lunes, 21 de diciembre de 2009

Soul Xmas – Feliz Navidad

Último post del año. En unos días me voy de vacaciones, por supuesto que merecidas (je je), y no regresaré hasta primeros de año. A mucha gente no le gustan. Argumentan para ello que son consumistas, que han perdido su espíritu, que son un coñazo etcétera. A mi me gustan. Por varias razones: la gente está más alegre, «de mejor rollito»: y eso se agradece. Es más condescendiente, menos cabrona; está dispuesta a ser más colaboradora y menos pejiguera. Uno vuelve a «casa» como el chavalote del turrón y se encuentra con toda su familia, con amigos de los que te desvinculaste o te desvincularon, con gente que tu memoria ha ido perdiendo, pero también con los recuerdos de aquellos a quien quisiste y no podrán estar. Paseas por la calle y en las miradas de los niños, reconoces todas tus ilusiones perdidas, recuperando, por un instante, ese estado de embriaguez, quizás absurda, que dejan la felicidad, los sueños y la ausencia de preocupaciones.

Es época de buenos deseos, de ser más solidarios, de ser más constructivos, más asertivos, y es una pena que esto no dure más que hasta después del día de Reyes. Sí, son fiestas de consumo, pero también de reflexión, independientemente de si se es cristiano o no, si se profesa una u otra religión o creencia o si no sabe no contesta. Lo cierto es que todo parece más fácil.

Durante todo el año tengo buenos deseos y Navidad, no es una excepción. Por eso quiero desearos a todos, no sólo unas felices fiestas, navidades y un año mejor, sino también que al que juegue a la lotería le toque, que al que le guste el jamón pueda disfrutar de un pata negra, que el cristiano la viva acompañado del Niño Jesús, que al que le toque currar los días clave no se sienta sólo, que demos al que no tiene, que al que tiene buenos propósitos para el año que empieza (dejar de fumar, ir al gimnasio, apuntarse a inglés, o a un curso de macramé) le duré más de un de un mes…¡Qué coño¡, que seáis muy felices.

Hoy os dejo dos videos. Son los que hemos enviado desde Divertia Smile Company, a nuestros clientes, colaboradores, amigos y enemigos y a un señor de Cuenca que no lo conocemos, pero que todos los años nos envía su felicitación. Y como vosotros sois amigos, pues aquí los dejo. El primero, se envió a primeros de diciembre y el segundo lo acabamos de montar el viernes pasado.

Espero que os gusten.

Feliz Navidad, Feliz lo que queráis 

Un Video con mucha ilusión



Un Video con mucha energía

viernes, 18 de diciembre de 2009

Cuentos de las noches tristes: Cuento de Navidad

La Navidad no significaba mucho para él. No era más que un tiempo en el que las calles se disfrazaban de escenario de cuentos musicados por las alegres voces que salían, confusas, de los iluminados comercios de la ciudad. Tiendas que mostraban en sus recargados escaparates llenos de artículos y felicidad irreal, miles de cosas que nunca podría comprar.

A diferencia de otros seres, ni odiaba ni adoraba la Navidad. Simplemente no sentía nada especial. Las tintineantes luces que adornaban algunos árboles le eran indiferentes. En otro tiempo, le gustaron mucho: de hecho, pasaba horas y horas mirando embobado como cambiaban de verde a rojo, de azul a amarillo; pero ya ni se fijaba, no formaban parte de sus sueños: huía.
 
Se perdía por los parques, intentando escapar de las bulliciosas avalanchas de gentes que transitaban rápidas, desordenadas, llenas de bolsas y paquetes envueltos en coloridos papeles. Sentía miedo de que alguien le pisase, le empujase: demasiada histeria para alguien de naturaleza tranquila.
 
Habitualmente, en las primeras horas del día, se dirigía a un jardín cercano a la abandonada fábrica de bombillas donde había creado su hogar: Allí pasaba la mayor parte del día, aunque acostumbraba a pasear unas horas por el centro de la ciudad.
 
Desde un promontorio del parque, veía como las hileras coches tomaban la carretera que conducía a las afueras de la ciudad. Miraba al cielo y observaba como cada poco tiempo un avión despegaba o aterrizaba mientras de fondo se oía el traqueteo de los trenes que partían de la cercana estación. ¡Ojala pudiese regresar a algún sitio! Reencontrarse con sus parientes, con sus amigos, volver a casa; pero no tenía donde regresar porque ni vino de ningún lado ni salió en su vida de la ciudad. Vagamente, recordaba los días de una infancia llena de caricias, juegos y el calor de unos cuerpos que le estrujaban sin motivo aparente. Nada más. Nunca sintió añoranza porque para añorar hay que amar y el no tuvo la oportunidad. Las circunstancias de la vida se la negaron. Además, porque nada tuvo y nada perdió.

Su existencia era muy sencilla. Tras despertar, salía de la antigua fábrica y se dirigía a una cercana fuente donde aliviaba la sed y los días de calor se remojaba; luego caminar y buscar comida ante la indiferencia estudiada de gente que esquivaba sus ojos, y las malas pulgas que se gastaban algunos funcionarios municipales que, inclinándose, le atosigaban a cada momento. Aún así, pensaba en lo afortunado que era. Muchos de sus compañeros de infortunio habían sido apresados y encerrados en lugares de donde no podían salir. Él prefería, a pesar de las dificultades, salir a la calle cada día y perderse una y otra vez por unas callejas que había pisado miles de veces. Unas calles que ofrecían siempre algo nuevo para disfrutar.
 
Era libre. Envuelto en esa sensación que se tiene cuando se dejan los ojos en el infinito uno solo se ve su interior, no reparó en la presencia de dos niños que le lanzaban pequeñas ramas caídas del tardío otoño. Uno de ellos se acercó, le miró fijamente y medio asustado, medio curioso comenzó a sonreír. Intentó devolver la sonrisa, pero hacia tanto tiempo que no lo hacía que tuvo la sensación de haberlo asustado, pues el niño, salió corriendo.
 
Volvió a sus pensamientos, en realidad a sus deseos. Se imaginaba cómo sería el mar, cómo la sierra o París. ¡Ah París! La de veces que había visto esa ciudad en los escaparates de electrodomésticos, de agencias de viajes, de librerías... En todos los sitios veía París. ¡París! Esa si debía ser una gran ciudad.
 
Regresaron los niños, esta vez acompañados de un señor que debía ser su padre, con quien intercambiaron miradas suplicantes, con ojos de dulzura. Ante la negativa del padre, continuaron su camino.
 
Otra vez nada – pensó. Al girarse uno de los niños, no supo por qué, decidió seguirles a una distancia prudente. Dentro ya de una calle que olía a castañas asadas, una calle adornada con guirnaldas de luces y vahos de invierno, se acercó más. No mucho, no fuese que los asustase, llamase la atención y la policía intentase capturarle. Sólo un buen rato después, en una vía en la que no había mucha gente, se atrevió a pasar por delante de ellos. Al verlo, los niños comenzaron a agarrar a su padre del abrigo y éste, al final asintió. Definitivamente esta era la familia que toda su vida había deseado tener y él, el perro que todo niño quiere tener.
 
Tras un buen baño de agua caliente, dormitaba sobre un salón donde las luces de un árbol de navidad le hacían un guiño y el musgo del Pesebre exhalaba un aroma nostálgico, fresco, lleno de felicidad.

Este es un cuento que escribí hace tiempo. Pertenece a Los Cuentos de las noches tristes, de los cuales hay varios en Soul Business y que os dejo para el fin de semana. De todas formas os recomiendo otro cuento de navidad, el que ha escrito Josep Julian, que me ha parecido genial.

Feliz fin de semana









jueves, 17 de diciembre de 2009

Soul Business: 12 meses 12 post (cuarto trimestre)

Debería haber esperado para publicar este post, ya que todavía escribiré alguno más, pero tampoco quería romper el ritmo de publicación y con este doy por concluida la serie. Echando la vista atrás, me doy cuenta de que he escrito sobre bastantes temas diferentes: desde viajes a publicidad, desde negocios a cine, desde música a temas solidarios; desde cuentos propios a historias ajenas: He escrito sobre recuerdos, sobre nostalgia, pero también sobre esperanza y futuro, sobre humor y tristeza…pero sobre todo he escrito con Soul, con alma: No sé si mejor o peor. Yo he disfrutado y si vosotros también, pues que esto continúe…

Un magnífico jueves para todos.


La verdad es que cada día empiezo a dudar más de todo. No por desconfianza ni por desconocimiento, sino porque, o a medida que pasan los días me estoy volviendo más niño y mi curiosidad me lleva a investigar o ahondar en más temas - mucha de la culpa la tenéis vosotros y vuestros blogs y comentarios - , o posiblemente es que me esté volviendo más perro. (leer más)


Hace algún tiempo dije que hablaría de ellos, de «los connaisseurs». Probablemente conozcas a más de uno. Pero ¿qué es un connaisseur? Pues básicamente eso, un conocedor, un experto en la materia, alguien que sabe de lo que habla o de lo que calla. Los hay de muchos tipos, pero por simplificar las cosas los dividiré en tres tipologías diferentes. (leer más)


La evolución del ser humano ha sido una de las materias que más han sido estudiadas por científicos y naturalistas. Normal. El ser humano es la especie animal más compleja de todas las que habitan el planeta, entre otras razones por lo de «sapiens», porque se le supone una capacidad superior a otras especies, ya sea para conocer, pensar, razonar o realizar tareas que entrañan cierta dificultad, o desarrollar sistemas de comunicación etcétera, etcétera. Es decir somos listos de narices. (leer más)


miércoles, 16 de diciembre de 2009

Soul Business: 12 meses 12 post (tercer trimestre)

Llegaba el verano, y mi actividad bloguera disminuía. Hacía mi propia jornada estival reduciendo el número de post y la actividad en la blogosfera. Aún así, en el trimestre se escribieron 41 post, lo que no está nada mal cuando uno invierte un mes en viajar, fines de semana desconectado de los «unos y ceros» y una «vuelta al cole» con mucho lío. El caso, que también me ha costado elegir, pero creo que estos son los más significativos.

Estupendo miércoles para todos, que yo  pasaré trabajando en Sevilla.


Me lo envió Lourdes esta mañana. Quizá porque sabía que iba a hacer algo con ello. Y, la verdad, es que como casi siempre ha acertado. Con un matiz: sabiendo que lo utilizaría para mi blog, seguramente creyese que su envío lo utilizaría para hablar de temas que me tocan la fibra como son India, o los niños desamparados o jodidos. Sin embargo, después de ver el video, además de reflexionar sobre el, he pensado en algo más, digamos, cercano. He pensado que el video esta hecho estupendamente y que no hay ningún tipo de improvisación en las imágenes. Son perfectas, emocionales, y efectivas. Lo que pasa es que hoy me ha pillado con el paso cambiado y no he querido investigar sobre el auspiciador de tan magnífico Spot ni el objetivo que perseguía. Lo que es evidente es que quien lo haya realizado, ha conseguido la atención de la audiencia: es muy bueno. (leer más)


Madrid 13 de agosto de 2009. Diez y media de la mañana. Acabo de regresar de viaje. Veinticuatro horas atrás, paseaba por la capital camboyana observando la vida de sus calles. En ellas, pobres, lisiados, granujas, mendigos, vagos, porteadores, marujas, comerciantes, buscavidas, ciclo taxis, motos y un servidor nos chocábamos en los alrededores del viejo mercado intentando tomar cada uno una dirección. (Leer más)


Ayer España (bueno su selección) se proclamó campeona de Europa de baloncesto. Hoy todos los periódicos se deshacen en elogios hacia una selección que hace apenas un par de semanas no las tenía todas consigo. Y el personal tampoco. Después de una primera fase bastante torcida: no se confiaba mucho en las posibilidades de un grupo que, en los últimos años se ha dedicado a dar alegrías a un porcentaje elevado de la población española. Hoy, todo son parabienes, que buenos somos – sí, somos, que del éxito y el triunfo nos apropiamos con una celeridad pasmosa y estamos al quite para presumir o salir en la foto- y qué bien lo hacemos. Pero si hubiese perdido España se habría hablado del fin de un ciclo, de renovación, e incluso de rodar cabezas – que en esto de pedir que rueden, los franceses, con su guillotina, «panolis» comparados con los españoles- (leer más)

Seguimos informando sobre Buenas noticias desde…

martes, 15 de diciembre de 2009

Soul Business: 12 meses 12 posts (segundo trimestre)

En el segundo trimestre, la cosa se me fue complicando. Es posible, que la razón fuese que cada vez me sentía mejor escribiendo Soul Business. El caso es que he dudado mucho a la hora de seleccionar los post del trimestre, pero al final como no puedes estar deshojando la margarita, he elegido estos.

Buen martes,


Lo conocí hace unos años. Me lo presentó el mago More en un evento corporativo que organizábamos para una empresa alemana. Desde entonces, coincido con él varias veces a lo largo del año. Es uno de esos tipos que consiguen que veas la vida de otra manera; que te hacen reflexionar y te enseñan que con ilusión puedes alcanzar cualquier sueño: uno de esos tipos que, como dice mi compañera Lourdes, cualquier madre querría adoptar. (Leer más)


Emilio Marcos Palma fue el primer humano nacido en la Antártida, un continente que, según el célebre explorador irlandés Ernest Shackleton,- del cual hablaré otro día,- era el lugar más frío, oscuro árido y borrascoso del planeta. Su nacimiento, en el último confín del mundo, no fue fruto de la casualidad, sino de una planificación por parte de la dictadura militar argentina que, de esa manera, quería reafirmar sus pretensiones territoriales en el continente helado. (leer más)


Si hiciéramos está pregunta a la gente que aún tiene la fortuna de tener empleo, la gran mayoría contestaría con un No, que dependiendo de la entonación y de la rapidez de la respuesta, sonaría rotundo, inapelable. Quizás si a nuestro interlocutor le dijéramos «piensa y tómate tu tiempo antes de responder» seguramente nos encontraríamos con cuatro posibles respuestas: Los que seguirían insistiendo en el No, los que dirían No, pero…, los que responderían con un Sí, pero… y los que cambiarían convencidos hacía un Sí: todo dependerá de la perspectiva desde la que se quiera entender la pregunta. (leer más)

lunes, 14 de diciembre de 2009

Soul Business: 12 meses 12 posts (primer trimestre)

Se acaba el año, y durante la semana voy a dejaros doce post. Uno por mes, quizás los que más me gustan de todos los que he publicado.

Soul Business se inauguró en enero sin una idea clara de lo que iba a ser, ni de cuanto iba a durar: Supongo que como todos los que se adentran en esto de los blogs: en definitiva, sin tener muy clara la orientación del mismo. Ha pasado casi un año en el que he escrito posts buenos, malos y peores; pero todos los he escrito con ilusión y con esfuerzo, que talento no me sobra, y las musas tienen la mala costumbre de irse de vacaciones cuando las necesitas. El año, además, ha sido «jodido» lo que no ha facilitado, en absoluto, la predisposición necesaria para ponerse a teclear. Pero como uno es optimista por naturaleza y Soul Business un pequeño refugio donde relajarme, pues que queréis que os diga: estoy contento con el resultado, no sólo por lo escrito, también por la confianza que me mostráis cada vez que pasáis por aquí y porque gracias a ello, he encontrado no sé si amigos, pero si a muchísima gente que merece la pena tanto por sus conocimientos, como por los valores en los que creen: buena gente.

Pero a lo que iba, como resumen del año, iré dejando los post que más me gustaron. Hoy toca Enero, Febrero y Marzo. Espero que os gusten. Feliz semana.


Desde la antigüedad, la percusión como herramienta de comunicación y cohesión ha estado presente en prácticamente todas las culturas. Los tambores han anunciado la llegada de gobernantes o peligros; han sido utilizados en las guerras para infundir valor a la propia tropa y miedo a sus enemigos. (leer más)


Cualquier viajero que visite una ciudad árabe, no debería dejar pasar la oportunidad de visitar alguno de sus zocos o bazares. Diría incluso – si el tiempo de estancia en el lugar se lo permite – que lo hiciese sin prisas, pausadamente, observando, sintiendo y asimilando todo lo que vaya encontrando en su camino (leer más)


Los he visto aventar el cereal en los amarillos campos de Castilla, remover la tierra con la azada en los huertos de Galicia, hundirse cabizbajos en los arrozales de Vietnam, desbrozar con un machete las malas hierbas en Guatemala, subir los aperos a la camioneta después de una dura jornada en México, Turquía o Brasil, caminar con sacos por las carreteras indias. Los he visto en Europa, en la Ribera Mediterráneas, en la grandiosa América, en las tierras de África, en la enigmática Asia. ¡En tantos sitios! Son los agricultores (leer más)


Apúntate al reto que ha propuesto Javier Rodríguez Albuquerque 

viernes, 11 de diciembre de 2009

Lucha de gigantes

Muchas veces nos preguntamos el significado que tiene la letra de una canción. Especulamos con lo que realmente quería decir el artista, hacemos conjeturas con el significado oculto que encierran las letras o adaptamos la letra a lo que realmente nos hubiera gustado que dijese o que creemos que dice. Es difícil, e incluso los biógrafos oficiales y oficiosos, los admiradores y fans de todo pelaje no se suelen poner de acuerdo. Ya les pasó a los Beatles con muchísimas de sus canciones. Todo el mundo tenía una teoría sobre cuales fueron las razones de escribir esa canción, por qué esa frase habla de… etcétera.

Hace unos días escuchando la canción que da título al post, mi mente estuvo jugando con ella (es una de mis favoritas) y la relacioné con muchas cosas. No sólo con Antonio Vega, -que fue víctima de su propia genialidad-, sino con el miedo, con la incertidumbre que produce el saberse en un mundo que no sabes realmente quien maneja, en un mundo que en ocasiones te ignora. Y creo, que hay mucha gente, que se siente igual, confuso por todo lo que está y le está pasando, bien sea por la crisis, bien por otras causas que se le escapan, que está minando y apagando poco a poco su vida. Un poco, quizá, como le sucedió a Antonio (que drogas y desfases aparte) observaba como el mundo en realidad no era más que una lucha de gigantes que asustaba.

Es una canción triste, pero preciosa. Os dejo la versión en directo de uno de los últimos conciertos de Nacha Pop, en el que si os gusta este tipo de música, observareis que Antonio Vega, en el solo final de guitarra hace, como George Harrison, llorar a su guitarra.

Habrá que luchar contra los gigantes y ayudar a quienes tengan miedo de ellos.

Feliz fin de semana

PD - Javier Rodríguez Albuquerque nos propone una interesante iniciativa. No dejéis de verla en su blog



jueves, 10 de diciembre de 2009

La dignidad del arte y el amor.

Estos días Germán Gijón en su blog «de ventas y otras cuentas» está haciendo una especie de monográfico sobre el libro «El vendedor más grande del mundo» de Og Mandino, en el que deja extractos del mismo. No sé si por esto le «cerrarán la Web» - que al paso que vamos no me extrañaría nada- o si le pondrán una multa, bueno nos pondrán porque yo hoy también dejo un extracto de otro libro. El caso es que en mi ánimo, como digo siempre, no está el hacer caja, y si utilizar estas referencias para ilustrar lo que quiero decir y expresar. Uno de los pergaminos, concretamente el número dos me parece excepcional. Desde mi punto de vista habla del poder del amor, de todo lo que puede mover y conseguir. Supongo que otros lo verán de otra manera, pero como cada uno vemos como queremos, a mi me parece que viene a decirnos que lo que se hace con amor siempre tiene su recompensa.

Como me gusta relacionar las cosas que leo, escucho, siento y veo, hoy el que me ha venido al pelo ha sido Germán. Hacer las cosas con amor significa entregarse a ellas, a ponerlas cariño, rigor, ilusión, esfuerzo, pasión. No importa que seas el mejor, tu única competencia debes ser tú, tus deseos de sentirte bien o ser feliz (también os recomiendo el último post de Francisco Alcaide), de no sé si autorrealizarse,- que cada vez entiendo menos de términos teorías y conceptos- o buscar un equilibrio que armonice mente y alma, sueños y derrotas.

Como sabéis trabajo bastante con artistas, y sé perfectamente cuando hacen las cosas por amor o por las pasta, o por amor y por la pasta, que es lo más habitual y, al final, lo mejor de todo. Porque es precisamente ese amor el que los mueve también a mejorar, a alcanzar un valor, a disfrutar con su trabajo. En el mundo en que vivimos las cosas que hacemos por amor, si no son remuneradas las llamamos hobby o filantropía dependiendo del caso. Los artistas no son una excepción, al igual que cualquier otro profesional que pone ese amor en su trabajo. Luego lo que hagas hazlo con dignidad o no lo hagas. De lo contario, no podrás disfrutar nunca de tu trabajo ni de nada. Así que para terminar está relación de cosas, os dejo un extracto del libro de los abrazos de Eduardo Galeano, que me regaló mi amiga Susana, la hija de Rafa, que es artista como Nicolás Cubelli al cual le pasó lo mismo que a los actores  del relato, que se encontró en una sala con apenas cuatro personas: dos que fueron a verle y dos que pasaban por allí. Y eso que tiene un espectáculo bastante divertido.

En fin, os dejo el texto de Eduardo Galeano, que para mí, refuerza la idea de que el amor lo mueve todo.

La dignidad del arte

Yo escribo para quienes no pueden leerme. Los de abajo, los que esperan desde hace siglos en la cola de la historia, no saben leer o no tienen con qué.

Cuando me viene el desánimo, me hace bien recordar una lección de dignidad del arte que recibí hace años, en un teatro de Asís, en Italia. Habíamos ido con Helena a ver un espectáculo de pantomima, y no había nadie. Ella y yo éramos los únicos espectadores. Cuando se apagó la luz, se nos sumaron el acomodador y la boletera. Y, sin embargo, los actores, más numerosos que el público, trabajaron aquella noche como si estuvieran viviendo la gloria de un estreno a sala repleta. Hicieron su tarea entregándose enteros, con todo, con alma y vida; y fue una maravilla.

Nuestros aplausos retumbaron en la soledad de la sala. Nosotros aplaudimos hasta despellejarnos las manos.



miércoles, 9 de diciembre de 2009

Comprando emociones


Hoy el post me lo ha dado hecho Javier Rodríguez Albuquerque. En el comentario que dejó ayer, nos regalaba el siguiente video que pertenece a una campaña de Aerolíneas Argentinas: me ha dejado hecho la entrada de hoy, porque este video, lo utilicé hace un par de años en un curso de Turismo y Comunicación Audiovisual que impartí a alumnos de turismo, y a quien se quiso apuntar, organizado por la Universidad de Salamanca.

Son varios videos, aparte del de Javier, que muestran como cada compañía área utiliza un mensaje diferente para captar al cliente. Unos utilizan como recurso el humor, otros la sensibilidad, otros la sofisticación, pero todos tienen una única proposición única de valor basada más en las emociones (aunque parezca lo contrario) que en el servicio que ofrecen. Y, en mi opinión, creo que es eso lo que compramos, emociones: que quizá no sean más que las experiencias vividas, las que nos gustaría vivir y también haber vivido. La comunicación, la publicidad, funciona y la que realizan las compañías áreas no es una excepción.

Lo malo del asunto, es que no es todo como en los anuncios y tampoco se puede considerar publicidad engañosa, ya que, en realidad, no nos están vendiendo un producto sino una emoción, una posible experiencia que es intangible porque cada uno sentimos de forma diferente.

Hoy os dejo un pequeño juego: Se trata de lo siguiente. De los videos de compañías aéreas que dejo ¿con cual viajaríais y con cual no? Aunque no respondas, piénsalo y reflexiona sobre ello. Observarás que tu aceptación o rechazo al anuncio, tiene que ver mucho con lo que tú eres o te gustaría ser.

Buena vuelta al cole
Anuncio Air France


Anuncio de Air Liberté

Anuncio British Airways

Anuncio Air Deccan

Anuncio de Aeroméxico

Anuncio de SAS Airlines

lunes, 7 de diciembre de 2009

Del hommo sapiens al hommo estultus

La evolución del ser humano ha sido una de las materias que más han sido estudiadas por científicos y naturalistas. Normal. El ser humano es la especie animal más compleja de todas las que habitan el planeta, entre otras razones por lo de «sapiens», porque se le supone una capacidad superior a otras especies, ya sea para conocer, pensar, razonar o realizar tareas que entrañan cierta dificultad, o desarrollar sistemas de comunicación etcétera, etcétera. Es decir somos listos de narices.

Sin embargo, y no es pesimismo, creo que la evolución del hombre actual (el hommo sapiens) camina inexorablemente hacia el hommo stultus (hombre estúpido o tonto). Quiero insistir que esta teoría no tiene ninguna base científica: Se basa más en la observación personal que en hechos probados; pero como esto no es una revista científica, tampoco pretendo hacer caja con ella, y la muestra está basada en esto que llamamos primer mundo (que por otro lado es donde se corta el bacalao), puedo afirmar sin miedo a ruborizarme y a desmentirme, que el ser humano camina hacia la estupidez sin remedio; un servidor incluido. Para sustentar mi teoría, si es que se puede sustentar (que a lo mejor no hay por donde cogerla) pondré una serie de ejemplos que no son excepciones, ni hechos aislados sino el día a día de lo que somos y vivimos.

Si uno se queda viendo los anuncios de televisión, (un día de estos haré una selección de los más absurdos para divertimento de los lectores) observará que en algunos de ellos, para reforzar lo maravilloso que es el producto te hablan de fórmulas mágicas recién descubiertas que tienen nombres chulos tipo «oxigen plusinteractive progood» ó «Morning guay con micropartículas k27» que, por lo visto te hacen levitar en casa cuando pruebas el producto o te arregla el cuerpo para toda la vida. Pues bien, esto es una memez como la copa de un pino, como el famoso «9 de cada 10 recomiendan» que no me lo creo, por sentido común, aunque lo firme ese notario del que nunca sale el nombre ni el número de colegiado. Y esa memez, acaba en la mente del consumidor. Una no hace daño, pero cuando éstas se multiplican, os aseguro que pueden hacer un mal irreversible en el cerebro.

Bromas aparte, esto no es lo peor. Lo peor, es que se ha estado creando y alimentando una sociedad en la que todo vale si el beneficio es para uno y no para los demás; una sociedad llena de nuevos dioses e ídolos a los que se venera, admira, sigue y financia no por su talento sino por los chascarrillos que cuentan; una sociedad no abierta a la información y al conocimiento sino al chismorreo; una sociedad chula y pendenciera dispuesta a juzgar sin pruebas, a justificar sus fallos poniendo como ejemplo lo que hacen los demás. Así podríamos seguir largo rato. De ello tenemos ejemplos para aburrir. Desde permitir que se esquilmen países y personas para conseguir materias primas que no se tienen en el país explotador, o comprar productos más baratos cuyo coste es la humillación del ser humano, a estar preocupados por la última operación de nariz de cualquier persona que habla a gritos; de una sociedad que hace mal uso de la información (acordaos de lo que ha pasado en Tenerife recientemente) o que se sirve del conocimiento para hacer el mal (especulación financiera), a aquel que no hace su trabajo  y si lo hace mal se justifica en los demás; etcétera, etcétera.

Y dentro de toda esta historia, también se puede hablar  del daño que pueden hacer las modas y tendencias de corto recorrido, que habitualmente mueren antes de ser asumidas o implantadas, aunque algunas puedan ser necesarias y válidas: teorías que en muchos casos  vienen de la «Gurúlandia garrafón» que están tan poco testadas como la que suscribo yo hoy, y que son tan efímeras como la nueva tontería que consiga colarnos el gurú de turno.

A pesar de todo, yo como Josep Julián y otros blogueros, creemos que se está produciendo un cambio en la sociedad, y que puede ir a mejor, siempre y cuando no nos dejemos llevar por esta corriente de estupidez que parece haberse instalado en nuestras vidas.

La primera respuesta la tendremos después de la Cumbre de Copenhagen.

Feliz semana a todos

jueves, 3 de diciembre de 2009

La noticia está en ti

Este es el último post de la semana de las buenas noticias. No por no encontrarlas, que ya sabéis que es complicado, sino porque en unas horas estaré camino de Mallorca, y no podré escribir el post del viernes y el acceso a Internet no es que lo vaya a tener limitado, es que no me conectaré por razones operativas (bonito eufemismo para decir que no tendré tiempo).

Dado que los titulares y los suplentes de los medios de comunicación se empeñan en no hacer ni puñetero caso a las nobles intenciones que tenía yo esta semana y que no estoy dispuesto a «buscar una aguja en un pajar» y me apetece pasar por varios blogs antes de ir a dormir, he decidido buscar la buena noticia en vosotros. Si, así como suena; con un par. La razón de ello se sustenta en que casi todos los que pasáis por aquí, de forma directa o indirecta habéis hablado de las cosas cercanas, de las cosas simples, que pasan desapercibidas pero que, al final, son las que hacen que el mundo sea un poco mejor y más divertido.

Primera buena noticia. Multiloquesea.

Quizá una de las cosas que más me gustan de escribir el blog, es la diversidad de gente que se pasa por aquí. Me explico: gente de diferentes lugares, con diferente formación, con diferente ideología, con diferentes puntos de vista en todos los aspectos (político religioso, empresarial, moral etcétera) pero con un profundo sentido del respeto, no sólo hacia el blog, también al resto de los participantes. Y si aquí, que es un sitio pequeño, con pocas visitas diarias, con contenidos no focalizados en un tema determinado, viene y se respeta gente de todo tipo ¿qué podría pasar si esto que pasa aquí y en vuestros blogs se extrapolase a un lugar que no fuese Internet? No se trata de estar de acuerdo, se trata de respetar bien la palabra bien los silencios. Y aquí lo hacéis fenomenal. Luego es una buena noticia.

Segunda buena noticia: Aportación y generosidad.

Reconozco que yo fallo, espero ponerme al día en muchos aspectos o renunciar (esto va por los miembros de Cloud Consulting que me siguen), pero quienes dejáis vuestros comentarios, opiniones y sugerencias hacéis crecer Soul Business y a la gente que pasa por aquí. Esto no es peloteo, es la realidad. La prueba es que si os fijáis cada uno de vosotros aporta cosas interesantes y esta semana de las buenas noticias la última la aportó Pedja recomendando un blog de buenas noticias, que si lo llego a saber hubiese pedido a su autor que durante esta semana, hubiese sido él, la persona encargada de dotar de contenidos a este blog.

Tercera buena noticia – Os la dejo a vosotros, que para mí siempre sois noticia.

Feliz fin de semana y puente

Pd- Para el que lo tenga, que en mi caso, y es buena noticia, aunque resulte paradójico, me toca currar full time, es decir, más de las 8 horas diarias de aquí a Navidad. Se ha animado un poco la cosa.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Siempre vienen novedades de África

Esta es una frase del historiador romano Plinio el Viejo. Aparecía al inicio del libro «Turismo, ¿Pasaporte al desarrollo?» de Emanuel de Kadt que leí y releo de vez en cuando. Se quedó grabada en mi memoria. Por bonita, reflexiva y evocadora: Me parece una frase que dice mucho y que veinte siglos después tiene su vigencia. En la época que vivió Plinio el Viejo, a comienzos de los siglos «Después de Cristo» y a lo largo de los siguientes, hasta la llegada del telégrafo, teléfonos y aumento notable de la velocidad de los medios transportes, las noticias (buenas o malas) tardaban en llegar. Viajaban, se desplazaban de aquí a allá: Se aguardaban (sobre todo las buenas) con ansiedad esperanzadora. Si las novedades, eran de lugares remotos o lejanos eran esperadas en comandita y eran compartidas de forma más o menos altruista, salvo que fuesen un tema muy personal o afectasen a posibles negocios del receptor. No existían los periódicos y la información circulaba de otra manera. No digo si mejor o peor, si más abierta o cerrada, fluida o espesa. El caso es que era distinto.

Todo esto tiene que ver que a falta de encontrar un día más noticias en titulares positivas – la subida de la venta de coches por tercer mes consecutivo no se si es un dato o una noticia «positiva» porque ha habido que dar un empujón- y otras, como la de la supuesta liberación de los tres españoles secuestrados ha sido confirmada y desmentida varias veces cuando me he puesto al lío y, porque por otro lado, hay miles de personas anónimas que son secuestradas que nadie habla de ellas, pues también la he descartado. Es decir, no sabía si podría escribir una noticia. Entonces me he acordado de esta frase de Plinio el Viejo, de África y del tiempo que tardaban en llegar las noticias y me he ido a  cultureunplugged para ver si allí encontraba alguna novedad en video. La página, que ya la conoceréis porque he tomado prestado varios videos para el blog, contiene estupendos ejemplos de denuncia y esperanza.

He recordado uno que es el que os dejo hoy, salió hace tiempo, pero como antes la noticias tardaban, supongo que no os importará recibir está con retraso. La noticia es buena, viene de África y nos muestra cómo se puede reciclar de una forma bastante curiosa y marchosa.

Os resumo rápidamente:

En una comunidad africana han hecho uso del ingenio para transformar las bolsas de plástico en instrumentos musicales en Djembés: Artesanía al servicio de la ecología. Con 20 toneladas de basura plástica se construyen 2.000 djembés que evidentemente evitarán utilizar y talar madera para elaborarlos, limpiarán un poco el ambiente y además se crean puestos de trabajo. Lo único malo, si tu vecino se compra uno y te da la matraca.

Es una pequeña iniciativa, quizás muy pequeña, pero de las cosas pequeñas se hacen las grandes. Espero que os guste.


martes, 1 de diciembre de 2009

Ricardo García, un hombre que trae algo más que buenas noticias.

La noticia no es nueva, tiene unos días, pero como no he podido encontrar una revisando varios portales de Internet, creo que es bueno que la publique. La semana pasada, por cuestiones de trabajo, asistí a la entrega de premios Valencianos para el siglo XXI, que organizaba el periódico las provincias. Fue una gala que yo la calificaría de emotiva. Varios fueron los premiados y homenajeados (entre ellos la viuda de Vicente Ferrer), pero de entre todos ellos, hubo uno que conmovió a todo el público. Fue el galardón entregado a Ricardo García. Una persona que supongo a la mayoría no os sonará de nada.

Hasta que no recibí el guión de la gala no tenía ni idea de quien se trataba. Seguramente Germán Gijón, si haya oído hablar de el y de OSIM; pero yo ni idea. El caso es que antes de recibir su galardón se proyectó un video que resumía la actividad que esta organización desarrollaba. Tras el video, subió al escenario ayudado por dos azafatas. Todo en él aparentaba debilidad, certeza de que su vida se iba marchitando, como dijo en su discurso de agradecimiento; pero tras su débil voz, su vestimenta de todos los días, uno lo que veía realmente era un hombre humilde que en su momento hizo la elección de dar su vida por mejorar la de los demás; procurando acercar e integrar a los marginados de la sociedad para intentar que recuperen su dignidad. Como él, hay miles de personas que son anónimas, que apenas sabemos de ellas salvo por estos premios o reportajes puntuales, pero que son portadores de buenas noticias, no un día, sino todos los días. Y para mí, esto no es solamente una buena noticia, sino una muestra de que - a pesar de que estos hombres y mujeres no acaparan grandes ni pequeños titulares ni suplentes en los medios- el ser humano, puede hacer cosas muy grandes, positivas y hermosas si se lo propone.

Seguiremos informando


lunes, 30 de noviembre de 2009

Las buenas noticias

Esto de los periódicos, cada día está peor; o quizás seamos nosotros los que lo estemos: que uno ya no sabe que pensar.

Mañana de domingo lluviosa. Lectura varia de periódicos. Las mismas noticias, con enfoques variaditos. Lo que me ha llamado la atención es que las buenas noticias (las que no tienen que ver nada con desastres, violencias en todas sus clases, estafas varias, reflexiones apocalípticas y futuras movidas que se están viendo venir) brillan por su ausencia. He intentado buscar alguna que fuese motivadora, que me alegrase un poco la mañana, pero ha sido imposible. Lo más positivo ante lo que han pasado mis ojos han sido las ofertas publicitarias de varias marcas, - que parece que se están olvidando de poner de sus mensajes la palabra crisis - que lanzaban, sino mensajes positivos, si ilusionantes: que por otro lado es una de las claves de la publicidad.

Hace algún tiempo, Lourdes Moreno, que trabaja conmigo y de la que ya os he hablado alguna vez, me sugirió que deberíamos crear en la empresa una especie de boletín para nuestros clientes en el que sólo apareciesen buenas noticias. Argumentaba, que la gente está harta de las malas noticias, de información negativa que además de eso, de informar, te deja una sensación de que el mundo este en el que vivimos es una mierda: tenía y tiene razón.

La idea me pareció fantástica, pero como ocurre muchas veces con las ideas, no llegó a ponerse en práctica por la excusa que fuese (pon aquí la excusa).

Y hoy, leyendo toda la prensa, me he acordado de ella y de que si lo hubiésemos hecho, al menos podríamos haber provocado una sonrisa, inculcar una idea de que no todo está tan mal y de que a pesar de todo este mundo mola mucho.

Así que esta semana, los post que pueda escribir (porque el carné de baile ya me lo han llenado) tratarán de eso, de buenas noticias y cosas agradables. Que de las otras, de las que venden ya se encargan los otros.

Buena semana

jueves, 26 de noviembre de 2009

Comentando por ellas



Cada día sigo más blogs. Por convencimiento. Me gusta leer todo lo que sigo. He hecho un cálculo aproximado. Invierto, y digo bien, una media de dos horas diarias en leer los blogs que sigo y en aportar mis comentarios y en responder a los que me hacen. Un curro, si, pero me gusta. Este tiempo procuro administrarlo en huecos que voy teniendo a lo largo del día. Uno o dos «kit kat» en el curro, otro antes de ponerme al lío después de comer y, el resto, cuando regreso a casa y antes de acostarme. A veces, tengo la sensación de que no doy más de si, pero creo que mis lectores y los blogs que sigo merecen que les dedique parte de mí tiempo. En los últimos días he leído bastantes post sobre el tema de la violencia de genero, término que no me acaba de convencer porque en determinados asuntos no soy ni políticamente correcto ni correcto a secas. El caso es que estos días he leído varios post sobre ello, y casi todos ellos estaban redactados por mujeres. Empecé creo, la semana pasada leyendo el blog de Myr, Katy habla a menudo de ello, María también y la última ha sido MaS en su recien estrenado blog; y María Hernández no habla directamente de ello pero cuenta mucho entre líneas. Hombres, ninguno.

Así que hoy, esto no es un post, es un comentario por ellas, (no en su lugar). El único comentario, es el que ya le deje a Myr, que no es más que un texto que ya tiene seis años y que pertenece a Soul India: Y que hoy os dejo. Va por ellas.

UNA HISTORIA DE SHILPGRAM, UNA VERGÜENZA DEL MUNDO

A mí se me hace difícil entender determinadas actitudes de los hombres: no por el hecho de comprenderlas sino por lo absurdo de las mismas. En Shilpgram, un centro de artes tradicionales, el coordinador, un maestro jubilado, me estuvo explicando algunos aspectos de la vida del Rajastán rural: cómo construían las viviendas utilizando para su edificación los más variados materiales; cómo levantaban los muros que cierran las viviendas pensando en la música que produce el viento; la organización familiar de la casa, en la que pueden convivir varias gene-raciones; las diferentes estancias, aisladas unas de otras..., pero lo más sorprendente, lo más indignante del relato, era el funcionamiento de la relación hombre–mujer; por ejemplo: el hombre es el único que duerme sobre una cama, durmiendo la mujer y los niños en el suelo a una distancia prudente. La mujer sólo tiene derecho a acostarse sobre el lecho en los momentos de lujuria. Después, al suelo.

Ignoro si todo empezó con la historia de Adán y Eva, si empezó con el resentimiento de un marido abandonado o el despecho a un juez enamorado que dictó una sentencia de odio que durante siglos nunca se pudo apelar. El hecho es que en Rajastán, en India, en el Mundo, la mujer quedó relegada a una vida de esclavitud, de aparato reproductor; un juguete de entretenimiento, un alivio para la calentura del cuerpo, un trofeo no ganado... Todavía hay cazurros que piensan que son cargas que solucionan problemas domésticos. El paso de los siglos ha suavizado la situación, pero aún queda mucho camino por recorrer.

En India, no se ven muchas mujeres por la calle en comparación con el número de hombres. Esto obedece a sus costumbres, no muy diferentes de las de algún europeo prehistórico por las cuales la mujer debe permanecer en casa y tener obediencia ciega al marido o a ocultarse detrás de un velo confeccionado con la tela de la vergüenza. Aunque oficialmente el Sati —inmolación de la mujer tras la muerte del marido— está prohibido, muchas siguen muriendo en las piras funerarias de sus esposos o son arrojadas al infierno del desprecio, a las esquinas de la humillación. No tienen derecho ni a la indiferencia, que les permitiría ser ignoradas; pero no señaladas ni obligadas a ser despojo de una sociedad cruel disfrazada de buen rollo y espiritualidad.

Todas estas cosas me parecen tan lamentables, tan absurdas que no entiendo cómo las mujeres se siguen casando con hombres que actúan así, aunque en la India no se casan, las casan.

Y esto ocurre, por desgracia en casi todo el planeta: que los hombres y mujeres somos distintos es obvio; tanto en el plano físico como en el emocional; que reaccionamos de forma diferente según las circunstancias y los estímulos, también; que tanto unos como otros no acabamos de entender la igualdad de sexos, lo demuestra el hecho de que ni los hombres ni las mujeres estamos preparados para ello: el hombre por simpleza de quien ve como pierde el poder de algo que nunca le correspondió. La mujer «liberada» en la sociedad occidental, porque dependiendo del dónde y del cuando elige la baraja con la cual quiere jugar.

La igualdad no consiste en compartir las tareas de la casa ni las responsabilidades familiares ni tan siquiera en igualar los grados de libertad, sean éstos en uno u otro sentido. La igualdad consiste en eso y mucho más: en el mutuo respeto entre personas, sean estos hombres o mujeres. Y mientras esto no ocurra seguirán existiendo las desigualdades, las reivindicaciones, los problemas y los asesinatos cometidos por gente con neuronas descerebradas.

El maestro, que sabía que ya había sido derrotado por la vida y que recordaba con ojos vidriosos, ojos rojos de fondo amarillo, tiempos mejores en los que había estado hasta en Estados Unidos, en Vermont, durante seis meses dando clases, me explicó el significado que algunos animales tenían para ellos: el elefante representaba la felicidad; el camello, la ley, la justicia, la fidelidad; el caballo, la riqueza. Había más animales, pero ya me perdí. Intentaba comprender por qué los animales eran portadores de valores, estados de ánimo y símbolos de la suerte. ¿Las mujeres?, ¿qué eran las mujeres para ellos? No entendía nada.

Esto era India, todo tenía su significado y cada significado podía ofrecer diferentes interpretaciones.

Uno, que no está acostumbrado a las complicaciones piensa que para aprender o comprender esto harían falta cursos enteros.

Soy una cabeza dura y hay cosas que no me entran por mucho que me las expliquen.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Cine y turismo (motivaciones del turista)

Segundo post sobre cine y turismo. En el anterior citaba alguna de la motivaciones que, como consecuencia de haber visto una película, llevaban a un turista a viajar a determinado destino: conocer mejor la cultura local o la forma de vida del lugar, desear conocer los lugares en los que sucede la acción de primera mano, conocer e interesarse por la historia del lugar o el periodo histórico en el que se desarrolla la acción, decantar la opción del viaje hacia el destino donde se ha filmado la película: motivaciones. Y es que el cine no es sólo una eficaz herramienta de promoción, de difusión de contenidos que ayuden a la elección del destino, es también un potente transmisor de emociones que consigue que el espectador esté atento, viviendo una experiencia cuando ve la película.

Al igual que existen o se definen perfiles de viajeros, en el cine también existen perfiles de cinéfilos, de tal manera que cuando se unen las motivaciones turísticas (hay cientos de ellas, tantas como opciones de viaje en función de los gustos y preferencias del personal) con las relacionadas con el cine (amor al cine) se podrían definir, al menos, otras cuatro razones que pueden inducir al turista a decantar la opción de viaje en función de su perfil cinéfilo.

Identificación: Corresponde al perfil de cinéfilo fan. Viaja por pasión o devoción al autor, al guionista, al actor o al director. Se quiere sentir cercano a ese mundo y disfruta viajando a los lugares bien en los que se ha rodado la película, bien donde residen los que participan de la industria.

Uno de los mejores ejemplos lo encontramos en la ciudad de Los Ángeles: Hollywood es el hogar de las estrellas de cine, es la comunidad mas famosa en Los Ángeles. Más del 75% de todas las películas producidas en los Estados Unidos son hechas en esta ciudad y la comunidad de Burbank, es donde se encuentran la mayor parte de los estudios. Turistas de todo el mundo son atraídos por el glamour que envuelve la industria del cine: todo Hollywood gira en torno a ella.

El Hollywood CityPass® es conocido como el único programa de CityPass que gira en torno a un mismo tema: la industria del cine y la televisión de la ciudad.

En el 2005, CityPass redujo el tamaño y el precio del programa de Hollywood a las dos manzanas más famosas de California, agregando al mismo tiempo nuevas formas de obtener una sensación auténtica de la ciudad. Incluye la opción de un tour detrás de cámaras (Behind the Scenes) de la historia de Hollywood a través de Red Line Tours, conducido por guías bien preparados que usan auriculares inalámbricos con micrófono para que no se pierda ningún comentario. Este tour informa y entretiene con historias, que las mismas estrellas pueden contar. También se puede hacer el Tour «Dónde viven las estrellas» o el famoso Teatro Kodak, o el museo de Hollywood en el histórico edificio Max Factor.

Experimentación En este caso lo que mueve al viajero es el deseo de ver o experimentar sensaciones relacionadas con la película. Alojarse en el mismo hotel que las estrellas, Comer en los mismos restaurantes. Pasear por el escenario de la película. Este perfil corresponde al cinéfilo emulador. Como ocurrió con el hotel Park Hyatt Tokio donde transcurre gran parte de la película Lost In Translation que vio como aumentaba la demanda después del estreno de la película.

Culturales. El viajero tras ver la película, se inclina por un destino o lugar como alternativa a otros. Se documenta a la hora de viajar, recibe información. Se interesa por aspectos culturales más allá de la película y su perfil corresponde al perfil del cinéfilo viajero. Las visitas a Escocia aumentaron mucho, notablemente, un huevo después del estreno de Braveheart, una cinta basada en la historia de Sir William Wallace, que fue protagonizada por Mel Gibson y que narra la historia de un montañés escocés que lleva a su clan a luchar contra la tiranía del rey Eduardo I.

Investigación: El viajero tiende a analizar y a estudiar todos los aspectos de la película recorriendo los lugares, investigando el por qué de las localizaciones, los planos, las escenas. Disfruta observando las diferencias entre lo real y la película. Corresponde a un tipo de viajero que es cinéfilo experto. Un ejemplo sería la película «Amelie» rodada en Montmartre y en la que el viajero puede visitar los cafés, el Marché de la Butte, o el Café Tabac deux Moulins donde trabajaba Amelie Poulain.

Son sólo unos ejemplos, pero se podrían citar muchísimos porque al que le gusta el cine y le gusta viajar siempre encontrará una oportunidad para compaginar estas dos aficiones.

Seguiremos con la serie.

¿Cuál sería tu motivación? ¿Quien no ha estado alguna vez Lost in Translation?

martes, 24 de noviembre de 2009

El Efecto mariposa

El otro día aparecía en diferentes medios la siguiente noticia: «La temperatura promedio en todo el mundo está en camino de aumentar hasta seis grados centígrados si no se produce una acción urgente para frenar las emisiones de gases contaminantes». No sé si será cierto, carezco de la preparación suficiente para emitir un juicio al respecto, pero lo que si tengo claro es que clima ya no es lo que era.

No sé que estará ocurriendo, ahora mismo, en otros lugares del planeta, pero lo de Madrid no es normal. Estamos a finales de noviembre y todavía muchos árboles mantienen sus hojas, cuando lo normal es que estén más pelados que las cuentas de millones de españoles a final de mes. Además, hace una temperatura tan agradable que El Corte Inglés va a tener que cambiar su famoso slogan de «ya es primavera en el Corte Inglés» porque, al menos la de este año, nunca se acabó de ir.

Ayer, hace un rato, 23 de noviembre, sin ir más lejos, lo que me pedía el cuerpo después de comer era en lugar de ir a trabajar darme una vuelta por el Parque del Retiro y, en lugar de comerme unas castañas asadas, trasegarme a media tarde una horchata o un granizado de limón. Siempre podrá haber alguien que diga que en realidad no es para tanto y que lo que pasa es que este año ha salido raro. No seré yo quien lo discuta, pero que esto mismo, se lo cuente a la castañera, a los vendedores de abrigos y a aquellos que directa o indirectamente viven de la temporada de otoño o del frío. Pero la meteorología es imprevisible o imprecisa y pocos días después te sale un día tonto, que no es de otoño, ni de verano, ni de invierno, ni de primavera; un día con vientos huracanados o de lluvia del monzón que hace movilizar a todo el cuerpo de bomberos, las policías nacional y municipal y los chicos del Samur y protección civil, además de los curiosos que se asoman o se acercan para ver qué ha pasado. Esto en Madrid, claro, que en otros lugares tendrán su versión local. Esto preocupa y asusta.

El próximo mes tendrá lugar una cumbre sobre el cambio climático en Copenhagen que según los analistas será un fracaso. Da lo mismo que los casquetes polares se derritan, que los bosques desaparezcan, que los ríos se contaminen. Ninguna de las grandes potencias, empezando por Estados Unidos, están dispuestas a renunciar a su cuota de emisión de mierda porque el mundo ya hace mucho que se montó para generarla y esconderla. Eso sí, a ser posible, que en casa no se vea. Y así, los gobernantes de los países más poderosos promulgan leyes sostenibles y normativas medioambientales para sus ciudadanos, llenándoseles la boca de ecología, sostenibilidad, compromiso y cualquier cosa que suene a verde o parezca estar de moda; todo muy limpio, muy pulcro y muy mono.

Quizás sea una forma de limpiar sus conciencias y lavarnos el cerebro, porque la realidad suele ser otra: se fabrican coches más ecológicos (¿un coche puede ser ecológico?), en el «súper» te cobran la bolsa de plástico (pero casi todo lo que venden está envuelto en plástico o es plástico), cobran tasas ecológicas a los turistas, pero al tiempo, construyen urbanizaciones y los campos de golf crecen como setas. Del mar y la pesca ni hablamos: en esto, los japoneses y los de aquí, maestros: solo es la punta de un iceberg que se está derritiendo por debajo.

Daos una vuelta por los países de lo que llamamos tercer mundo o en vías de desarrollo y comprobareis que es por allí, donde más contaminación se produce y más mierda se encuentra. Es normal, es por allí donde se cometen las mayores tropelías, donde acaban los coches de quinientas manos, donde las calles huelen agrias o a gasóleo ahumado, donde se queman y talan bosques con variadas excusas pero un solo motivo, donde se da permiso para entrar a las multinacionales y éstas, lo hacen a saco con la connivencia de dirigentes corruptos ávidos de dinero, donde el concepto reciclaje no es más que unir piezas de diferentes puzzles y la sostenibilidad se entiende como la capacidad que tiene lo reciclado de aguantar.

En unos días, se reunirán y conseguirán sus acuerdos de mínimos, que no se les puede pedir peras al olmo, y sonreirán todos felices en la foto de «familia» para después vender sus «logros» a los ciudadanos que pasean felices por el carril bici que les han puesto como voluntad inequívoca de sus nobles intenciones.

Lo que no sé, es si se han dado cuenta (supongo que sí) de que puede haber un efecto mariposa -por permitir y alentar lo que está ocurriendo en estos países - que puede provocar no un cambio sino un caos climático.

Me gustaría volver a mis otoños; por nostalgia y por sentido común

Os dejo un video para la reflexión. Es subtitulado en inglés, pero se comprende perectamente. Buen martes.

lunes, 23 de noviembre de 2009

De ofertas de empleo:

Tengo varios amigos en el paro; buenos profesionales a los que un día les dijeron adiós muy buenas: «la crisis, ya sabes como son estás cosas; la duplicidad de puestos tras la fusión nos lleva a reconsiderar tu trabajo, o la actual situación estructural de los mercados en el que nos movemos nos obliga a prescindir de tus servicios». Es decir: a la puta calle. No lo tienen fácil: alguno ya pasó los cuarenta con el cambio de siglo y otros lo pasarán con el fin de la década. Pero este post no habla de echar la culpa a nadie, ni de decir que malos son los empresarios (que no siempre tienen la culpa) ni pobrecitos los empleados (que algunos si tienen la culpa), sino de algo que mira que pasan los años y no dejo de alucinar: me refiero a las ofertas de empleo.

No hay más que echar un vistazo a las ofertas que aparecen en los periódicos o en los portales de Internet para darse cuenta de que lo de encontrar empleo está cada vez más difícil.

Unas veces porque los requisitos y perfiles que piden para un puesto determinado no concuerdan con la labor a desempeñar realmente; otras porque estas capacidades, habilidades o «skills» (palabra que se ha puesto de moda en los últimos años y que aparece en muchas ofertas sobre todo el de las multinacionales, que en si misma debe ser un requisito porque si no tienes «Skills» vas de cráneo) solicitados están sobredimensionados en exceso y otras porque no hay cristo que las entienda.

Ejemplos hay muchos: Desde aquella oferta donde se solicita una diplomatura en hostelería para pelar patatas y cortar verduras en un restaurante de batalla, a otra que da la sensación que el puesto está hecho para Macgiver o James Bond porque deben ser los únicos que si la lees bien, cumplen todos los requisitos; desde aquel puesto que exige una gran preparación y conocimientos (pongamos un ingeniero nuclear que se pasa el día en la central) y entre los requisitos imprescindibles encontramos el famoso «don de gentes» y «joven dinámico» como si eso aportase algo a la seguridad del negocio: un disparate.

Ignoro si hay un fallo de comunicación entre el departamento de Recursos Humanos y el área funcional de las empresas o si lo echan a cara o cruz para ver quien debe redactarlas, pero ocurre a menudo que viéndolas, más que un anuncio de una oferta de empleo, da la sensación de que están publicando un anuncio de despropósitos. También es posible, que los responsables de la elaboración de la oferta hayan hecho «un copia y pega» de otras ofertas, seleccionando las frases que parecen más atractivas o chulas o requisitos absurdos, que, más que aclarar, confunden al posible candidato. Afortunadamente no todo es así, y hay excelentes profesionales y empresas de selección que realizan un buen trabajo; pero por lo que observo, la mayoría de las ofertas de empleo no están diseñadas ni en el fondo ni en la forma por quien sabe de esto. Creo que se deja un poco a la buena de Dios este aspecto lo que sin duda lleva a un aumento de costes de selección (si el puesto no está bien definido pueden llegar miles de curriculums sin ton ni son) y a que los buenos profesionales no tengan ninguna gana de enviar un curriculum ni concertar una entrevista con la empresa oferente: sólo la desesperación les llevaría a ello: un desastre.

No soy un experto en Recursos Humanos, ni en procesos de selección pero tengo la sensación de que si se pusiese más cariño y cuidado a la hora de redactar el anuncio se evitarían muchos sinsabores, muchas frustraciones: Ganarían todas las partes.


viernes, 20 de noviembre de 2009

De liderazgo y malabares

En el post Dirigir, gestionar y liderar ¡qué difícil es! comentaba lo complejo que es aunar estas tres características en una persona. Hablaba también de las tres dimensiones que, creo, tiene una empresa: la dimensión organizacional (estructura, recursos, procesos, clientes, proveedores, formación, finanzas, producto etcétera), la dimensión operacional (esto es; el día a día: urgencias de los clientes, caída de la red, no llega el pedido, se ha estropeado el aire acondicionado, no hemos cobrado etcétera, fulanito está de baja…) y una dimensión emocional (problemas personales, preocupaciones, estados de ánimos de la plantilla, envidias, alegrías, tristezas, etcétera). Escribía, en definitiva, sobre el equilibrio constante que debe mantener entre estas tres dimensiones, a sabiendas de que estará sólo o será incomprendido por las personas que pivotan sobre esas dimensiones.

Me he acordado de ello leyendo la magnífica entrevista que publica Francisco Alcaide en su blog a Mario Alonso Puig. He reflexionado mucho sobre lo que comenta y me ha hecho darle vueltas a los errores que cometo a diario, y a las habilidades que debo desarrollar si realmente quiero alguna vez liderar, que dirigir y gestionar es siempre más fácil porque, en mi opinión, son más predecibles o más «controlables» lo que no ocurre en la dimensión emocional que acostumbra ir a su bola, -o a lo mejor es que yo no acabo de cogerla el punto como Josep Julián - que puede provocar que la dirección y la gestión sean menos eficientes.

La capacidad de liderazgo escasea y yo no soy uno de esos afortunados que la posee, al menos en parte, (que una cosa es ser humilde y otra dar la sensación de que tienes la autoestima por los suelos) simplemente soy realista. Poco a poco. Roma no se hizo en una hora y estas cosas llevan su tiempo. El liderazgo para mi, al final es como los malabares, que están compuestos de matemática, rutina, creatividad, fantasía, rigor… a los que hay poner mucha ilusión para que sean realmente brillantes. Así que habrá que seguir ensayando para poder hacer unos magníficos malabares.

Os dejo dos videos. Uno ya lo publiqué en el anterior post e ilustraba al directro, gestor y lider y el segundo, que es de un grupo con el que colaboramos habitualmente, que explica, según mi criterio, lo que puede conseguir un equipo si tiene un buen líder, como es el caso de Sean Gandini, director de la compañía con el que da gusto trabajar.
Los dos videos espectaculares. Si el post no os ha gustado, os lleváis dos virguerías y dos buenas piezas musicales.

Feliz fin de semana



jueves, 19 de noviembre de 2009

Les connaisseurs

Hace algún tiempo dije que hablaría de ellos, de «los connaisseurs». Probablemente conozcas a más de uno. Pero ¿qué es un connaisseur? Pues básicamente eso, un conocedor, un experto en la materia, alguien que sabe de lo que habla o de lo que calla. Los hay de muchos tipos, pero por simplificar las cosas los dividiré en tres tipologías diferentes. Los que sientan cátedra, los que razonan y los tontos del culo. Los primeros de ellos se caracterizan porque si bien tienen los conocimientos suficientes, no admiten, por lo general, ninguna discusión sobre su conocimiento: son los demás, los que tienen una visión errónea y menosprecian otras posibilidades. Entre los segundos se encuentran aquellos que si bien tienen los conocimientos, admiten otras posibilidades e incluso dudan de las suyas: no son conformistas y siempre están dispuestos a aprender. Por último están los que creen serlo, te lo restriegan por la cara, pero en realidad no tienen ni puta idea: estos son muy peligrosos. Lo curioso del caso es que, en el fondo, solemos pertenecer a los tres grupos. Es decir. A veces sentamos cátedra, otras razonamos y otras, ya digo, tontos del culo.

Y de estos últimos, va el post de hoy. Son los que yo llamo expertos de manual, (e insisto que en alguna ocasión pertenecemos a este grupo). Defienden y alardean de su conocimiento con vehemencia. Si hablan del fútbol te dirán que Di Estéfano fue el mejor jugador de fútbol de la historia aunque nunca le vieran jugar: simplemente han leído la encuesta que lo decía y se apoyan en ella y en los comentarios del Marca para armar sus tesis; pueden, sin cortarse un pelo, asegurar cómo funciona el «aparato del Estado» y la diplomacia a nivel mundial, poniendo los mismos ejemplos que salen en los «best sellers» que escriben periodistas o investigadores de las cosas del mundo; te dicen como debes dirigir una empresa pero nunca han dirigido una y la gestión de problemas, de falta de financiación, de morosidad… todas esas cosas que suelen venir de golpe y a la vez no se lo saben porque los capítulos de fracasos se los saltaron y los conflictos laborales sólo los han visto en televisión. Han bajado poco a las trincheras. Pero hay más, se dejan guiar por lo que ven sus ojos cuando para percibir, para conocer, hay que utilizar todos los sentidos. Te aseguran que el mejor vino (del que por supuesto se han trasegado varias botellas) es el Pingus, pero luego son incapaces de reconocerlo en una cata, y si embotellas un vino diferente en una botella de Pingus y se lo das a beber, te dirán que es extraordinario: Esto sirve para cualquier bebida cara. Dadles el cambiazo y os reiréis un buen rato. También con la ropa, pon a un polo un cocodrilo y quita el cocodrilo a otro polo. No distinguirá nada. Pero eso si, son expertos, se sienten connaisseurs, voces autorizadas de lo que hablan y afirman. Están dispuestos a pagar un sobreprecio por poder estar en ese supuesto círculo, en la pomada de «los enterados», de los que saben. El problema lo tienen después, cuando aparecen los Madoff, los artistas del tocomocho, trile fino y si te visto no me acuerdo que los dejan en pañales una y otra vez, porque en su estupidez son reincidentes. Siempre creerán y harán suyas las ideas, sugerencias y palabras de otros, no por convencimiento sino por sentirse connaisseurs, porque buscan la comodidad en la alienación y así piensan que molan más. No dudan, ni cuestionan, ni reflexionan sobre sus verdades, ya que su seguridad está arropada por lo que creen saber y no por lo que saben. Lo malo, es que meten mucho la pata. Ya digo, tontos del culo.

Os dejo un video. Es viejo, pero os haréis una idea de cómo hay un mercado potencial muy grande de connaisseurs. Presas fáciles para los que se dedican a las ventas y al marketing. A la demanda hay que satisfacerla. Eso dicen las leyes del marketing. Y estos expertos están deseosos de que les satisfagan

martes, 17 de noviembre de 2009

Reflexiones rápidas y urgentes

Hoy me ha salido el día Zen, reflexivo, contradictorio y urgente. Así que como no sabía de qué escribir os dejo una de las típicas historias orientales de maestro- discípulo. Espero que os gusten.



-Existe eso que se llama ¿Un minuto de sabiduría? preguntó el discípulo.
-Por supuesto que existe, replicó el maestro.
-Pero un minuto ¿no es demasiado breve?
-No, es cincuenta y nueve segundos demasiado largo.

-¿Hay algo que yo pueda hacer para llegar a la iluminación?
-Tan poco como lo que puedes hacer para que amanezca por las mañanas.
-Entonces, ¿para qué valen los ejercicios espirituales que tú mismo recomiendas?
-Para estar seguro de que no estáis dormidos cuando el sol comienza a  salir.



El discípulo quería un sabio consejo
-Ve, siéntate en tu celda, y tu celda te enseñará la sabiduría, le dijo el Maestro.
-Pero si yo no tengo ninguna celda... Si yo no soy monje...
-Naturalmente que tienes una celda. Mira dentro de ti.

- ¿Cuál es la verdad, maestro? - el discípulo preguntó.
- La vida de cada día, ¡La vida de cada día! - respondió el maestro.
- ¿Sólo eso? - protestó desilusionado el alumno - ¿La vida vulgar y corriente de cada día? pero Maestro, es que yo en la vida de cada día, no encuentro la verdad por ningún lado.
- Es que ahí está la diferencia - contestó el maestro - en que unos la encuentran y otros no.



El discípulo no podía reprimir las ganas que tenía de contarle al Maestro el rumor que había oído en el mercado.
-Aguarda un minuto, dijo el Maestro. Lo que piensas contarnos ¿es verdad?
-No lo creo.
-¿Es útil?
-No, no lo es.
-¿Es divertido?
-No.
-Entonces, ¿por qué tenemos que oírlo?

-¿Sabes quién es la única persona que no habrá de abandonarte jamás en tu vida?
-¿Quién?
-Tú.
-¿Y sabes quién tiene la respuesta a cualquier pregunta que puedas hacerte?
-¿Quién?
-Tú
-¿Y puedes adivinar quién tiene la solución a todos y cada uno de tus problemas?
-Me rindo...
-Tú

Soul Business

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