viernes, 16 de octubre de 2009

De viajes y sonrisas

Una de las razones por las que me gusta viajar es que durante el camino tengo la oportunidad de coleccionar sonrisas. Eso si no colecciono cualquier tipo de sonrisa. Son sonrisas sobre las que mi retina, como si de una cámara de fotos se tratara, dispara, para inmortalizarlas en mi particular álbum de los recuerdos.

Son sonrisas frescas, amables, que - a diferencia de otras que son forzadas y persiguen un fin que casi siempre suelo ser el mismo y que no es otro que el aligerarte el bolsillo – penetran en tu alma de tal forma que te dan ganas de comerte el mundo a besos.

Las puedes encontrar en el campo, acompañadas de un movimiento alegre de las manos, las puedes ver en las miradas de viejos, sonrisas silenciosas que parecen bendecirte; chillonas y ruidosas si son de niños jugando; lejanas, cercanas, breves o eternas. Pero en todos los casos, son sonrisas que te llenan de energía y esperanza que te hacen pensar que no todo está perdido en este mundo que de vez en cuando se gasta muy mala leche; y, al igual que uno atraviesa fronteras y cruza mares para ver monumentos y paisajes, yo amplio mis objetivos buscando esas sonrisas, esa forma de expresar tan pura, tan motivadora que en occidente estamos olvidando.

Creo que sabéis de qué estoy hablando. Iba a ilustrar el post con algunas de mis fotos; pero no tengo muchas de este tipo, porque como he dicho, estas las suelo hacer con la retina. No importa. He encontrado un video muy chulo, que además parte del mismo está grabado en Kerala, uno estados de India situado en el sur que visité hace un par de años y donde pude ver algunas de estas sonrisas que se muestran.

Feliz y sonriente fin de semana.



14 comentarios:

Germán Gijón dijo...

¿Sabes?
Creo que un tío experimentado como tú en estas cosas de la diferencia de culturas y el trato con la diversidad es de los que aprende muy rápido a interpretar y clasificar las sonrisas. Tú debes ser uno de esos que ha aprendido en las personas a ver lo de dentro y que "pasa" rotundamente de lo de fuera (es lo que deduzco de tus artículos).
Por eso, me das una sana envidia, felicidades.
Un abrazo, Fernando.

Fernando López Fernández dijo...

Hola German:

Gracias por tus palabras, pero no paso de ser un aficionado al que le gusta clasificar sonrisas. Y si , generalmente me interesa más lo de de dentro que lo de fuera. Lo de dentro crece, lo de fuera siempre caduca.

Gracias Germán por pasarte y feliz fin de semana.

MaS dijo...

Me encanta sonreir, y me encanta que me sonrian...recuerdo sobremanera las de los niños egipcios, y la sonrisa dificil y arrugada de mi abuela...me impactó la ausencia de sonrisas en San Petersburgo, y me sigue doliendo tan enorme carencia en casi todos los eventos donde la corbata es la reina y donde casi todos los nombres empiezan con Director de...
De sonrisa, en sonrisa y sonrio porque me toca.
un sonriente saludo,
María.

Fernando López Fernández dijo...

Hola María:

Te pasa entonces lo que a mi, que llevo mal eso de la ausencia de sonrisas. No conozco San Petersbrugo, pero supongo que sería como en Moscú que todo eran rostros fríos.
En los eventos de corbata , a mi me da la sensación de que los hombres se han puesto "tacones" de lo estiraos que van algunos.

Un sonriente saludo para ti también.

Myr dijo...

Cuanta razón tienes, a mi también me gusta eso de mis viajes...

Las sonrisas son caricias para el alma.

Un abrazo y ya casi dejando Buenos Aires hacia Tierras Hispanas, rumbo a casa.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Myr:

Siento no poder verte en Barcelona, pero como dices las sonrisas son caricias para el alma. Cuando las encuentras es como si te sintieses en casa.

Un abrazo y buen viaje

Katy dijo...

Bella entrada y como se suele decir sonreir no cuesta nada. Hay muchos tipos de sonrisas, forzadas, cumpidas, de acogida, de gratitud, de simpatía, de alegría.
El meor piropo que me han dicho en mi vida fue hace un mes cuando mi nieto de ocho años me dijo muy serio "¿Katy porque te ries siempre?" (me llaman por mi nombre) Y lo que único que supe contestar es porque os quiero.
Pero me dejó pensativa.
Feliz finde y que disfrutes de muchas acogedoras sonrisas.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy:

Cuando se sonrie de verdad todo es más fácil y hace mejores a todos. Tu nieto, ya lo habrá aprendido, y eso a su vez te hace sonreir a ti también.

Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
Últimamente me fijo en el metro o en el autobús la seriedad de la expresión de la gente, seguramente ensimismadas en sus problemas. Suelen ser expresiones duras, con el entrecejo fruncido. Me dan qué pensar.
Sin embargo las personas que mencionas, tienen una expresión limpia, sincera, abierta... en fin, habrá que pensar un poco sobre este asunto.
Muy buena reflexión.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Hay mucha seriedad en los rostros como dices. Muchos son causa de problemas, pero en la gran mayoría no tendría razón de ser. Se pierden las sonrisas.

Por eso me gusta buscar esas expresiónes limpia, sincera y abiertas. Te lenan de energía.
Un abrazo

MTTJ dijo...

Una simple sonrisa franca y sincera es una de las cosas que más se agradecen cuando estás lejos de casa.
Por otra parte, el lenguaje internacional de la sonrisa puede abrirte muchas puertas.
Me ha gustado mucho como lo explicas.

Saludos

M.Teresa

Fernando López Fernández dijo...

Gracias Maria Teresa

Una sonrisa franca como bien sabes y dices abre muchas puertas. Estoy convencido que tu también las coleccionas.

Saludos

Rafa Bartolomé dijo...

"No hay nadie tan rico que no la necesite, ni nadie tan pobre que no la pueda dar".
No sé de quién es esta frase, pero es tan bella como una sonrisa.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Fantásica frase Rafa. Gracias por aportarla.

Un abrazo

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