jueves, 8 de octubre de 2009

De dos blogs y una historia sale este post

Acabo de llegar de Gijón. Viaje en el día de ida y vuelta para preparar un evento. No he tenido mucho tiempo para pensar sobre lo que iba a escribir y además, este blog suelo escribirlo según sopla el viento. Es decir, sólo decido lo que voy a publicar instantes antes de ponerme a teclear, salvo que programe algo antes (que no es muy habitual) e incluso varias veces voy cambiando de tema una vez que comienzo a escribir. ¿Falta de método? Quizás. ¿Falta de tiempo? Posiblemente. ¿Inspiración? Lo dudo. El caso es que este que comienzo a las 0:07 del día 8 de octubre me lo acaban de dar hecho. ¿Los culpables? El post de hoy de Francisco Alcaide Tempus Fugit: decide lo que es importante, el post de ayer de Josep Julián Desaprender y una historia china que tenía preparada para otro post.


De los tres he sacado muchas conclusiones, pero quizás la más importante es que hacemos cosas que nos hacen percibir de una manera errónea, no sólo la vida sino también lo que queremos, confundiéndonos en lo que es el verdadero aprendizaje hacia la felicidad (que es lo que todos buscamos) y por ello debemos desaprender y olvidar lo inútil y ser capaces de descubrir lo que realmente nos importa. Y ahora, a las 00:29 termino este post, lo cuelgo leo el Blog de Pedja,  y me voy a leer un libro que me está esperando desde hace unos días porque no le estoy haciendo el caso que se merece «Viajes con Heródoto» de Ryszard Kapuscinski.

Os dejo la historia china y os recomiendo leer los post de mis vecinos de la blogosfera. Que tengáis un buen día.

Los seres humanos a menudo tenemos la visión mental tan distorsionada o perturbada como un hombre del reino de Chu que estaba cruzando un caudaloso río. Se servía para ello de una barca y llevaba consigo una espada. De repente, la barca se movió y la espada que el hombre portaba se precipitó al río.

—No hay que preocuparse —se dijo a sí mismo el hombre.

Hizo en el costado de la barca una marca, a fin de saber dónde había caído la espada. Y se dijo satisfecho:

—Ya tengo localizado el sitio donde ha caído la espada. Así podré hallarla luego fácilmente.

La barca llegó al embarcadero. Ante la sorpresa del barquero, el hombre, ni corto ni perezoso, se lanzó al agua y se sumergió en busca de su espada, justo debajo del punto que había marcado en el costado de la barca.

Transcurrieron las horas buscando afanosamente la espada. ¡Pero si él mismo había hecho la marca por donde justo cayó la espada! No podía explicárselo. Era de noche y seguía buscando anhelosamente su espada.



7 comentarios:

Katy dijo...

Muy bonita historia, para mi saco la enseñanza que lo que no pudo ser hay que dejarlo ir y quedarnos con el presente. Por buscar la espada seguro que se perdió otras posibilidades. Hay que vivir cada minuto de nuestra vida como si fuera el último, con la mirada hacia el presente. Yo ni siquiera miraría demasiado hacia el futuro porque tal vez todo se acabe después de dejarte este comentario.
Me ha gustado el post y seguiré tus recomendaciones.
Un abrazo

FAH dijo...

@fernando lópez fernández. muy buena la historia ;) gracias también x citarme... Nunca se deja de aprender... salu2

Josep Julián dijo...

Digo lo mismo que FAH. Gracias por la cita y la fábula, que no conocía pero que me ha parecido soberbia.
Un saludo.

Fernando López Fernández dijo...

@ katy: Vivir cada momento como si fuese el último, esa es una de las claves, aunque es di´ficl elegir en ocasiones.

@ Francisco; gracias a ti, por la inspiración y por enseñarnos tantas cosas.

@ Josep Julian: Lo mismo te digo gracias por la inspiración y por enseñarnos tantas cosas.

Saludos y abrazos para los tres

Rafa Bartolomé dijo...

Magnífica la historia. Lo de vivir cada minuto, aunque pensemos lo contrario, es lo que hacemos cada uno de nosotros. Ya sé que radicalizo mucho mi postura, pero creo que es así, otra cosa es acertar con lo que deberíamos hacer,como le sucede al personaje de la historia. Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Bueno Rafa, yo creo que vivir cada minuto realmente lo hace poca gente (ver pasar el tiempo muchos)Lo que deberiamos hacer es, como decimos los castellanos harina de otro costal. Pero por lo que te conozco tu eres de los que vives cada minuto.

Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Rafa se borró parte del comemtario.

Lo que deberiamos hacer es vivirlo. Lo otro, como decimos los castellanos es harina de otro costal. La elección siempre supone renuncia.

Un abrazo

Soul Business

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