viernes, 10 de abril de 2009

Publicidad emocional: anuncios que gustan.

Si hay algo de lo que no puede escapar el hombre (salvo que vaya a algún lugar remoto o no pisado por el ser humano) es la publicidad. Si nos fijamos un poco la encontramos en cualquier lugar. Si caminamos por las calles de cualquier ciudad aparecerán ante nuestros ojos reclamos en forma de vallas, carteles, rótulos luminosos y, desde hace ya tiempo, en pantallas de video. Si subimos a un autobús o tomamos el metro la encontraremos tanto en el exterior como en el interior del vehiculo o del vagón; también en las marquesinas o en los andenes. Si decidimos leer un periódico o revista durante el trayecto, a buen seguro fijaremos la vista en más de un anuncio. Si vamos al supermercado, lo que veamos y la información que recibamos podrá cambiar nuestra lista de la compra. Si al llegar casa encendemos la radio, nos conectamos a Internet o decidimos ver un poco la televisión, recibiremos mensajes publicitarios de todos los tipos y colores y en todos los formatos posibles. La era de la sobreproducción nos ha llevado a la era de la saturación publicitaria.

La semana pasada hice uno de esos experimentos, que no tienen base científica, inspirado en un juego que hacía de niño y que consistía en «cazar» con la mirada cualquier cosa que, de mutuo acuerdo, decidiésemos quienes nos apuntábamos a la cacería: lo más habitual era jugar a marcas o modelos de coche o al juego del color y país de las matrículas (si eran blancas pero extranjeras, negras o amarilla etcétera). En este caso estuve contando los diferentes impactos publicitarios con los que me encontré a lo largo del día.

Trayecto Casa – Oficina – Casa: Rótulos de comercios, cárteles pegados en varios sitios, octavillas, vehículos con publicidad, pantallas en la calle, Carteles en el metro, en el anden, en el vagón, en el periódico gratuito, en las ropas y las gafas de la gente, en bolsas de plástico, en la marquesina del autobús, fuera del autobús, dentro del autobús…

Oficina – Cartas, folletos, catálogos, a través de email, al conectarme a Internet, regalos promocionales, boca oreja de clientes, compañeros y colaboradores, etcétera…

Casa – Correspondencia, buzoneo, cesta de la compra anuncios de TV, «product placement», programas patrocinados, retransmisión deportiva, sobre impresiones virtuales, más impactos en Internet…

Perdí el cálculo, pero seguramente a lo largo del día estuve expuesto a más de 500 impactos publicitarios. Al día siguiente intenté recordar cuantas marcas, productos o mensajes había visto. No eran más de 10, a pesar de la sobresaturación a la que había sido sometido. Lo que si me llamó la atención fue que los mensajes que mejor recordaba no tenían que ver tanto con los atributos y beneficios del producto o servicio ni con su precio sino con las emociones y sentimientos.

Los publicitarios lo saben. Se han convertido en provocadores de sensaciones ahondando en sentimientos universales del ser humano con el objetivo de captar el interés del consumidor, de ganar su confianza y conectar emocionalmente con él. Cuando lo consiguen, la gente no sólo habla del anuncio sino que lo busca en Internet para verlo y retransmitirlo de forma viral porque ese mensaje, esa comunicación le ha gustado y quiere compartirlo lo que produce un aumento de los impactos.

En este blog, han aparecido varios ejemplos de publicidad emocional, y muchas visitas han llegado por la búsqueda de estos anuncios y no por lo que escriba que más o menos a la gente le puede dar lo mismo. Hoy voy a hacer otro experimento: voy a repetir varios de estos anuncios y añadir alguno más, voy a etiquetar los anuncios y, seguramente, el número de visitas aumentará y podré observar cual es el anuncio más buscado y que más gusta a los visitantes. Dentro de un mes publicaré los resultados y mis impresiones.

¿Cuál te gusta más y por qué? Ahora es tu turno. Cualquier comentario será bien recibido. Los cuatro anuncios son los siguientes:

Coca Cola - Estás aquí para ser feliz










Telefónica -Ahora más que nunca la gente necesita sentirse cerca de la gente








Cencosud - Somos todos inocentes, Somos todos culpables









Orange - Bear


video

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Sin duda el mejor es el de Coca Cola, el de Telefónica lo veo un poco falso. Me gusta el de Orange, no lo había visto.
salud@s

Pedro

Francisco Javier Muñoz Sánchez dijo...

Ya lo dijo el gran Lluis Bassat, la publicidad que muestra sentimientos crea un vínculo emocional con el consumidor. Y hoy casi todos los anuncios van en esa linea.

A tu pregunta de cual me gusta más y por qué, creo que el de coca cola porque es el más cercano al ser humano.

salud@os

Fran

Carlos Arancon dijo...

La publicidad emocional tiene una gran carga psicológica. Se realiza para llegar a emocionarnos,para crear un vínculo con la marca, el producto, la empresa que quede en el subconsciente.

En publicidad se dice que las emociones nos hacen sentir y los sentimientos nos llevan a la acción. La publicidad emocional es un estímulo para que tomemos una acción.

Saludos cordiales

Fernando López Fernández dijo...

@ Pedro Gracias por participar. Los anuncios de Telefónica siempre crean controversia y división de opiniones

Saludos.

@ Francisco Javier
Estoy de acuerdo en lo que comentas y en lo que decía Lluis Bassat, sin duda una de las mejores "cabezas" en eso que se llama comunicación.
Gracias por la opinión y participar.

@ Carlos: bienvenido a Soul Business. Estoy de acuerdo co lo que dices. Las marcas ahora no solo quieren vender sino crear vínculos con el consumidor.
saludos

Anónimo dijo...

Realmente todos estos anuncios buscan llegar a través de la sensibilidad y quieren que la marca se reconozca como una parte de nuestra vida, un elemento necesario e imprescindible que no sólo vende sino que está con nosotros. Así lo han reflejado y puede que el más emocional sea el de Coca Cola, el ciclo de la vida.

ssf

Fernando López Fernández dijo...

SSF

Así es, cada vez el objetivo de las marcas es que las incorporemos a "nuestra familia". Muchas veces compramos una u otra marca en función de como nos sentinmos en su compañía.

Gracias por participar y opinar sobre los anuncios.

saludos

Joaquín dijo...

Hola Fernando,
Me ha gustado mucho este artículo. Sobre el tercero, el del león. a parte del mensaje, me ha encantado como acaparan tu atención desde el primer momento hasta el último segundo. Impactante el efecto emocional que producen.

Fernando López Fernández dijo...

Joaquín.

Gracias por participar y pasarte por Soul Business. desde luego, es un anuncio que te hace reflexionar mucho.

Un abrazo

Soul Business

Gracias por visitar mi blog
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