jueves, 18 de junio de 2009

¿Te gusta tu trabajo?

Si hiciéramos está pregunta a la gente que aún tiene la fortuna de tener empleo, la gran mayoría contestaría con un No, que dependiendo de la entonación y de la rapidez de la respuesta, sonaría rotundo, inapelable. Quizás si a nuestro interlocutor le dijéramos «piensa y tómate tu tiempo antes de responder» seguramente nos encontraríamos con cuatro posibles respuestas: Los que seguirían insistiendo en el No, los que dirían No, pero…, los que responderían con un Sí, pero… y los que cambiarían convencidos hacía un Sí: todo dependerá de la perspectiva desde la que se quiera entender la pregunta.

Ocurriría lo mismo, pero a la inversa, en el caso de que la respuesta fuese afirmativa. Nos encontraríamos entonces con personas, que a pesar de asegurar que adoran su trabajo, en realidad lo odian y viceversa. En cualquier caso, es bastante sencillo saber a quien le gusta su trabajo y a quien no. No digo ya trabajar, (parecerá una bobada lo que estoy diciendo) que a todo el mundo le gusta, aunque sea inconscientemente por una cuestión de sentirse útil o de autorrealización: pensad en la cantidad de jubilados que se aburren o se deprimen porque ya no pueden trabajar, pensad en aquellos amigos que perdieron el trabajo y lo único que desean es volver a empezar, o aquel otro que se retiró voluntariamente, y tiempo después regresa al mundo laboral bien como empleado, bien como emprendedor. Trabajar gusta, lo que ocurre es que pocas veces se reflexiona sobre el propio trabajo que se realiza y lo que se quiere realmente, siendo el origen de la mayoría de las insatisfacciones laborales. Muchos factores son determinantes para que guste o no un trabajo (tarea, jefes, responsabilidad, salario, entorno laboral, posibilidad de promoción, compañeros etc…) pero el más importante, el que puede hacer inclinar la balanza hacia un no o un sí, es la capacidad que tenga uno de interiorizar de forma objetiva (si es que posible) las razones por las cuales cree que le gusta o no su trabajo y la forma en que podría cambiar su situación si realmente desea hacerlo. Es decir escucharse mucho y conocerse. Nunca engañarse o escudarse sólo en los otros factores. Si uno es capaz de comprenderlo, su actitud, insisto, le guste o no su trabajo mejorará notablemente. Os dejo un método, que es el que utilizo cuando me surgen, como a todos, las dudas laborales y que en varias ocasiones me ha llevado a reorientar mi vida profesional, saliendo la mayoría de las veces de la zona de comodidad laboral en la que me encontraba (a veces con lo puesto) pero que gracias a ello me ha permitido disfrutar vengan bien o mal dadas con lo que hago.

Nivel alto insatisfacción laboral

No me gusta mi trabajo y no lo puedo cambiar. (Ajo y agua)
No me gusta mi trabajo pero no lo quiero cambiar. (No te quejes)
No me gusta mi trabajo pero lo quiero cambiar. (¿Cuando, cómo…?)

En estos tres casos sólo el esfuerzo, la ilusión y la constancia podrán modificar esa infelicidad que te acompañará durante tu vida laboral.

Nivel medio de insatisfacción laboral

No me gusta mi trabajo pero lo voy a cambiar (¿qué vas a hacer?)
Si me gusta mi trabajo pero lo voy a cambiar (¿qué vas a hacer?)
Si me gusta mi trabajo pero lo quiero cambiar (¿por qué?)

En estos tres supuestos hay razones que te llevarán a conseguir lo que buscas porque ya sabes lo que quieres y seguramente cómo conseguirlo.

Nivel bajo de insatisfacción laboral

Si me gusta mi trabajo y no lo puedo cambiar (pues no te preocupes mucho)

Se trata de disfrutar con lo que haces y no darle más vueltas.

Nivel nulo de insatisfacción laboral

Si me gusta mi trabajo y no lo quiero cambiar (tus aspiraciones están colmadas)

Todos o casi todos los factores se aúnan para que seas feliz.

Como nada es estático en esta vida se puede pasar con mucha facilidad de un nivel al otro, pero lo bueno de todo es que siempre se puede volver a empezar, porque no importa lo que hagas si lo que haces, lo realizas con pasión y dignidad.

Os recomiendo que veáis este video sobre la insatisfacción laboral y la percepción que puede tener uno de la misma.

4 comentarios:

Rafa Bartolomé dijo...

Mi trabajo actual no es que me guste, es que me encanta: ¡Qué estoy jubilao chaval!
No me puedo pronunciar hace mucho tiempo, siete años, que lo dejé, pero tengo el vago recuerdo de haberlo pasado bien en aquella época. Un abrazo Fer.

Fernando López Fernández dijo...

Siempre se pasa bien, y hoy tu trabajo es ser jubilado. Si es lo que hay y te gusta, es fantástico. Como sabes hay mucha gente que lo lleva fatal. Yo el día que me jubile, estoy convencido de que me gustará porque tendré otros trabajos.

Un abrazo

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Se me ocurre esta otra opción:
"Me gusta mi trabajo porque puedo ir todos los días a trabajar".
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Otra razón, ¿por qué no?
Un abrazo

Soul Business

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