miércoles, 7 de octubre de 2009

De ruidos y fair play

Si ayer el post trataba de música, hoy va a tratar de ruido. No de ruido en el sentido literal de la palabra. A saber: «Sonido inarticulado, por lo general desagradable», sino más bien como información que recibimos y asimilamos provocando confusión en nuestra mente.

Este ruido tiene una particularidad respecto al otro, al de siempre (como por ejemplo el que hace el vecino de al lado un domingo a primera hora de la mañana jugando a Bricomanía con la taladradora; o el de los pitidos de los coches celebrando una victoria deportiva o ciscándose en el atasco de turno), y no es otra que si bien estos últimos tienen fin, o tu la esperanza de que cesen pronto, en el que nos ocupa no sucede eso. Se va instalando en nuestra mente sigilosamente, (paradojas de la vida), produciendo una metamorfosis cerebral que altera nuestro raciocinio, dejando a Don Quijote en comparación con nosotros como cuerdo entre los cuerdos. Este ruido, además, hace eco, repitiéndose hasta que convence a cada neurona. Nunca viene sólo, acostumbra a venir acompañado de otros, que a su vez se entrecruzan con las anteriores y vuelta a empezar. Un lío, sí, pero de los serios porque es dañino. Ya hablé de ello en el post Ruidos y Rumores. Lo peor es que no hay vacuna ni se la espera. Pero todos, en mayor o medida, estamos infectados. Y esto, a mí si me parece una pandemia que causa más muerte y dolor (en el más amplio sentido de la palabra) que la gripe A, la B, la porcina, la aviar, la de andar por casa y la que venga. Si os fijáis muchas de las desgracias tienen su origen en estos ruidos que impiden pensar con claridad: la ira, la soberbia, la envidia se alimentan de ellos, originando múltiples conflictos que desembocan en lo que ya todos sabemos y conocemos.

No hay cura, y cada cierto tiempo volvemos a caer, (es humano, normal y sólo se salvan los maestros Zen, los yoguis, los iluminados y los tarados; gente poco corriente). La gran mayoría para combatirlos las únicas armas que tenemos son la de hacernos «Los Suecos», (aunque no se puede ser sueco siempre) e ir al gimnasio de la mente a hacer unas reflexiones y unos estiramientos de neuronas.

Si no, pasa lo que pasa. Como ha ocurrido recientemente con la candidatura de Madrid 2016, donde el fair play se acabó diez, quince minutos o dos días después de la derrota y ya, todo hijo de vecino saca a relucir su ruido (formado por todas las informaciones, comunicaciones y los contagios de otras personas) modificando su discurso: donde dije digo, digo diego y toda esa retahíla de sentencias que en lugar de engrandecer a quien las pronuncia, al menos ante mis ojos y oídos, le pone en evidencia.

De vez en cuando necesitamos una cura con un tratamiento de silencios o ruidos que sean cono la música: armonía

6 comentarios:

FAH dijo...

Lo dijo Lao Tse: "El silencio es el grito más fuerte". Desde luego que la rumorología, el pasilleo y el hablar mal consume muchas oportunidades de hacer cosas grandes. abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Asi es Francisco. Es una de las cosas que siempre hay que corregir.porque consume mucha energia.

Un abrazo

Rafa Bartolomé dijo...

Me ha gustado mucho esa utilización metafórica del ruido. Ya sabes los que hablan mucho aburren, y los que escuchan hacen pensar. Un abrazo.

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas". Proverbio árabe.
Esto sí que es música. No creo que sea necesario añadir nada más.
Un abrazo.

Katy dijo...

No es por nada pero hablar de silencio en España es algo tan dificil cómo pedirle a un sordo sordo oiga. En cualquier lugar hasta en una iglesia se oye un murmullo de fondo. Si vas a un local público terminas por callar porque no te oyes a ti mismo de las voces que pega la gente.
En silencios interiores no entro... eso cada cual sabe si es capaz de quedarse a solas consigo mismo
Y los rumores uff...
"Que hablen de uno, es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen".
Wilde
Has tocado un tema escatológico y sino fíjate en los medios de comunicación. Que te voy a contar yo que tu no sepas.
Buen post Shhhhhh
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

@ Rafa: Gracias. Por eso me gusta pasarme por muchos blogs (por que da gusto escucharlos)

Un abrazo

@ Javier- Buen proverbio, que tiene variaciones mínimas en India y China. Y si, totalmente de acuerdo contigo. Es música.

Un abrazo

@Katy - Conozco bastantes paises que son bastante ruidosos (muchos de ellos hablan español y otros no), pero es cierto que aquí ´como dice Francisco hay demasiada rumorologia y pasilleo.
Un abrazo

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