dividido a tus connaisseurs sobre todo la última jajaja que no se difernecian demasiado de los primeros. Tienes un sentido del humor ácido pero elegante y espontáneo, y escucharte en vivo y en directo tiene que ser una delicia con un vinito de Pingus que por cierto no tengo ni idea. Lo buscare por Google. :-)
Un abrazo y que no decaiga.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Germán:
Me alegra que te haya gustado. La verdad es que tenía ganas de tocar el tema porque en muchas sitios me encuentro con estos “expertos”. Sobre todo cuando se habla de marcas o de todo aquello que da prestigio o crea tendencia o moda.

Ah¡¡, pon a jugar con palillos a tu hija. ¿Quién sabe? .Puede ser que tu hija realmente sea un genio y si no lo es, solo se trata de poner el producto en el tonto adecuado.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Francisco:

Gracias como siempre por pasarte. Yo no sé si es “Employer Branding”, lo que si tengo claro es que hay cosas que claman al cielo y hay que decirlas.

Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Alberto:
A mi me ocurre como a ti, me gustaría ser visto como los segundos, pero me temo, y estoy seguro de que no es así, porque en ocasiones, me sorprendo y doy cuenta que también estoy en la primera y tercera categoria. Luego me averguenzo y procuro rectificar, pero ocasionalmente voy tropezando en la misma piedra.
Referente al video, es como dices, cada uno proyecta sus propios estados mentales.
Un abrazo y gracias por pasarte.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Pablo
Gracias por tus palabras y coincido contigo por lo que leo en que Alberto pertenece a la segunda categoria, aunque como he comentado, creo que en ocasiones nos pasanmos al lado oscuro.
En lo de los vinos. Es asi. Para mi estan buenos o malo. Nada más. En algunos eventos, hacemos un casino del vino. La gente no apuesta sobre ruletas ni black Jack, sino que se trata de mesas de cata a ciegas para adivinar si el vino es blanco , tinto o rosado, si es de una denominación de origen u otra, identficación de aromas etc…el que acierta , se lleva unas ficas para un posterior soreo. Pues bien, el indice de aciertos es escaso. Incluso en los que dicen saber. Un poco como cuentas tu.
En lo Perez Reverte, si he leido alguno de sus libros y sí, me gusta. Es curioso, pero hay un conocido que me dijo que el estilo del blog le recordaba a veces a la forma de escribir de Perez Reverte. Quizás pueda haber una influencia en determinados momentos, como de otros escritores. La diferencia es que el es un buen escritor y yo no.
Un abrazo y gracias por pasar

Fernando López Fernández dijo...

Hola MaS
Me alegra haberte “asombrado” que no “soprendido” je je . Escozor no, digamos que tenía ganas de divertirme escribiendo. Tampoco es que seamos memos todo el tiempo, solo es a ratos, aunque si hay algunos que lo son full time.
Coincido contigo en que todos tenemos el derecho y casi la obligación de aceptar de forma positiva que no sabemos, pero poca gente la utiliza.

En fin, un ósculo para ti también.

Fernando López Fernández dijo...

Me alegro que te haya gustado. Si te has reido doy por bien empleado el tiempo en escribirlo, aunque no lo creas, soy más serio de lo que parece y en directo , pues depende de los días.
Un abrazo y gracias como siempre por pasar

María Hernández dijo...

Hola Fernando:

¡Qué bueno este post! ¡qué bien me ha venido leerlo! en esta semana donde me he encontrado a más de un connaisseurs.
Creo como tú que nos encontramos en los tres estados (no al mismo tiempo, gracias a los cielos) y aunque prefiriéramos estar siempre en el segundo, lo cierto es que no.
Y ¿no te ha pasado alguna vez que "sentando cátedra" de un tema en el que estás puesto (con fundamento), el supuesto connaisseur de turno ha pretendido contarte lo mismo, días más tarde, indicando "se lo decía a fulanito el otro día" como si la "idea" hubiera sido suya? Me pregunto cual será ese dispositivo que permite que se acuerden del tema, con detalles y cátedra, y no sean capaces de acordarse que lo que saben, lo saben, porque se lo dijiste tú.
Tus "connaisseurs" junto a los "singermornings" de Josep Julián formarían el "equipo ideal" para "vender la moto", sin ruedas, sin gasolina y en régimen de multipropiedad.
Un abrazo, Fernando..me has regalado una sonrisa por un buen rato. Gracias.

Fernando López Fernández dijo...

Hola María Hernández:

Pues estoy contento, porque más de uno os habéis reido con el post. Ahora en serio. Si, si me ha pasado lo que comentas. Lo que pasa que lejos de molestarme, me rio para mis adentros y pienso que al menos ha servido para algo. De todas formas, esto lo podría explicar estupendamente Josep Julian. "Singemornings" y "connaisseurus", al final son primos hermanos. Gracias por pasarte y dar calorcito (como el resto de comentaristas) a este blog.
Un abrazo

Josep Julián dijo...

Hola Fernando:
Me ha encantado la entrada y mientras leía me acordaba de una cosa que me contó un compañero de trabajo hace ya años. El tipo en cuestión era un hombre de costumbres sencillas y cuando invitaba a cenar a sus amigos en casa estos le reprochaban que no tenía licores de calidad. Suficientemente mosqueado se hizo con una botella de cognac Napoleón la rellenó con Soberano y se la sacó a los amigos en la siguiente cena. Todos le alabaron y se relamieron con el bouquet del supuesto Napoleón.
En fin, como con el cuadro pero en versión "os váis a enterar". Puede sacarse varias moralejas del vídeo que nos has presentado pero todas se resumen en una: la estupidez humana se puede camuflar de distinta formas y una de las más efectivas es la de connaisseur. En el arte los hay a montones.
Una amiga mía escribía en un periódico sobre arte y asistía a subastas. Cuando viví en Madrid solía acompañarla a algunas de estas, concretamente a las de una casa muy renombrada. Presentaron un lote equivocado, de forma que la pintura en cuestión no era del artista consagrado sino de otro que apenas había tenido éxito hasta entonces. No te puedes imaginar lo que subió la puja ante el regodeo del autor, presente en la sala.
Como las cosas valen lo que uno está dispuesto a pagar por ellas, yo le hubiera encasquetado el cuadro de los niños a los dos loros que dicen que el arte no tiene precio. Oye, que 15.000 € no es moco de pavo.
Genial propuesta y muchas gracias a María y a ti por las referencias.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Josep Julian:

La verdad es que con comentaristas como vosotros da gusto escribir porque mejorais todo lo dicho. Muy biuena la historia de tu amigo, porque es verdad. Yo lo he probado a hacer (con whisky) y funciona. Te puedes ahorrar un pastón en invitaciones. para que luego hablen del garrafón.

me ha gustado la frase "la estupidez humana se puede camuflar de distinta formas y una de las más efectivas es la de connaisseur", . Es cierta, y la prueba está en lo que escribes más abajo sobre la galeria.

Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Fue Picasso el que dijo que "Me llevó cuatro años pintar como Rafael, pero me llevó toda una vida pintar como un niño". O sea, que igual tenían algo de razón los "expertos" que valoran el cuadro ¿no? Visto desde este punto de vista hasta me parece barato.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Ja ja Javier. Algo así deber ser. Lo que pasa que la frase de Picasso tiene una doble lectura.

un abrazo

Fernando dijo...

Fernando, este post es buenísimo, jajajaja. Me estoy partiendo todavía con lo de los tontos del culo. Lo triste, como bien dices, es que todos pasamos en algún momento de la vida por cualquiera de las tres etapas.

Ya que sacas lo del Pingus, te diré que tuvimos en bodega hace unos años a un "entendido" que hablaba maravillas de un vino ajeno al nuestro. Le sacamos a catar varias botellas, entre ellas esta otra diciéndole que era una prueba y su comentario fue que parecía "vino malo de pueblo". Te puedes imaginar las risas que nos hemos echado desde entonces a su costa.

Un último apunte: qué cierto es jugar a dirigir una empresa o cualquier cosa desde fuera. A menudo olvidamos que los de dentro manejan muchas más variables que nosotros.

Un abrazo

Rafa Bartolomé dijo...

Bueno, bueno como me he reído. De todas formas te diré una cosa. Yo tuve una galería de arte, con mi cuñada, alrededor de diez años, y a mí el cuadro de los chavales me gustaba. He visto cosas muchísimo peores, no lo dudes.
Las dos loros tenían que haberlo comprado, porque cuando uno se va a gastar ese dineral hay que asegurar mucho lo que se hace: eran dos tontas del culo con mayúsculas.
Pero Fernando, ¡hay que ser bueno! que con el vino y los licores a todo el mundo nos engañan. Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Fernando:

Gracias por pasarte por Soul Business. Como experto en vinos que eres, me imagino la escena y ahora el que me rio soy yo viendo y escuchando al experto hacer su perorata.

En lo de las empresas, yo lo veo así. Sólo el que está en el día a día puede, al menos, saber cuales son las variables a manejar.

Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Rafa:

Si el cudro te puedo gustar, lo que no es normal es que si ese cuadro en lugar de estar en Arco, está en el bar de la esquina, nadie diria que vale mucho (incluso los expertos en arte). Y con la bebdida, la comida etc...nos la cuelan que da gusto. Lo malo es cuando alardeamos de saber y no tenemos ni idea.

Un abrazo


Pd ¿vendistesis muchos cuadros?

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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