lunes, 22 de junio de 2009

Pensando en el verano, pensando en el otoño, pensando en el futuro

Ayer comenzó el verano en España. Es la primera vez en varios años que aún no he decidido ni cuando ni donde me iré de vacaciones. Habitualmente por estas fechas ya tenía bastante claro cual sería mi destino y cuanto tiempo iba a desconectar. Sin embargo, este año, debo demorar al menos en quince días la decisión final. La razón no es otra que preparar un otoño que, más que caliente, se presenta complicado pero, no por ello, apasionante.

Para los que trabajamos en el sector de los eventos y la comunicación en vivo, el año está siendo especialmente paradójico, raro e incierto. Paradójico porque en momentos de recesiones económicas las empresas deberían estar más cerca de sus públicos objetivos y no alejándose de ellos, como está sucediendo con los recortes presupuestarios que llevan a cancelar muchas de las acciones programadas. Raro porque una vez que los clientes (en un gran porcentaje), han decidido realizar una acción de comunicación exigen ideas geniales, casi de hoy para hoy dejando a las agencias poco margen de maniobra para preparar y presentar sus propuestas creativas por un lado, y por otro, a considerar el factor precio como determinante para la ejecución de la misma como si lo que primara al final no fuese el talento o la calidad sino la cantidad. Y, por último, incierto, porque dependerá en gran medida de lo que pase en estos meses de verano con el consumo y con el paro para saber cómo habrá que afrontar el otoño, aunque por ejemplo en Estados Unidos e Inglaterra, desde el mes de abril han aumentado las ventas en la industria de eventos, aumentando la confianza de quienes trabajan en ella, y viendo un poco de luz ya sea, al principio, en el medio o al final del túnel.

En España, el sector no ha alcanzado el suficiente grado de madurez, y muchos eventos no cumplen la función para la que fueron organizados siendo tarea ardua y dificultosa calcular el ROI (o simplemente el éxito de lo que se quiera medir). Quizás, porque se ha confundido el evento con fiesta; quizás porque se piensa más en agradar al Director General o al Presidente de la propia empresa que organiza el acto que a sus invitados; quizás por ese miedo al cambio, o por ser políticamente asépticos o correctos; o quizás también porque a todos nos queda mucho por aprender y camino por recorrer. Un camino que posibilite que la paradoja desaparezca, las rarezas se eliminen y la incertidumbre dé paso a una claridad de ideas que permita a todos los actores que intervienen en el mundo de los eventos (clientes, agencias, colaboradores, proveedores etc.…) conseguir que la comunicación en vivo sea eso, Comunicación en Vivo, y no una suma de elementos que si no están bien compensados, interpretados y organizados reducen la efectividad de las acciones y hacen perder valor a, dese mi punto de vista, la disciplina más compleja, apasionante y bonita de la comunicación.

Así que en esas estoy, planificando y cambiando las cosas con el objetivo de preparar un futuro que ya ha venido, buscando soluciones para gestionar la paradoja, las rarezas y la incertidumbre. Con ilusión, sin miedo, y muchas, muchas ganas de seguir mejorando y aprendiendo. Y, al final, me iré de vacaciones con la tranquilidad de haber hecho los deberes.


Como decía Cervantes «Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.»

Si hay una cosa que tengo clara es que las dificultades no son más que retos que no pone la vida para ponernos a prueba y ayudarnos a comprender mejor el mundo, a los demás y saber quienes somos y que queremos.

8 comentarios:

FAH dijo...

Gran frase de Cervantes. Me la apunto. Suerte con paradojas, rarezas e incertidumbres.

Fernando López Fernández dijo...

Gracias Francisco, si existe la suerte la habrá. Saludos

Jesús López dijo...

Hola Fernando,

Me quedo con este párrafo: "Así que en esas estoy, planificando y cambiando las cosas con el objetivo de preparar un futuro que ya ha venido, buscando soluciones para gestionar la paradoja, las rarezas y la incertidumbre. Con ilusión, sin miedo, y muchas, muchas ganas de seguir mejorando y aprendiendo. Y, al final, me iré de vacaciones con la tranquilidad de haber hecho los deberes."

Estoy seguro que después de hacerlo no te hará falta mucha suerte... a mi modo de ver ya la estás creando.

Saludos,

Fernando López Fernández dijo...

Hola Jesús

Gracias por venir a Soul Business y por tus comentarios. No se si la suerte se crea o no, pero estoy convencido que con una buena actitud todo solo puede ir a mejor.

Un saludo

Rafa Bartolomé dijo...

La suerte hay que buscarla, como bien dices. Seguro que todo va a mejorar, no lo dudes. Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Gracias Rafa, estoy convencido de ello. no hay mañ que 100 años dure.

Un abrazo

Vórtice dijo...

Excelente post que he leído al hilo del de 'Velocidad...' pasando por el desierto (que por cierto, bien hace el pasarse por cualquiera de ellos), a ver si proveedores y empresas espabilan y salen del inmovilismo y las fórmulas manidas de reducir de todo y ver qué pasa. Y lo tuyo Flopez está claro, nadie mejor para manejar paradojas y situaciones abstractas (de solo pensar por los sitios que nos tocó pasar...)

Si andas por Turquía en Julio, dame un toque, estaré todo el mes por allí.

¡Buen verano!
Un abrazo
Luis

Fernando López Fernández dijo...

Gracias Luis por pasarte y participar. No se todavía donde iré este verano, aunque Turquía ya sabes que me tira bastante. Espero que podamos vernos pronto.

Un abrazo y buen verano

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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